Jay Kelly

‘Jay Kelly’, bajo la sombra del ego

 

Título original: Jay Kelly

Año: 2025

Duración: 132 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Noah Baumbach

Guión: Noah Baumbach, Emily Mortimer

Reparto: George Clooney, Adam Sandler, Laura Dern, Billy Crudup

Música: Nicholas Britell

Fotografía: Linus Sandgren

Montaje: Valerio Bonelli, Rachel Durance

Productoras: Pacal Pictures, Heyday Films, NB/GG Pictures

Distribuidora: Netflix

Género: Comedia, drama

Crítica en Letterboxd

Reseña recogida, editada y extendida de la crónica de la Sección Perlak de la 73º edición del Festival de San Sebastián

En los últimos años, Noah Baumbach se ha convertido en un nombre reconocido por la industria hollywoodiense, estuvo encasillado en cine más independiente e intimista inclinándose al movimiento minimalista Mumblecore junto a su pareja la cineasta Greta Gerwig, aunque la verdad es que siempre ha estado rodeado de grandes estrellas.

Desde que dio su salto a Netflix con The Meyerowitz stories y luego la aclamada Historia de un matrimonio, la cual puso su nombre sobre el mapa y si a esto le sumamos su co-autoría junto Gerwig del exitoso blockbuster Barbie, lo cierto es que se ve una buena relación entre cineasta y el estudio. La libertad creativa no es lo que más se destaca de su cine sino el cómo es que en una forma tan simple de comedias dramáticas, el cineasta es capaz de llevar a sus personajes a territorios íntimos.

La nueva comedia dramática de Baumbach producida por Netflix, protagonizada por George Clooney, Adam Sandler, Laura Dern y muchísimos más en un reparto estelar no sonaba como la gran cosa y sin embargo acaba sorprendiendo en una historia meta-cinematográfica sobre la cultura de la fama y la soledad disfrazada de good movie.

Jay Kelly
Fotograma de ‘Jay Kelly’ (Foto: Netflix)

La dirección se siente más ambiciosa que en otras obras del director con travellings y planos secuencias preciosos sobre todo en un principio magistralmente dirigido que te presenta de manera impecable a los personajes y el entorno, al igual que las preciosas secuencias de flashbacks, los cuáles se usan para profundizar en la psicología del egocéntrico pero interesante y carismático protagonista titular interpretado por Clooney consiguiendo entregar varios momentos muy emocional al difuminar la línea entre la realidad y la ficción del cine, la cual a veces se siente más real.

Jay Kelly es una figura en la que tanto Clooney y hasta Baumbach en cierto punto tras su recorrido profesional, se identifican bastante, es un actor quien está consolidado en la industria, todo el mundo lo idolatra y lo quiere y él opta por creérselo pero de ahí erradica la pregunta: ¿Lo quieren por él o por lo que representa? ¿La gente adora su persona o sus personajes? El viaje que emprende es uno reflexivo en el que revive emocionalmente sus momentos, momentos en los que realidad y ficción intervienen entre sí.

La razón por la que él se exige tanto con su arte es porque se cree que a través de ahí es como consigue que le quieran. Tiene a muchísima gente alrededor de él, encima suya, pero carece de la humanidad e inocencia con la que inició su carrera, ha sido consumido por el propio arte comercializado. Él ve el cine como una realidad que se puede repetir, repetir y repetir hasta dar con la toma perfecta pero en la vida real no es así. Los actos tienen consecuencias y el abandono que hace por su compromiso, al final ha acabado haciendo daño a muchísimas personas que le querían.

Jay Kelly
Adam Snadler y George Clooney en una escena de ‘Jay Kelly’ (Foto: Netflix)

Entre todos los personajes que hay en la película encima de Kelly se destaca el de Adam Sandler, quién da una de sus mejores actuaciones sin duda. Su personaje si lo ve como un amigo de verdad al igual que a sus clientes, viviendo también bajo esa burbuja de ficción que espera ser recompensada por alguien que persigue a los familiares a quienes perdió por preferir quedarse envuelto en la ficción y en sus películas. En eso se encuentra el verdadero motivo de su viaje; compensar el drama que les dio o la distancia que él mismo puso.

Al final a pesar de tener diferentes formas de afecto e inseguridades, uno siendo cariñoso y el otro distanciándose con su encanto, ambos están atrapados en esa línea entre el glamour del cine y la conexión humana, cuya marca es más eterna y profunda de lo que piensan, siendo esto reflejado en el final. En esa secuencia es donde el alter ego y la obra del actor interactúan entre sí, todas las vidas que ha vivido y todas las que ha acompañado delante de la cámara, siendo consciente del sacrificio personal y el daño que hizo a muchas personas detrás de ella.

Jay Kelly es una comedia en esencia y forma pero en el fondo es una reflexión muy melancólica e íntima como el resto de trabajo de Baumbach que se traslada, siendo está de hecho una de sus obras más complejas en cuanto al estudio de su protagonista. Se siente acogedor por los personajes, el encanto de su guion y el humor que envuelven esta historia y del cual apenas se ha comentado pero también sientes el vacío de este alter ego en un estudio de personaje que se siente complejo, sutil y mimado. Al final Jay tiene razón, aunque siempre esté rodeado de gente, en realidad está solo.

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LO MEJOR: LA PELÍCULA ES ENCANTADORA A LA VEZ QUE POSSE UN TRANSFONDO MELANCÓLICO
LO PEOR: EL MONTAJE CAÓTICO EN MOMENTOS MÁS TRANQUILOS
8