Título original: Michael
Año: 2026
Duración: 127 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Antoine Fuqua
Guion: John Logan
Reparto: Jaafar Jackson, Nia Long, Juliano Valdi, KeiLyn Durrei Jones, Laura Harrier,
Jessica Sula, Mike Myers, Miles Teller, Colman Domingo
Música: Lior Rosner
Fotografía: Dion Beebe
Montaje: Conrad Buff IV, Tom Cross, John Ottman, Harry Yoon
Productoras: Lionsgate Films, GK Films, Optimum Productions
Distribuidora: Universal Pictures
Género: Drama
Crítica en Letterboxd
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Michael Jackson no es solo uno de los mejores artistas musicales de todos los tiempos, es un hito cultural. Muy pocos artistas pueden presumir del talento, energía y excentricidad que este icono encarnaba, convirtiendóle en uno de los cantantes más unicos de la cultura popular americana. Pero tan grande como su figura, fue también su impacto cultural: ya sea por la masividad de sus conciertos, bailes, ventas o hasta su excéntrica personalidad. Nunca ha existido nadie como él, ni probablemente vaya a volver a existir.
Una persona con un talento tan descomunal, reconocido, importante, y sí, emocionalmente y psicológicamente complejo es merecedora de una gran película. Sin embargo, uno si se adentra en su vida, se dará cuenta de que hay tantos matices complejos respecto a su persona y arte, como para que sea dignamente representado. Michael no es un cantante famoso, es definición de la cultura popular que reinventó la música pop tal y cómo conocemos. La tarea de representar a una persona tan influyente es muy difícil.
No es secreto que la producción de Michael ha sido problemática. El corte original tenía una duración de entre 3 a 4 horas, lo que es merecedor y necesario para contar su historia. Sin embargo la familia Jackson metió mano en el montaje, descartando su decaída profesional y personal llena de controversias, la cual inició en los años 90. Al final queda como un mero relato sobre su ascenso hasta finales de los 80, con una duración modesta de 2 horas.
Lo interesante no es tocar sus controversias de los supuestos abusos sexuales, sino el conocer en profundidad la historia detrás de esa personalidad tan inocente pero a la vez excéntrica que el prodigioso artista poseía. Se ha hablado de hacer una secuela en el que se toquen sus últimos años, pero ahora la cuestión es, tras muchos años de espera y una producción difícil sobre un artista complejo: ¿Cuál es el retrato que hacen de este hombre único? ¿Quién es Michael Jackson?

El inicio es sin duda lo mejor del filme. Aquí podemos conocer a un pequeño Michael, del cual fue robada su infancia debido a la explotación y maltrato emocional por parte de su padre. Él poseía un talento, y eso le ganó una vida cómoda desde una temprana edad, pero nunca se pudo permitir disfrutar de su infancia, y de ahí, que haya tenido siempre esa actitud de Peter Pan. El no es el niño que pudo crecer, sino el que no pudo ser. No es espectacular, pero este inicio tiene un buen manejo del ritmo narrativo y simpatía hacia su personaje.
Una vez que ya el chico crece, Michael es interpretado por su sobrino, Jaafar Jackson, y es aquí donde empezaría la ‘historia’ de verdad. Jaafar le entrega su cuerpo y alma a su personaje, siendo su tarea la más compleja: resucitar a su tío, un hombre inigualable y único. Sí que es verdad que en varios momentos, su actuación puede pecar de una caricatura exagerada del cantante, pero uno puede apreciar la intención y el esfuerzo. No es nada fácil igualar los pasos, la voz y la movilidad a Michael Jackson. Es una tarea casi imposible de realizar la perfección, y el resultado final es bastante aceptable.
Se le nota cierto respeto y homenaje a no solo la música sino a la figura de Jackson. Los números musicales son de los pocos momentos que se sienten decentemente montados, y esto tiene sentido ya que su director empezó con videos musicales. A excepción de la recreación del video de ‘Thriller’, el cual se ve sorprendentemente más cutre que el video de los años 80, estas secuencias son un deleite para los fans de Jackson. Y es aquí donde radica el dilema: Es una celebración para los fans de Michael, pero él merecía más.
Conforme avanza el filme, más banalmente sentimental se vuelve. El retrato de Jackson se siente como un homenaje, pero no cómo la resurrección del artista. El ritmo y el montaje se vuelve un caos, con varios cortes que no van en sintonía con el tono dramático. Si bien en el principio, se le daba énfasis a la infancia de Michael y la compleja relación con su padre, esta se vuelve un simple obstáculo que superar. Las diferentes decisiones artísticas y personales de Jackson suceden fuera de campo, mediante diálogo expositivo y elipsis notorias que simplifican el relato, y estás afectan al retrato de su ascenso.

Si uno conoce la vida y obra de Michael Jackson, saben no solo el éxito financiero que cosechó sino su enorme impacto cultural. Debido a los cortes de metraje notorios, no se llegá a ver tanto este impacto, así como una simple glorificación. No sólo hizo grandes canciones, también cambió el panorama de la industria y la importancia de la música. Claro que se hace mención pero no se llega a profundizar tanto o lo suficiente como se deberóa.
Para una película sobre Michael Jackson no basta con recordar lo grandes que fueron sus canciones, sino también que represente la magnitud e importancia de su figura, así cómo lo prometían en ese épico primer tráiler. Tampoco ayudan que los efectos especiales son vergonzosos y humillantes. Los animales a parte de falsos, se ven como unas caricaturas grotescas que rebasan la línea del valle inquietante. Para alguien quien era tan perfeccionista del espectáculo, se hubiera agradecido una escala mayor.
Michael es una celebración del rey del pop que sacará una sonrisa a los fans, como al servidor le pasó en ciertos momentos, pero como experiencia emocional dramática es frustrante. La biografía sobre Robbie Williams ‘Better Man‘, era el musical épico y emocional que el artista se merecía (y con un mono mejor hecho), pero hasta filmes más pequeños e íntimos como las recientes ‘Blue Moon‘ o ‘Springsteen: Deliver Me from Nowhere‘ son retratos más complejos y emocionantes que este evento.
Se agradece el amor, pero le falta valentía y coraje para representar al gran rey del pop cómo es merecido. Es una carta de amor hacia la figura, pero con una clara firma industrial, blanqueada y demasiado simplista. La inocencia, el amor y la complejidad de Michael Jackson dan para muchísimo más. Sí este es el retrato que han hecho sobre el ascenso de un icono, no se cómo serán capaces de tocar su lado más difícil y decadente en una secuela. Una de las decepciones más grandes del año.


