Jimmy Barnatán en el documental Sal & Dean: Tras los pasos de Kerouac
Jimmy Barnatán en el documental Sal & Dean: Tras los pasos de Kerouac

‘Sal & Dean’: la vida en la carretera, mal contada

 

Título original: Sal & Dean: Tras los pasos de Kerouac

Año: 2025

Duración: 90 min.

País: España

Dirección: Rosa García Loire, Miguel Hualde

Guion: Jimmy Barnatán

Reparto: Jimmy Barnatán, Miguel Hualde

Música: Jimmy Barnatán, Miguel Hualde

Fotografía: Javier Rodríguez

Compañías: Sin Parpadear, 601 Producciones Audiovisuales S.L

Género: Documental | Road Movie

Crítica en Letterboxd

Jimmy Barnatán ha estrenado el documental Sal & Dean: Tras los pasos de Kerouac para homenajear las vivencias que relató Jack Kerouac en On the road (1957), una de las novelas contraculturales más influyentes del siglo pasado. Siguiendo el rastro de los protagonistas de la historia, el actor, músico y escritor ha recorrido Estados Unidos junto al guitarrista Miguel Hualde para hacer un audiovisual hermoso, con muy buenas intenciones, pero con errores que lo han arruinado.

La idea era muy interesante. Ambos músicos españoles decidieron ir al país norteamericano para explorar los lugares que visitaron hace varias décadas los protagonistas de la novela, Dean Moriarty y Sal Paradise (seudónimos de los escritores Neal Cassady y el propio Jack Kerouac), viajeros que cuestionaron el sueño americano con una alternativa plagada de excesos, arte y aventuras: «la vida en la carretera». Barnatán ha querido tomar el relevo de esa crítica social entrevistando a los ciudadanos que encontraba por las calles para conocer sus historias y opiniones sobre las promesas y oportunidades que, en teoría, ofrece el país.

Esta premisa puede ser muy atractiva para los amantes de la cultura estadounidense (y Jimmy lo es), pero no es fácil saber qué es lo que realmente están contando.

En un primer momento, presentan rápidamente la novela y sus protagonistas. Para los que conocen el libro y todo lo que hay detrás, es más fácil entender lo que cuentan, pero para el resto no. De otra manera, no se explica qué hacen esos dos españoles cruzando el charco y de dónde surge tanta nostalgia. De hecho, a mitad del documental, Barnatán explica que su padre, Marcos Ricardo Barnatán, fue el primero en traducir al español a algunos de los autores que, junto a Kerouac, conformaron la Generación Beat. Esta revelación aumenta el interés de la propuesta, pero el orden y el ritmo que han elegido hacen que el espectador tenga que esforzarse mucho por entenderla.

En última instancia, como mínimo, para seguir el documental antes necesitas el contexto de la sinopsis y conocer la novela. Pero ese no es el único problema de Sal & Dean.

La estructura es tan frenética que te pierdes. Los muchos lugares que visitan se entrelazan con demasiados protagonistas y entrevistas, así como con escenas de los dos músicos tocando sus canciones o manteniendo diálogos claramente interpretados, como parafraseando un guion que da pinceladas sobre el contexto o sobre las composiciones que van surgiendo por el camino. Entre tanto, la voz de Jimmy Barnatán, también impostada, narra en off más reflexiones. Las imágenes, a pesar de ser hermosas, van sucediéndose en este frenesí a una velocidad desenfrenada.

Hay tanto de tantas cosas y tan rápido que no parece un documental cultural y social, sino un batiburrillo de videoclips a medias.

Aunque es admirable el trabajo musical de ambos, y pese a que se nota que saben mucho de la cultura estadounidense, da la sensación de que narrativamente se han perdido En el camino.

El problema seguramente haya sido el tiempo. Probablemente hubieran hecho un gran trabajo de haber creado una serie documental de varios capítulos. Se nota que tenían mucho que contar, muchas imágenes impactantes y demasiados relatos de interés humano como para encapsularlo tanto como lo han hecho. En definitiva, su amor por lo que han retratado les ha desbordado.

Jimmy Barnatán y Miguel Hualde en el documental Sal & Dean: Tras los pasos de Kerouac
Miguel Hualde y Jimmy Barnatán, en el documental ‘Sal & Dean: Tras los pasos de Kerouac’. (Imagen: Sin Parpadear)
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Lo mejor: las imágenes (cuando no van a un fotograma por segundo) y la música.
Lo peor: la estructura y el ritmo del documental.
5