Maracuda-Critica

‘Maracuda’, una joya animada por descubrir.

Título original: Marakuda
Año: 2025
Duración: 90 min
País: Rusia
Dirección: Viktor Glukhushin
Guion: Aleksandr Arkhipov
Reparto (voz): ProkhorChekhovsky, Pyotr Ivashchenko, Marina Lisovets, Eliza Martirosova, Diomind Vinogradov
Música: Mikhail Chertishchev
Compañías: Animatsionnaya StudiyaVoronezh, Kinokompaniya CTB
Género: Animación. Infantil. Aventura.

Crítica en Letterboxd

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‘Maracuda’ llegará a los cines españoles el próximo 24 de abril. Con su estreno, Viktor Glukhushin confirma que su trayectoria no es fruto del azar, sino de una búsqueda estética constante. En su obra anterior, Mi querido monstruo, ya vimos a un director capaz de dar una personalidad impactante a sus criaturas. Aquí, Glukhushin refina su lenguaje. No se trata solo de impresionar visualmente. Esta vez, el director usa su experiencia previa para construir una narrativa mucho más sólida. Demuestra que ha aprendido a controlar los tiempos y las sombras de su propio imaginario.

La trama nos sumerge en un viaje de autodescubrimiento que comienza cuando el equilibrio de un ecosistema ancestral se ve amenazado. El protagonista se embarca en un viaje que va más allá de lo geográfico. Es un paso hacia la madurez donde debe aprender a leer las señales de una naturaleza que se comunica de formas crípticas. Acompañamos a los personajes a través de paisajes que desafían la lógica, donde el peligro y la maravilla van de la mano. Glukhushin maneja este conflicto central evitando el enfrentamiento sencillo y prefiere explorar la conexión orgánica entre los seres que habitan este mundo, cosa que eleva notablemente la profundidad de la historia.

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Fotograma ‘Maracuda’

Lo que realmente destaca en la dirección de Glukhushin es cómo usa la trama para crear un despliegue visual que se siente justificado en cada fotograma. El diseño de los entornos de Maracuda refleja el estado interno de los personajes. La exuberancia de la flora y la rareza de su fauna no son solo decoraciones, sino obstáculos y aliados en una misión. El director ha logrado llevar esa energía cinética que ya vimos en sus trabajos anteriores a una escala mucho más ambiciosa. Consigue que el espectador sienta el peso de la atmósfera y la importancia vital de la misión que tenemos entre manos.

Al ver Maracuda te olvidas rápido de que estás ante una pantalla, dejas de ver dibujos para empezar a ver un paisaje real. Glukhushin ha logrado que su mundo no parezca un renderizado de ordenador, sino un lugar que podrías encontrar en un mapa, con su propio peso y sus propias reglas. Al final, te das cuenta de que no te ha contado una historia para entretenerte un rato, sino que te ha metido en su cabeza durante hora y media. Y lo mejor es que, cuando aparecen los créditos, no sientes que has visto ‘otra peli de dibujos’, sino que has descubierto a un director que por fin se ha atrevido a hacer exactamente lo que le ha dado la gana. Es cine, sin apellidos. Probablemente, la animación más honesta que vas a ver este año.

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LO MEJOR: LA AMBIENTACIÓN. CONSTRUYE UN MUNDO PREHISTORICO SORPRENDENTEMENTE ORIGINAL Y LLENO DE PERSONALIDAD
LO PEOR: SENCILLEZ EN CIERTOS DIÁLOGOS.
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