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‘Forastera’, un viaje a ninguna parte

Título original: Forastera

Año: 2025

Duración: 97 min.

País: España

Dirección: Lucía Aleñar Iglesias

Guión: Lucía Aleñar Iglesias

Reparto: Zoe Stein, Lluís Homar, Nuria Prims, Martina García, Nonni Ardal Hammarström, Marta Angelat

Música: Filip Leyman, Anna von Hausswolff

Fotografía: Agnès Piqué Corbera

Compañías: Coproducción España-Suecia-Italia; Lastor Media, La Perifèrica Produccions, Vilaüt Films, Kino Produzioni, Fox in the Snow Films, 3Cat, Distinto Films, Filmin, IB3 Televisió, ICEC, ICAA, Swedish Film Institute

Género: Drama

Crítica en Letterboxd

Lucía Aleñar Iglesias debuta en el largometraje con un drama íntimo que toca temas interesantes como el duelo y lo sobrenatural. Su punto de partida es el cortometraje que ella misma dirigió en el 2020 con el mismo título. El argumento es sencillo: Tras la muerte de su abuela, una adolescente comienza a experimentar una serie de cambios que alteran su relación con el entorno y consigo misma. La directora apuesta por una narración contenida y silenciosa la cual deja muchas cosas en el tintero. Ahí está uno de los principales problemas de la película.

Forastera tiene buenas intenciones pero le cuesta mantener el interés. Más allá del acontecimiento que pone en marcha la historia, tampoco suceden demasiadas cosas más. Aleñar Iglesias prefiere sugerir antes que mostrar y construir el relato a base de silencios, miradas y pequeños detalles. Una apuesta que puede funcionar muy bien cuando existe una tensión que mantenga al espectador enganchado. Aquí, en cambio, esa tensión se pierde con demasiada frecuencia. Y, encima, la película se hace larga. Cosa que tiene bastante «mérito» teniendo en cuenta que el film dura solamente 97 minutos.

La gran responsable de que la película no se venga abajo es Zoe Stein. Está soberbia. Ella es la película. Todo pasa por su rostro, por sus gestos y, especialmente, por sus miradas. Stein construye una interpretación llena de matices. Ya había demostrado su talento en películas como Mantícora (2022) del malogrado Carlos Vermut o La sospecha de Sofía (2025) de Imanol Uribe. Stein tiene presencia, personalidad y una naturalidad tremenda. Es de esas actrices a las que uno termina mirando incluso cuando no está ocurriendo nada relevante en la pantalla. Tiene un gran futuro por delante. No hay que ser el más avispado de la clase para percibirlo.

No deja de ser paradójico que la interpretación contenida de Stein sea la que aporte algo de intensidad a la película. Ella consigue despertar preguntas y curiosidad sin necesidad de que el guión las destaque abiertamente. Un guión, por cierto, bastante irregular y flojito. Mucho más interesante en su tramo inicial que en su desarrollo y parte final. El elemento sobrenatural está planteado desde la ambigüedad y forma parte del atractivo de la propuesta, pero también puede convertirse en una enorme frustración para quien espere que la película apriete un poco más. Obviamente, no hace falta explicarlo todo. Ni mucho menos. Pero considero que sí hace falta mantener la atención del espectador de alguna manera. Unos mínimos, vaya.

Lluís Homar ( Los abrazos rotos, Los ojos de Julia ) cumple con creces. Se nota que hay tablas y experiencia detrás de cada gesto. No obstante, su trabajo interpretativo queda en un segundo plano frente a una Zoe Stein que se come la pantalla. Homar aporta solvencia al conjunto, aunque tampoco estamos ante una de sus interpretaciones más memorables.

La fotografía de Agnès Piqué Corbera es otro punto a favor que tiene la película. Mallorca aparece bañada por una luz cálida con tintes sobrenaturales. Los encuadres, siempre precisos y bastante pictóricos, suelen dejar flotando una inquietud constante. Estamos ante una fotografía luminosa, elegante y profundamente atmosférica que entiende que, a veces, para hacer visible un fantasma solo hace falta dejar entrar algo de luz.

El problema del film está sobre todo en el ritmo. Aleñar Iglesias tiene claro el tipo de película que quiere hacer y no parece tener ninguna prisa. Hay una voluntad evidente de crear un ambiente, de dejar respirar las escenas y de confiar en aquello que ocurre entre los personajes. El inconveniente es que, en demasiados momentos, esa pausa se transforma en puro tedio y aburrimiento.

En conclusión, a la película le falta nervio, conflicto, intensidad y dirección. La mezcla de drama y cine fantástico se acaba quedando en terreno de nadie. Creo que la historia daba margen suficiente como para profundizar en el duelo y en la transformación de su protagonista (que, al fin y al cabo, es el motor principal del film). Una pena.

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Fotograma de ‘Forastera’ (Foto: atalantecinema.com)
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LO MEJOR: ZOE STEIN
LO PEOR: SE QUEDA A MEDIO CAMINO ENTRE EL DRAMA SOPORÍFERO Y LA ATMÓSFERA SOBRENATURAL LOW COST. LA HISTORIA NO TERMINA DE ENGANCHAR
4.5