Título original: Duse
Año: 2025
Duración: 125 min.
País: Italia y Francia
Dirección: Pietro Marcello
Guion: Letizia Russo, Guido Silei, Pietro Marcello
Reparto: Valeria Bruni Tedeschi, Fausto Russo Alesi, Fanni Wrochna, Noémie Merlant
Música: Fabrizio Elvetico, Marco Messina, Sacha Ricci
Fotografía: Marco Graziaplena
Compañías: Rai Cinema, Palomar, Berta Film, Avventurosa
Distribuidora: iperFilm y Ad Vitam
Género: Biopic, Drama, Época
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El cineasta italiano Pietro Marcello (Scarlet) regresa a la cartelera de nuestros cines de la mano de Eleonora Duse: la divina, un melodrama de época que narra el declive de la carrera actoral de una de las actrices de teatro con más misticismo y mitología de la historia del teatro italiano.
Con una actuación que lleva prácticamente el peso de toda la película, Valeria Bruni Tedeschi (La casa de verano) encarna a “la Duse”, un mito de la historia del teatro italiano de la que es complicado construir una biografía sólida. Esto se debe a la falta de archivos o material que consta de la intérprete. Partiendo de esta base, Marcello trata de reconstruir un momento crítico de la actriz, que no deja de ser un reflejo del momento convulso que vivía la Italia de principios de siglo, que poco a poco veía asomar la sombra del fascismo de Mussolini.
Marcello se ha vuelto un experto en construir dramas de época con un toque de modernez que acerca el género, prueba de ello es el uso de la música electrónica o el juicio que emite sobre los constantes paralelismos entre los problemas de la actualidad con los del siglo pasado, y es que esta película no deja de tener una mirada de lo más crítica e incluso el propio director ha asegurado que se trata de una película política.
Lamentablemente, si esta película cuenta con varios elementos para convencer a su público, ya sea a través de su música o su historia, el cóctel final no deja de tener un regusto a decepción e intrascendencia. Actores o actrices de la talla de Noémie Merlant, que interpreta a la hija de Leonora Duse, sorprenden en la película por lo mal dirigidos que se encuentran en muchas de sus escenas, una absoluta pérdida de talento.
Hay algo en cómo está confeccionada esta película, por momentos es el montaje, por momentos la iluminación, la sobreactuación de sus intérpretes o las propias líneas de diálogo, que dificultan el visionado, y lo peor de todo, te hacen plenamente consciente de que estás viendo una película. El truco se pilla por completo.
Aún con todo esto, el interés por las apuestas de Marcello no dejan indiferente a nadie, y no hay nada más necesario que los artistas emitan juicios sobre las cosas que realmente importan. El ejercicio de resistir al cambio, de ser fiel a uno mismo y a su arte, de morir por contar, es de lo más encomiable, aunque de momento siga faltando pulir los detalles. Al igual que “la Duse”, la constancia y perseverancia nos acercarán a la verdad.



