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‘Pioneras: solo querían jugar’, el fantasma de una lucha que sigue viva

 

Título originalPioneras: solo querían jugar

Año: 2026

Duración: 106 min

Dirección: Marta Díaz de Lope Díaz

Guion: Marta Díaz de Lope Díaz, Zebina Guerra

Reparto: Sofía de Iznájar, Bruna Lucadamo, Aixa Villagrán, Daniel Ibañez

Fotografía: María Codina

Compañías: Coproducción España-Portugal; Cine365 Film, Nadie es perfecto, Ciudadano Ciskul, Pioneras la Película, Bando à Parte, Movistar Plus+, Televisión Española

Género: Drama| Años 70. Deporte. Fútbol. Femenino

Crítica en Letterboxd

Hace poco más de cincuenta años, un grupo de mujeres tuvo la valentía de ponerse un equipaje y salir al césped a representar a un país que no las apoyaba, un país que las sometía a humillaciones, que las insultaba y las agredía. Tuvieron la valentía de hacer algo para lo que no debería hacer falta valor: jugar al fútbol. Su historia es sólo el comienzo de un largo camino que ha llevado a la selección española de fútbol femenino a ser campeonas del mundo y subcampeonas de Europa. 

Esta es la historia que Marta Díaz de Lope Díaz, directora de Mi querida cofradía, trae a los cines con Pioneras, que cuenta los orígenes de la primera selección española de fútbol femenino y de quiénes la conformaron. Inspirada en hechos reales, la película retrocede hasta 1970 para mostrar cómo se formó este primer equipo con ayuda del promotor deportivo Javier Poga (Daniel Ibañez) y de Edelmira (Aixa Villagrán), una periodista que escribe bajo pseudónimo – un personaje inspirado en Mari Carmen Izquierdo, una de las primeras mujeres en dedicarse al periodismo deportivo -. 

Con un reparto coral en el que destacan Sofía de Iznájar y Bruna Lucadamo por sus interpretaciones de Nati y Belén, la película consigue mostrar muchas de las dificultades a las que se enfrentaron estas primeras jugadoras tanto dentro como fuera del campo. No obstante, es esta misma abundancia de personajes la que resta potencia narrativa al largometraje. Como no hay tiempo suficiente para explorar a todos los personajes, el espectador tiene que contentarse con las pequeñas migajas que le ofrece el guion. 

Esta falta de tiempo afecta también al desarrollo de las relaciones entre las propias jugadoras. El vínculo entre María (Nora Otxoteko) y Ana (Leire Aguiar) da imagen a una realidad que vivían muchas de las futbolistas, a las que se les prohibía no sólo jugar al fútbol, sino amar en libertad. No obstante, esta imagen se ve reducida a una mera ejemplificación de los estragos del franquismo y la opinión pública, sin una verdadera exploración de los efectos de estos elementos en los personajes. En su intento de mostrar el fútbol femenino como un refugio para todos aquellos que se sentían alienados por el fútbol masculino, la directora olvida personificar ese dolor en sus personajes, que, más bien, sirven de vehículos para demostrar lo violentos que podían llegar a ser los espacios “reservados” para los hombres. 

Es una película simple y concisa, en la que abundan los clichés propios de las historias de superación, pero también es una película que logra emocionar a través de la memoria. Díaz de Lope Díaz escarba entre los recuerdos de la España franquista de los años 70 y saca a la luz la represión, el machismo y, sobre todo, el miedo. A través de pequeñas escenas, la directora muestra cómo el franquismo y sus instituciones atravesaban familias, amistades y relaciones. La España de 1970 ya se revuelve contra el dictadura, pero todavía siente el terror de la represión, de las palizas y las ejecuciones, y todavía está anclada a un machismo sistemático. 

Lo verdaderamente emocionante de esta película es que invita a recordar y a darse cuenta de que sólo han pasado cincuenta años desde que todo esto sucedió. La violencia, las vejaciones y el escrutinio que sufrieron estas jugadoras, que sufrieron las mujeres españolas, no son cosa del pasado lejano. Ese legado sigue vivo, esa lucha sigue existiendo. Y sigue existiendo en el mismo seno de las instituciones que debían apoyar y proteger a estas jugadoras.

La RFEF no reconoció a la selección femenina hasta nueve años después de su primer partido contra Portugal y no hace mucho que su ex-presidente agredió a una jugadora. Incluso hoy, siendo campeonas del mundo y subcampeonas de Europa, las futbolistas siguen teniendo que enfrentarse a campos en malas condiciones y a una infra financiación generalizada. No deja de ser irónico, por tanto, que la RFEF, a través de la Liga F Moeve, haya colaborado de cerca con la película en las actividades de promoción. Pioneras: solo querían jugar es, en este sentido, un mapa del camino recorrido y del que queda por recorrer.

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Fotograma ‘Pioneras: solo querían jugar’ (Foto: Festival de Málaga)

 

 

Nota de lectores2 Votos
10
LO MEJOR: el ejercicio de memoria histórica
LO PEOR: los clichés típicos de una historia de superación
7.5