‘¿Qué te dice esa naturaleza?’, el diálogo generacional mediante el minimalismo más extremo y bello


Título original:
Geu jaywoni nege mworago hani

Año: 2025

Duración: 109 min.

País: Corea del Sur

Dirección, guion, fotografía, montaje y música: Hong Sang-soo

Reparto: Ha Seong-guk, Kwon Hae-hyo, Cho Yun-hee, Kang So-yi, Park Mi-so

Productoras: Jeonwonsa Film Company

Distribuidoras: Atalante

Género: Drama

Crítica en Letterboxd

Hong Sang-soo es uno de los mejores y más radicales cineastas en la actualidad. En un cine coreano liderado por maestros como Bong Joon-ho (Parásitos, Mickey 17), Park Chan-Wook (Oldboy, No hay otra opción) entre muchos otros, donde prevalece un estilo extremo y expresionista, Sang-soo reniega completamente de esa sobre-estilización.

Decir que su cine es minimalista e intimista, es quedarse corto. En sus últimos trabajos no solo se limita a hacer planos extensos cuya acción principal son las conversaciones, o su uso nulo del montaje, sino que utiliza el lenguaje digital para crear imágenes crudas, nulas de color, o hasta incluso desenfocadas. Es ahí donde se encuentra la genialidad de este autor, al crear con ello un lenguaje digital que refuerza el naturalismo al evitar esa estilización del cine coreano, y la falsedad del lenguaje cinematográfico actual. Sang-soo no le interesa contar o narrar, sino observar y conocer.

A lo largo de su extensa y activa filmografía, no sólo se es testigo de la evolución cinematográfico al minimalismo digital extremo, sino también en la propia madurez del autor. Todas sus películas tienen elementos narrativos comunes, como son el alcohol, los cineastas, las infidelidades, etc.

En sí, ver una película de este autor es cómo quedar con un amigo en un bar al que ves una o dos veces al año. Hablais sobre los temas de siempre: cine, arte, mujeres, existencialismo…todo ello mientras paseáis sobre un parque o la playa, estáis sentados en un balcón fumando, y acaba la noche en un bar o en una parcela, donde os reunís con otros amigos embriagados con la bebida alcohólica más fuerte. Pero uno es consciente del paso del tiempo, y la madurez que se ha cogido a lo largo de los años.

Ya no se es un juerguista extremo, sino que todo se vuelve mucho más tranquilo. En la nostalgia se puede hallar más melancolía debido a las aventuras y complicadas relaciones que cada uno tuvo en el pasado. En esta existencia absurda no has encontrado todavía el significado de la vida, pero estás más tranquilo y en paz contigo mismo. Ahora bien, ¿Qué enseñanzas o advertencias le puedes dar a la próxima generación sobre la vida?

Sang-soo pasá de identificarse y auto pariodarse con hombres frustrados sexualmente en su crisis de los cuarenta, a ser un señor tranquilo, enamorado de su musa Kim Min-hee, y reflexionar no solo sobre el paso del tiempo, sino sobre los jóvenes adultos construyendo su futuro e identidad artística, con quién alguna vez se identificó. Desde Sola en la playa por la noche ha narrado no historias, sino instantes en la vida de mujeres artistas, ancianos reflexionando sobre su propia existencia y muerte, o también el diálogo entre su generación con la próxima.

Su largometraje número 33 cae en la última categoría, pero a la vez, uno puede sentir cómo al igual que en Lo alto, parece dialogar con su pasado. Toda su filmografía es extremadamente personal, pero este último instante inmortalizado por su cámara digital persona, puede ser una de sus más auto reflexivas.

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Fotograma de ‘¿Qué te dice esa naturaleza?’ (Foto: Atalante)

En esta ocasión, un joven poeta va a visitar a la familia de su prometida, con quien mantiene una relación muy estable. La familia de su prometida está compuesta por sus padres, quienes viven tranquilamente sus últimos días y quienes también dotan de un conocimiento artístico bastante amplio, y su hermana depresiva con tendencias suicidas. El poeta Donghwa, hace manifiesto de sus inquietudes artísticas y existenciales, algo que es muy bien recibido por la familia intelectual de su prometida, especialmente su padre, quien es interpretado por Kwon Hae-hyo, el alter ego del autor surcoreano.

En sí, el filme va encaminado como el resto de la filmografía del cineasta. Planos estáticos, con un ocasional paneo o zoom, en donde las conversaciones largas y extensas definen el tono tranquilo del filme. Lo que hace que estas se sientan tan especial, no solo son el diálogo creíble y las actuaciones humanistas, destacando principalmente al protagonista Ha Seong-guk, y al fantástico Kwon Hae-hyo, quien ofrece su mejor interpretación junto a En lo alto y En la corriente, otras obras del autor, sino el naturalismo.

En los planos tan crudos, y hasta en ocasiones desenfocados, se nota cierta apreciación por el color de los escenarios tal y cómo es, y ofrece mediante estas conversaciones tan simples y humanas, gestos y miradas, que revelan una complejidad mayor y sútil de la que se nos está narrando.

Lo que hace que el cine de Sang-soo se sienta tan único, llevando más lejos lo que planteó el cine de Eric Rohmer, y además beneficia a su lenguaje cinematográfico crudo, es esa realidad cercana que es fascinante. Uno siente el ritmo lento, pero a la vez, se siente no solo como testigo, sino parte de la propia mesa o el balcón donde los personajes conversan, o incluso quién acompaña a alguno de estos en sus momentos más solitarios e íntimos.

A medida que avanza la noche, esa hospitalidad y bienvenida se tambalea, al revelar Donghwa sus inquietudes existenciales y filosóficos, más internas y desoladoras. Es un poeta intelectual, pero a la vez, un artista que no ha alcanzado la madurez suficiente para narrar o enfrentar sus demonios más oscuros. El alcohol lo vuelve una persona menos amable y caballerosa con la familia, haciéndoles cuestionar estos el futuro de su hija.

A diferencia de otros diálogos con la próxima generación, este se siente cómo una auto reflexión del propio cineasta con su juventud. Sí ahora tiene una actitud más pacifica, en esta visita de este joven poeta, parece encarnar sus mayores inquietudes cuando era joven. En sí, las mujeres de los hombres de sus primeras películas, siempre quedaban a un segundo plano, para enfocarse en sus aventuras y frustraciones sexuales, sin tener en cuenta los sentimientos de la otra.

Ahora él está enamorado, está en paz, y tal vez esto pueda ser lo más cercano que haya podido retratar su primera relación, la cual aquí es mostrada como una buena y comprensiva, pero le aguarda un futuro más amargo al poeta. El espacio puede ser revelador a la hora de conocer a alguien y a uno mismo, de ahí la pregunta que hace el cineasta mediante el título, ¿Qué te dice esa naturaleza?

Las películas de Hong Sang-soo, son más que historias naturalistas, son unos momentos, instantes tranquilos mediante una conversación normal, que se vuelve inolvidable. Son esas quedadas que uno no puede apreciar en el primer momento, pero que se quedan contigo por cómo has conocido o conoces a la persona quién tienes enfrente. Hong Sang-soo es el cineasta más extremo en la actualidad, no por tener un estilo exagerado, sino al evitar completamente este.

Crea un lenguaje cinematográfico digital, que ante la apariencia de lo amateur, muestra una enorme habilidad para crear poesía e intimidad cinematográfica, llevando esas conversaciones más allá del lenguaje teatral, que hace del cine un arte fácil. Pero es en su simpleza donde Hong muestra su compleja maestría en el minimalismo y el lenguaje digital. Esta última velada, ese pequeño instante, se coloca como una de los filmes más sutilmente personales del autor en esta etapa tan madura. Y ahora solo queda esperar, ante la próxima cita, no con el cine, sino con Hong Sang-soo y sus personajes.

Fotograma de ‘¿Qué te dice esa naturaleza?’ (Foto: Atalante)
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LO MEJOR: ESA OBSERVACIÓN MAGISTRAL DE LAS CONVERSACIONES MEDIANTE EL MINIMALISMO EXTREMO QUE CARACTERIZA LA MAGIA DE ESTE AUTOR
LO PEOR: ES UNA OBRA MUY POCO ASEQUIBLE AL ESPECTADOR COMÚN DEBIDO A SU FORMA Y RITMO
8.5