En su edición número 10, el BCN Film Fest ha traído grandes títulos a los cines de la ciudad catalana. Un festival protagonizado por pequeñas grandes películas que se estrenarán en las próximas semanas.
De entre todos ellas, Àlex Pérez de Arenaza ha cubierto aquellos títulos más interesantes y que más interés suscitaban a los asistentes del festival. A modo de resumen, os dejamos a continuación su impresión de ellas.
- Rosemead, de Eric Lin (Estados Unidos)
Los diferentes temas que trata Rosemead (la esquizofrenia, el cáncer, el duelo, las diferencias culturales…) encajan sorprendentemente bien. En una película con tantos temas abiertos, lo normal sería que el conjunto no funcionara, pero aquí se complementa de maravilla. El problema es que, pese a tener tantos frentes abiertos interesantes, la película nunca termina de tener la fuerza que requieren, incluso en algunos momentos le falta credibilidad.
Además, tengo bastantes dudas con su enfoque y mensaje final. Sin entrar en spoilers, el conflicto principal se resuelve de una manera que deja en shock al espectador, no solo por lo que ocurre, sino por la lectura que deja entrever el director y guionista de dicho acontecimiento.
Al final, deja la sensación de ser una película interesante y ambiciosa, pero también carente de conocimientos.
Nota: 4/10

- Los mejores años de nuestra vida, de Charlie Arnaiz y Alberto Ortega (España)
No soy el público al que va enfocada (aunque siempre he disfrutado muchísimo de Hombres G), pero Los mejores años de nuestra vida me ha parecido la mar de entretenida. Está muy bien narrada, sabe equilibrar el tono entre la comedia y la seriedad, y mantiene un ritmo que hace que se pase volando. Además, tiene un humor muy efectivo y una honestidad que se agradece, especialmente en una película tan ligada a un fenómeno generacional.
Mi recomendación es ir a verla a la sala más grande y llena, ya que suma mucho en el visionado contar con seguidores del grupo. Verla rodeado de fans, escuchando las risas y notando la conexión del público con el grupo, ha hecho que la experiencia fuera todavía más especial. De esas películas que, vistas en la sala adecuada, se disfrutan el doble.
Nota: 7/10

- El Anfitrión, de Miguel Ángel Jiménez (Grecia)
Sorprendido con El Anfitrión, aunque creo que podría haber sido una película mucho mejor de lo que acaba siendo. Desde el principio atrapa al espectador, contando con una premisa potente y con una sucesión de giros y conflictos que funcionan muy bien y que hacen que la historia sea adictiva y juguetona. Una cinta que te mantiene dentro de ella a base de persinajes y diàlogos.
Su gran problema es que saber rematar todo ese recorrido. Va claramente hacia un desenlace potente, pero cuando llega el momento clave se queda corta. No termina de explotar ni de cerrar con la fuerza que parecía que iba a tener, y eso hace que el conjunto pierda parte del impacto que prometía.
Nota: 6/10

- El coro de Ramsden, de Nicholas Hytner (Reino Unido)
Mira que iba con ganas a El coro de Ramsden, los británicos suelen moverse muy bien en el drama de época y Ralph Fiennes es de esos actores que siempre apetece ver. La premisa prometía una historia cuidada, con emoción y cierto peso dramático, pero la película no acaba de arrancar en ningún momento.
El problema es que no consigue transmitir prácticamente nada de lo que parece buscar: ni emociona, ni hace reír, ni tratar un hecho histórico. Todo se queda en un terreno muy plano, sin momentos que destaquen o enganchen. Solo la recomendaría a aquellos fans de Fiennes o del género.
Nota: 3/10

- Good Boy, de Jan Komasa (Reino Unido)
Puede que a Good Boy le sobren unos minutos y que no se aproveche del todo el personaje de Rina (el cual podría haber dado más juego dentro de la historia), aun así, es un thriller muy notable que sabe exprimir muy bien la premisa del secuestro. Desde el principio consigue meterte en una dinámica de tensión constante, donde nunca estás del todo seguro de hacia dónde va a ir la historia.
Lo mejor es cómo juega con la duda permanente sobre las intenciones de todos los personajes. La película te hace desconfiar de cada gesto y de cada decisión, manteniendo ese estado de incertidumbre en cada minuto de visionado. Esto no será noticia, pero la interpretación de Graham está de diez, aportando mucha solidez y presencia a todo el conjunto.
Nota: 7/10

- Wasteman, de Cal McMau (Reino Unido)
Si el objetivo de Wasteman es hacerte sufrir durante toda la película, desde luego lo consigue y con creces. Es de esas historias que te mantienen incómodo de principio a fin, sin darte apenas un respiro. Hay que ser muy bueno para lograr dicho objetivo, habrá que seguir el trabajo de Cal McMau.
Ahora, para llegar a ese nivel de impacto, recurre a situaciones bastante extremas que no siempre resultan creíbles en su ejecución. No es que lo que plantea sea imposible, pero sí que a veces está llevado a un punto algo exagerado que le resta naturalidad. Hemos hablado del director, pero dentro del reparto hay que remarcar que Jonsson está muy bien sosteniendo el papel dramático, mientras que Blyth se queda algo más justito interpretando el papel violento.
Nota: 6/10

- Pizza Movies, de Carlo Padial (España)
Pizza Movies plantea un experimento bastante interesante y entretenido dentro del panorama de la comedia. No es una película perfecta, ni mucho menos, pero sí transmite honestidad en su intención de ofrecer algo distinto dentro del género de comédia, un género que en la actualidad está bastante maltratado. Se nota que hay ganas de jugar y de salirse de lo establecido.
No acierta siempre, y hay momentos en los que se desinfla o no termina de rematar bien algunas ideas, pero cuando lo hace de bien, da gusto verla. Tiene ese punto de novedad que compensa sus fallos y hace que la experiencia general sea bastante disfrutable, especialmente si uno va con la mente abierta.
Nota: 6/10



