Título original: Los justos
Año: 2026
Duración: 89 min
País: España
Director: Jorge A. Lara, Fer Pérez
Guion: Jorge A. Lara, Fer Pérez
Fotografía: Alfonso Postigo
Música: Beatriz López-Nogales
Reparto: Carmen Machi, Vito Sanz, Pilar Castro, Marcelo Subiotto, Ane Gabaraín, Bruna Cusí, Hugo Welzel, Marina Guerola, Aimar Vega.
Compañías: Nephilim Producciones, Naif Films, RTVE
Género: Drama. Intriga | Drama judicial / Abogados/as
—
Las películas judiciales que se desarrollan en un único espacio destacan por su intensidad y su capacidad para atrapar al espectador a través del diálogo. En lugar de apoyarse en la acción o en múltiples escenarios, estas historias concentran toda su fuerza en la confrontación verbal entre los personajes, generalmente dentro de una sala de deliberación, un tribunal o incluso una habitación cerrada. Películas como “12 hombres sin piedad” demuestran que no hacen falta grandes escenarios para contar una historia poderosa: basta con un espacio reducido, personajes bien definidos y un conflicto que se desarrolle a través de la palabra.
Dentro de este género nos llega ahora a cines: “Los justos”, una película que nos cuenta como nueve miembros de un jurado popular deliberan aislados un polémico caso de corrupción. Las pruebas son irrefutables, la opinión pública ya ha emitido su veredicto, nadie parece tener dudas… Hasta que reciben una oferta en secreto: cada integrante ganará un millón de euros si cambia su voto de culpable a inocente. Pero si quieren entrar en el juego, deberán alcanzar la unanimidad; algo que sacará a la luz las verdaderas causas pendientes de cada uno de los miembros del jurado.
Me gusta la propuesta de la película y, en general, valoro bastante muchas de las ideas que pone sobre la mesa. Tiene un planteamiento que llama la atención desde el principio y que, por momentos, invita a implicarse de verdad en lo que está contando. Además, la mayoría de los personajes están bien construidos: tienen matices, resultan interesantes y da gusto ver cómo evolucionan a lo largo de la historia. Eso sí, aunque individualmente funcionan, en conjunto no siempre terminan de encajar del todo. A veces las relaciones entre ellos se sienten un poco forzadas o poco naturales, como si faltara algo de cohesión en la forma en que interactúan o en cómo se cruzan sus historias. No es algo que arruine la experiencia, pero sí se nota lo suficiente como para sacarte un poco de la película en ciertos momentos.


