Series que han sido un buen negocio en 2025

Un lustro viendo, analizando y sobre todo disfrutando de series y miniseries con temáticas y argumentos muy dispares pero siempre relacionados con la economía, los negocios, el marketing, la sociedad pasada, presente y futura… Imposible no alimentar inquietudes y pasarlo en grande con tan buenas producciones como las que nos brindan año tras año las plataformas.

Seguidamente, algunas de las series examinadas en la quinta temporada de las Series que son un buen negocio:

La miniserie expone el nacimiento de uno de los sitios más disruptores de Internet allá por la década de los primeros 2000. Unos fieles defensores del derecho de compartir archivos.

Buena parte de la serie se centra en los esfuerzos de ambas partes en dilucidar si se trata de una actividad ilegal o no. Convirtiéndose en una controversia social, con redadas policiales, manifestaciones, conferencias públicas, y obviamente resultando en un gran caso mediático y judicial.

Los tres fundadores de la plataforma The Pirate Bay (Fotograma: Movistar+)

Un interesante drama histórico (“narrado con el máximo rigor histórico posible”) sobre la figura del economista y banquero alemán que se movió entre las altas esferas políticas.

Herrhausen no era un cándido benefactor del tercer mundo, como buen alemán simplemente aplicaba pragmatismo a sus ideas, más bien pura lógica comercial y de negocio. Más allá del trágico desenlace para el protagonista, es una miniserie con perspectiva histórica contemporánea para entender la geopolítica y las finanzas de aquella época.

Herrhausen fue el blanco de todas las iras (Fotograma: Filmin)

Viene a ser como una pequeña colección de casos prácticos, algo extravagantes y cómicos, sobre derecho sucesorio.

Sus capítulos resuelven un caso práctico, a cada cual más pintoresco, como lo es el equipo de trabajo de este departamento especial del bufete. Con muchas más dotes y conocimientos de psicología e inteligencia emocional, que de ordenamiento jurídico.

Mamen Mayo y su equipo de mediaciones sucesorias (Fotograma: Skyshowtime)

Otra brillante comedia satírica de los argentinos Gastón Duprat y Mariano Cohn.

Un formidable tour gastronómico del protagonista con fantásticos y sugerentes planos de delicias culinarias, esmero y gusto por la excelencia de la materia prima. Deconstruyendo tanta complejidad y desmenuzando la pretenciosidad tanto de la crítica como de la industria gastronómica.

Luis Brandoni junto a Robert DeNiro en ‘Nada’ (Fotograma: Star+/Disney+)

Una  buena serie para tomarse con humor las dificultades y complejidades que entraña el mantener los equilibrios entre la vida familiar, personal y laboral.

Supuestamente «sin pretensiones» pero dejando mucho en lo que pensar. Ofreciendo una visión realista (y surrealista) de la maternidad, y algunas duras experiencias de ser madres. Madres y trabajadoras, con preocupaciones multidimensionales.

“La maternidad es más dura que la guerra” (Fotograma: Netflix)

A pesar de estar concebida para un entretenimiento liviano, resulta de lo más entretenida.

Es una aceptable serie sobre baloncesto, de entretenimiento familiar, aplicable a una audiencia muy general. Y con algunos puntos interesantes sobre cuestiones relacionadas con el deporte espectáculo norteamericano, entre tanto enredo de los personajes.

Negocios, familia, y muchos enredos para Kate Hudson (Fotograma: Netflix)

La relevancia del periodismo de investigación e independiente como contrapeso de la política y de las altas finanzas.

En ella se relata como una periodista especializada en información financiera, con dilemas de todo tipo, trabaja en un reportaje acerca de un posible fraude contable en uno de los bancos principales de Suecia.

Una periodista financiera destapando las vergüenzas de un banco centenario (Fotograma: Filmin)

Otro de esos casos de estudio de una empresa con una asombrosa historia de éxito (y debacle), WeCrashed nos aporta una visión interesante y perspicaz del fenómeno de las llamadas empresas unicornio. Espacios de ‘coworking’, es decir, ni siquiera era compartir oficina. Era sentarse en una sillita al lado y/o en medio de varias personas que ni conoces y que a saber qué hacen todo el día.

Una clara historia de que en la inversión en emprendimiento muchas veces hay “más cuentos que cuentas”.

Jared Leto interpreta al extravagante creador de WeWork (Fotograma: AppleTv+)

Con unos personajes siempre en alerta por diversas circunstancias. Entonces, podemos decir que sirve como un elemento más para incluir en un kit cinematográfico de supervivencia.

El género apocalíptico, de ciencia ficción, de desastres variopintos, no es ni novedoso ni puede resultar sorprendente por su originalidad. Sin embargo, generalmente funciona muy bien. Pretende ser un esperanzador alegato al trabajo colectivo y al humanismo. A la resistencia, y la unión.

«Nadie se salva solo» (Fotograma: Netflix)

Una indecente y grotesca «historia real basada en una mentira». Otra buena crítica de los efectos negativos de las redes sociales. Es sobre todo una clara alerta del riesgo que se asume al otorgar validez y credibilidad a personas con facultades mentales perturbadas.

Uno de los grandes peligros, digerir la gran dosis de información incontrolada y que circula por las redes.

Las recetas de una ‘influencer’ para ¡¡ curar el cáncer !! (Fotograma: Netflix)

Lejos de ser exclusivamente un aparente drama familiar sobre la herencia o el control de una gran empresa, va creciendo con subtramas hasta llegar a un fin más allá. Hasta centrarse en destripar el funcionamiento de los grandes medios de comunicación.

Una buena visión crítica de cómo confluyen intereses de Estado y relaciones de poder y corruptelas entre el mundo de la política y el mayor grupo editorial del país.

Una familia disfuncional entre el poder político y el mundo de la comunicación  (Fotograma: Netflix)

El gran valor de la serie, desmontar las miserias de una vida superflua e inconsistente.

Una especie de sofisticado ladrón de guante blanco a lo Thomas Crown. Si bien, a diferencia del original, éste anda necesitado, endeudado por una pensión alimenticia recargada de lujos y artificios para sus vástagos. La pulsión criminal inicial le genera una dopamina barata, desencadenando en toda una catarsis que le permite ver más allá de sus desgracias materiales.

Entre John Hamm y su buen amigo surgen las mejores reflexiones (Fotograma: AppleTV+)

Miniserie neerlandesa bajo el formato de intriga financiera y tributaria. Pretende poner de manifiesto algunas injusticias y desigualdades.

El afán de la protagonista es el de desenmarañar una trama de evasión de impuestos. El origen y el destino del dinero en este caso holandés se difumina entre grandes corporaciones repletas de sociedades pantalla. Un entramado de paraísos fiscales de enorme precisión.

Las protagonistas en acción: una policía y una fiscal (Fotograma: Disney+)

Basada en un particular concepto del análisis técnico bursátil, y en una de esas novelas de éxito del mundo anglosajón.

Su protagonista (Josh Harnett) busca adentrarse en las finanzas conductuales mediante algoritmos. Utilizar la emoción humana del miedo, la que mayor importancia económica tiene, para predecir las fluctuaciones de mercado.

Josh Harnett interpreta a un científico multimillonario, un gurú de los datos (Fotograma: Sky)

Un engendro experimental, recurrente para mostrar algunas de las inquietudes que genera otorgar tanta autonomía a la robótica y la IA, y su accesibilidad a nuestras vidas y nuestros datos.

Son varias las  consideraciones sociales y tecnológicas respecto de la inteligencia artificial, algo que sin duda busca reflejar la serie con una buena dosis de intriga y terror familiar.

El sistema Cassandra se ocupa absolutamente de todo en esta familia (Fotograma: Netflix) 

Un buen ejemplo práctico de lo que suponen las externalidades negativas de la actividad económica.

No sólo se trata de la ya de por si nociva contaminación y mala gestión de los residuos de las antiguas industrias británicas del Acero, altamente tóxicas, sino de los efectos causados sobre la población civil.

Unas madres e hijos afectados por la contaminación industrial (Fotograma: Netflix)

En medio de una situación de máximo estrés laboral, Amy (Laura Dern) sufre un ataque de pánico. Todo ello desencadena un obligado cambio profundo y radical en su vida.

La historia de Amy es un recordatorio de la importancia de cuidar la salud mental. Si para algunos esta filosofía (algo barata) redunda en alivio y bienestar psicológico, bienvenido les sea. Eso sí, esta forma de desarrollo personal no es para todo el mundo, Amy…

Laura Dern junto a sus compañeros del «departamento especial» (Foto: HBO Max)

Una industria que moviliza masas y por ende atrae ingentes volúmenes de inversiones y capital.

Acercándose el último día de agosto, la clausura del mercado de fichajes exhibe el gran bazar que es el fútbol. Todos los agentes, intermediarios, clubes y jugadores notan la acechante presión ante la falta de concreción en los cierres de sus deseadas operaciones.

Intrigas financieras, herencias familiares y traiciones, venganzas corporativas, negocios turbios y mucho dinero en juego.

«Quien sabe sólo de fútbol, no sabe nada de fútbol» (Fotograma: SkyShowTime)

Narra el ascenso de la nada de una empresa logística en Tailandia, a partir del empeño, empecinamiento más bien, de su fundador.

Parcialmente inspirado en la historia real del primer unicornio de Tailandia. Es decir, una de esas empresas emergentes de rápida capitalización multimillonaria…

Sin miedo ninguno a la competencia (Fotograma: Netflix)

Una divertida escapada hacia delante de los personajes (Kiefer Sutherland), que recibe encargos bastante especiales, una consultoría muy específica, más propia del espionaje gubernamental que del industrial o corporativo.

Pero siempre con esa clara motivación: una teoría de la conspiración. Un más que atractivo argumento para reflexionar. Ese delirio aparentemente paranoico sobre el peligro de los datos.

Kiefer Sutherland siempre «ojo al dato» (Fotograma: SkyShowTime/Paramount+)

Marty Kaan (Don Cheadle) hace todo un despliegue de artimañas como si se tratase de unas lecciones para un manual o curso de consultor de altos vuelos, aunque es algo poco convencional.

Los capítulos, plagados de un desbarajuste tras otro, sirven para acompañar el día a día de este equipo de consultores en su vertiente más comercial. Es original porque ofrece una visión cínica y frívola de la profesión.

Genios del ‘afterwork’ (Fotograma: SkyShowTime)

Narra uno de los errores judiciales más flagrantes en la historia del Reino Unido, afectando a cientos de personas, dejando secuelas de todo tipo: tanto legales, económicas como personales. Cómo el sistema judicial puede fallar de manera estrepitosa, poniendo además de manifiesto y en evidencia el abuso de posición dominante de una empresa pública: la británica de Correos, la Royal Mail.

Otro de los aspectos más llamativos es la falta de responsabilidad y de autocrítica de las altas esferas de la administración de la Royal Mail.

Mr. Bates luchando contra «el mayor fracaso judicial del derecho británico» (Fotograma: Movistar+) 

El dúo de Pantomima Full creando una comunidad con reuniones para autónomos anónimos, para reconfortarse como buenamente puedan. Una entretenida deconstrucción de la modernidad mal entendida en el mundo laboral.

La caricaturización del mundo de los ‘co-working‘ y las ‘start-up‘ sobre aquellos que quieren comportarse de forma original y diferente respecto del trabajo.

Un ‘coworking’ ideal para experimentar el arte de no hacer nada. (Fotograma: Hulu/Disney+)

Cómo lidiar con la exigencia de conciliar en los diversos ámbitos de la vida, la añadida presión en el entorno laboral, y las relaciones sociales… Sin duda, todo un desgaste de la salud mental.

Pero, ¿qué es eso del ‘mindfulness‘? De igual forma que nuestro avispado protagonista, muchos de los telespectadores de esta serie desconocerán el concepto. Por ello, cuanto menos, la serie sirve para aprender algo de esta técnica para alcanzar la conciencia plena: la paz interior y armonía exterior.

Un argumento muy entretenido, más allá del bombo de la psicología positiva y demás. En un ambiente de una incipiente industria del bienestar y la felicidad en la que pululan todo tipo de personajes.

Un seminario de ‘mindfulness’ en tan sólo 8 episodios de 30′ cada uno (Fotograma: Netflix)

No sólo trata la sucesión de una empresa, asunto siempre peliagudo por las controversias que suscitan las herencias. Se desarrolla en el contexto histórico de grandes cambios sociopolíticos, con un cierto toque fabril e industrial.

Más que atraer a los adeptos de la bebida en cuestión, lo hace por su trasfondo político e histórico. Tan controvertido por el contexto del independentismo irlandés frente al colonialismo británico. Una buena opción para complementar un subgénero nutrido.

Dominar el inminente auge del voto popular es vital para los Guinness (Fotograma: Netflix)

El debate sanitario, como no puede ser de otra forma se mantiene de actualidad, y es evidentemente otro de los múltiples focos de polémicas, controversias y batallas políticas.

Una serie relativamente divertida, que permite reflexionar parcialmente a pesar de un planteamiento algo tendencioso de la situación de la Sanidad Pública en España.

Aitana Sánchez-Gijón, Najwa Nimri y Blanca Suárez son parte del elenco de protagonistas (Fotograma: Netflix)

Una serie noruega que viene a cerrar el círculo sobre todo lo que necesitaríamos indagar sobre esa boyante economía. No en vano su título en inglés es Billionaire Island. Ni todo pueden ser asesinatos ni crímenes en lagos.

Se narra el fin de la adormecida y apacible convivencia de dos empresas, un tradicional duopolio familiar, en una relajada isla noruega. Dos familias intentarán pujar por el control del nuevo imperio salmonero.

Nadie quiere que se le escape el salmón (Fotograma: Netflix)

Más y más series en el inmenso océano de fabulosas propuestas en las que sumergirse. ¡¡A por otro año nuevo seriéfilo!!