Inicio En clave de cine Hans Zimmer y la música de ‘Dune’

Hans Zimmer y la música de ‘Dune’

0
hans zimmer dune

Tras varios retrasos, por fin hemos podido disfrutar de Dune (Denis Villeneuve, 2021), una de las adaptaciones más esperadas de los últimos años. La película se encarga de adaptar la primera parte del libro homónimo escrito por Frank Herbert en el año 1965. El encargado de componer su banda sonora es Hans Zimmer. Debido a su afición por la novela, el compositor germano rechazó trabajar con Christopher Nolan en su día para dedicarse plenamente en esta obra. Hasta tal punto que saldrán hasta tres ediciones distintas para la música, abarcando de esta manera todo lo compuesto (suene o no en la película). El resultado es una música sobresaliente que nos ofrece una atmósfera que es completamente alienígena.

Me gustaría empezar diciendo que esta no es una música para todo el mundo. Pese a su calidad y capacidad para sumergirnos en un «mundo» completamente nuevo (nunca mejor dicho), entiendo que su estilo puede echar para atrás a mucha gente. Esto es algo intencionado. Hans Zimmer busca crear una música que ambiente otros planetas (sobre todo Arrakis, un mundo lleno de peligros y hostilidades). Para ello, recurre a sonidos y ruidos extraños y pocos habituales dentro de la música. Nos encontramos ante melodías más minimalistas y contenidas que nos envuelven y guían a través de un conjunto que es aparentemente extraño. Sin conseguimos entrar en el mundo que nos presentan, descubriremos su verdadero potencial.

La primera canción de la edición incluye la música que podemos escuchar en la película ejemplifica muy bien esto y nos introduce en este nuevo mundo de una forma que es muy característica. Aunque algunas de las melodías puedan parecer «ruidos» de primeras, se trata de un ruido que en seguida se vuelve característico y relacionamos directamente con esta obra. La atmósfera que nos presenta logra envolver al oyente de una forma que es muy característica y amenazante.

Como es evidente, estas características no ocurren durante toda la obra. Hay partes más «clásicas» que no cumplen con estas melodías o estilos más diferentes. No lo digo como algo malo, me gusta mucho la combinación y contraste que ofrece el paso de unas partes a otras. Un buen ejemplo de estas partes lo encontramos en el tema principal de Paul Atreides, el principal protagonista de la saga. Nos encontramos ante una melodía que es realmente serena y pausada que avanza de una forma muy destacable. Incluso cuando no tiene mucha intensidad, es capaz de transmitir mucha fuerza (de forma contenida pero gracias a ello logra destacar tanto).

El destino de Paul es muy importante para el futuro de Arrakis y toda la galaxia. Esto también queda reflejado en su tema principal, el cual deriva en momentos mucho más solemnes y poderosos. En ningún momento alcanza o rompe en su máximo esplendor, pero tampoco lo necesita para transmitir todo esto de la mejor forma posible. Aunque en la  en la canción, ofreciéndonos algunos momentos mucho más solemnes y poderosos (en ningún momento alcanza o rompe en su máximo esplendor, pero no lo necesita para transmitir todo esto de la mejor forma posible). Aunque en la canción anterior puede oírse esta parte del tema, en la canción que os pongo a continuación es donde se nos muestra este momento en todo su esplendor.

Paul es el hijo del duque Leto, gobernante de la casa Atreides, por lo que los temas de ambos se encuentran estrechamente relacionados con el suyo. Aunque en la película solo podemos escuchar en un par de momentos muy breves el tema principal de esta casa, en la edición The Dune Sketchbook se le dedica una extensa Suite a esta melodía. Tras una primera parte protagonizada por coros que evocan la bondad que posee la familia, el conjunto alcanza su máximo esplendor de la mejor forma posible. Una combinación bastante curiosa de melodías nos sumerge de lleno en un conjunto que es realmente contundente y majestuoso. Las cadenas (y cuando digo cadenas, lo digo literal), las gaitas y otras melodías logran ofrecernos una canción que es sencillamente sobrecogedora.

La edición The Dune Sketchbook recopila todas las ideas o suites iniciales que tuvo el compositor antes de abordar la música final como tal. Esto mismo lo hemos podido ver en otras obras del compositor, como Wonder Woman 1984 (Patty Jenkins, 2020) o X-Men: Fénix Oscura (Simon Kinberg, 2019). Me gusta mucho cuando salen este tipo de ampliaciones ya que podemos ver como se concibió la música en su origen y como se desarrolló hasta lo que finalmente escuchamos en la película. En muchas ocasiones, encontramos momentos o temas que en la película desaparecen o solo suenan unos segundos. El tema de la casa Atreides es un buen ejemplo, pero otro destacable sería el tema de Caladan. El planeta de origen de Paul tiene una melodía que no escuchamos en la película pero que protagonizada una de las canciones de The Dune Sketchbook. Y lo hace de una manera magistral.

Otro de los aspectos más destacables que podríamos señalar de la obra es el excelente uso de los coros. A lo largo del conjunto podemos encontrar varios momentos donde estos toman el protagonismo de una forma única. Aunque ya hemos podido escuchar varios ejemplos antes, es en el tema de las Bene Gesserit donde más brilla este aspecto. Una vez más, donde mejor podemos disfrutar de este tema es en la edición The Dune Sketchbook. Este disco comienza con una extensa suite dedicada a este tema principal (con unos primeros segundos más oscuros y caóticos que recuperan la idea de «amenaza» y música alienígena que hemos mencionado antes). Las artimañas de este grupo se expresa a través de susurros que termina alcanzando su máximo esplendor con unos gritos arrebatadores.

Llegados a este punto creo que podríamos hacernos una pregunta: ¿Cómo se disfruta más la BSO? ¿En su versión final dentro de la película o en la ya mencionada edición The Dune Sketchbook? La respuesta clara es en las dos versiones. Sin embargo, no puedo evitar tener la sensación de que la escucha por separado se puede disfrutar un poco más en la edición The Dune Sketchbook. Al fin y al cabo, la música final se encuentra condicionada por las imágenes que acompaña y debe limitarse a ellas. En la otra edición, las melodías se desarrollan y presentan con total libertad, llegando a encontrarnos así con momentos que no tienen cabida en el resultado final pero aquí pueden brillar en su máximo esplendor. Aún así, lo más recomendable es escuchar ambas versiones. De esta forma, veremos cuales fueron las primeras ideas y como se desarrollaron hasta el producto final.

Volviendo a la música en sí, esta vez de la utilizada en la película, me gustaría destacar algunos momentos concretos. El primero de ellos se corresponde con la mítica prueba del Bon Jabbar. La canción que ambienta este momento refleja a la perfección lo que hemos mencionado en las primeras líneas de la entrada. Nos encontramos ante un conjunto formado por melodías que, por sí solas, son totalmente ambientales y muy caóticas. Sin embargo, se combinan muy bien entre sí y logran ofrecernos un conjunto amenazante e inquietante. La canción culmina con la aparición de los coros, elevando la calidad del momento a un nuevo nivel.

Otro momento destacable es cuando la casa Harkonnen lleva a cabo su ataque sobre la ciudad de Arrakeen. Nos encontramos ante una canción que aumenta poco a poco su intensidad de una forma muy destacable. La tensión y fuerza nos envuelven de manera única, ofreciéndonos un conjunto capaz de transmitir muchísima fuerza en todo momento. Una vez más, las melodías pueden parecer un poco extrañas por sí solas, pero la manera en que se combinan entre sí resulta sencillamente magistral. Los coros de la casa invasora también hacen acto de aparición, mostrando estos un claro estilo más agresivo y sobre todo amenazante. Lo mismo ocurre con el tema principal del Barón Vladimir, el cual no tiene mucha intensidad pero logra transmitir muchísima fuerza. Por cierto, este es uno de los pocos momentos donde podemos escuchar las gaitas y el tema de la casa Atreides que hemos mencionado antes.

En la parte final de la obra hay otro momento muy interesante que me gustaría destacar. En términos generales, los últimos compases de la historia, musicalmente hablando, son más épicos y esperanzadores. Esto se refleja muy bien en la canción que tenemos a continuación. El conjunto mantiene la atmósfera tan destacable que hemos mencionado antes durante los primeros compases, pero pronto muestra un momento más solemne y esperanzador. La intensidad del conjunto aumenta de forma casi majestuosa, logrando transmitir una fuerza sencillamente única. La particularidad de esta canción, además, es que integra el tema principal de la película dirigida por David Lynch en 1984. La melodía, compuesta por Brian Eno, hace acto de aparición durante la segunda mitad, perfectamente integrada con las demás melodías. Admito que no he podido evitar  sonreír mientras escuchaba este gran guiño musical.

Podríamos hablar largo y tendido sobre muchos otros momentos musicales que nos presenta la obra. Sin lugar a dudas, estamos ante un trabajo muy elaborado y con un gran desarrollo. Sin embargo, creemos haber dado algunas de sus principales ideas en esta entrada. No podemos terminar sin mencionar que, además de las dos ediciones que hemos comentado a lo largo de las líneas anteriores, hay anunciada una tercera llamada Dune: The Art and Soul of Dune. Esta edición saldrá para ambientar el libro de arte de la película que saldrá este octubre. Según se ha dicho, incluirá música totalmente nueva del compositor. Quizá en un futuro podamos hablar de ella junto a otras ideas de las dos ediciones que ya tenemos.

En definitiva, nos encontramos ante una gran banda sonora. Es cierto que no se trata del típico del compositor y su estilo puede resultar complicado para algunos oyentes, pero también es cierto que el empeño de Zimmer por crear nuevos sonidos y una nueva atmósfera resulta magistral. La variedad de temas principales y momentos musicales que podemos encontrar a lo largo de la obra es sencillamente única. Además, todos ellos se complementan gracias a la edición The Dune Sketchbook, donde podemos escuchar suites completamente dedicadas a ellos donde pueden brillar en su máximo esplendor. Gracias al contenido de las dos ediciones, tenemos uno de los trabajos más profundos y elaborados del año.

Me gustaría terminar recordando la canción que salió a modo de single hace un año y compuso Hans Zimmer para el primer teaser de la película. Como ya contamos en su día, nos encontramos ante una versión de la canción homónima de Pink Floyd. Con ella, el compositor quiso homenajear a la versión de Alejandro Jodorowsky que nunca vio la luz e iba a tener música del ya mencionado grupo. De esta forma, durante el teaser de la película, pudimos ver como habría sido el majestuoso y peligroso mundo de Dune con la música del grupo musical Pink Floyd…

Artículo anteriorRaúl Arévalo: «La codicia del ser humano es comprensible en cualquier época.»
Artículo siguienteEl AWFF, una vida en cuatro días

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí