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‘Fiesta pagäna’, la desbocada banda de Txus di Fellatio

Título original: Fiesta Pagäna

Año: 2026

País: España

Dirección: Álvaro Brechner

Guión: Sofía Cuenca

Reparto: Adrián Lastra, Adriá Mondaray, Guillermo Furiase, Carlos Librado “Nene”, Antonio Dechent, Roberto Álamo, Eduardo Velasco, Jorge López, Michelle Renaud, Michael Ronda, Luis Bondía, José Sospedra, Jon Arias, Marc Parejo, Neus Sanz, Felipe Vélez

Música: Carlos Prieto ‘Moha’

Canciones: Mägo de Oz, Txus di Fellatio

Fotografía: David Cortázar

Compañías: Eterno Island Pictures, El Sueño Eterno Pictures

Género: Drama. Basado en hechos reales

Crítica en Letterboxd

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Recuerdo como si fuera ayer cuando asistí a mi primer concierto de Mägo de Oz. Año 2001, Barcelona. Santiago y vuelca España Tour en la sala Razzmatazz. Acababan de sacar el disco Finisterra. Flipé en colores ante la novedad de un directo de heavy metal que incorporaba violines y flautas. Folk metal le llamaban. Aquella noche me reventó la cabeza. Y seguí siendo un fan fiel hasta el día de hoy.

La película no ha estado exenta de polémica antes de su estreno. El líder de la banda Txus di Fellatio se desmarcó del proyecto desde el principio. También realizó amenazas legales por el uso del nombre de Mägo de Oz, de las identidades de sus integrantes y de las canciones originales de la banda. Buscaban evitar reabrir conflictos internos de la historia del grupo. Cuando parecía que las aguas se calmaban, en junio de 2026 el violinista Moha anunció medidas legales por el uso del título Fiesta Pagäna. Mucho ruido y pocas nueces porque al final todo esto quedó en agua de borrajas.

Sin más preámbulos, vayamos al grano: Fiesta pagäna es, sin duda, un evento para todo fan de Mägo de Oz. Vemos el recorrido de la banda desde el primer disco hasta Gaia II y el Diabulus in Ópera. Álvaro Brechner, el director que nos dejó helados con La noche de los 12 años (ganadora del Goya a mejor guión adaptado), se enfrenta ahora a un material mucho más caótico y excesivo. No deja de ser curioso que un director que suele ir al terreno de lo íntimo se vea metido de repente en medio de conciertos, broncas y farlopa.

El protagonista absoluto del film es Txus di Fellatio. Sin discusión. Adrián Lastra lo clava en su interpretación: esa mirada de “yo soy el que manda aquí” y ese carácter temperamental que todos sabemos que tiene Txus. Lástima que con el cantante José Andrëa no pueda decir lo mismo. El actor Adriá Mondaray no tiene ni un cuarto del carisma que tiene José. Y no es solo culpa suya: el guión le da más peso a Moha (con esas charlas íntimas con los padres). En cambio, a José Andrëa solo le vemos pelearse con Txus y sufrir por el desgaste de su voz. Queda como el tío que llega tarde a los ensayos pero luego se desangra en el escenario (incluso con alguna inyección de por medio). Pero se omiten detalles importantes como sus conocimientos musicales (de los que dan fe sus entrevistas) o su característica verborrea.

Si hay una palabra que define la peli es exceso. Mägo de Oz queda retratada como una banda conflictiva hasta la médula: cocainómanos (perdí la cuenta de las veces que salen metiéndose rayas), alcohólicos y desquiciados que se están peleando cada dos por tres. Ríete tú de Mötley Crüe. El lema «sexo, drogas y rock and roll» elevado a la máxima potencia. La anécdota de Kiskilla fumando en el lavabo del avión es de las que te sacan una sonrisa. Y la de Bolivia, cuando les cancelan el concierto y acaban tocando desde el balcón del hotel para los fans, es de las mejores y más entrañables.

La parte de las discográficas está bien contada: Locomotive con un histérico Goyo (y ese guiño a Lujuria con el disco Cuentos para mayores al fondo del plano) y después la llegada del manager despiadado Tibu que los ficha para Warner. Como suele pasar, no te puedes fiar de esta gente. Por otro lado, las secuencias de Big Simon con la banda, y sobretodo con Txus, son de lo mejor de la película. Roberto Álamo interpreta magistralmente a un productor serio, educado y con mucha mano izquierda. Cuando pone en su sitio al engreído de Txus dan ganas de aplaudir.

En el film no pueden faltar algunos temas míticos: Fiesta Pagana, Molinos de Viento, Hoy te toca ser feliz, La voz dormida, El lago, Jesús de Chamberí…Las secuencias de los conciertos están muy bien rodadas. También hay momentos cómicos que funcionan: el cura mirando el setlist del concierto y leyendo Satania o Polla dura no cree en dios (brutal), o al inicio de la película con la ristra de personajes raros que aparecen cuando Txus y Moha buscan cantante tras echar a Juanma.

Ni que decir tiene que los actores son todos más guapos que los auténticos miembros de la banda (con la única excepción de Carlos Librado «Nene» que parece más Gene Simmons que Carlitos, la verdad). Cabe destacar que no aparecen músicos importantes en la historia de Mägo como el guitarrista Jorge Salán o Zeta, el cantante que sustituyó a José Andrëa. Hay cameos divertidos de Rafa Blas (el actual cantante), Moha (sorprendente por su rechazo público a la película) y Peri (ex-bajista y productor). Este último se nota que ha puesto pasta ya que el actor que le interpreta (José Sospedra) se queda con bastantes escenas molonas. Como cuando el grupo se queda tirado en la carretera y no se le ocurre otra cosa que decir «esto es una metáfora». Se menciona de pasada Uróboros, pero ni rastro de Bürdel King, la banda lasciva que montó Txus mientras seguía en Mägo. Tampoco hay mención alguna a Kabrönes: la banda actual de José Andrëa, Frank, Carlitos y Salva con la que están teniendo una exitosa gira.

Quizás lo peor de Fiesta pagäna sea que se centra casi exclusivamente en el amarillismo. Obviamente, había que mostrar los conflictos y excesos de la banda. Mägo de Oz sin polémicas ni egos desmedidos no sería Mägo de Oz. Sin embargo, apenas deja espacio a la contribución positiva de la banda en la cultura popular (por ejemplo, cómo las canciones del disco La leyenda de la Mancha hicieron que miles de personas se interesaran por El Quijote) o a la fuerte dimensión social de buena parte  de su obra. Canciones como La costa del silencio sobre la tragedia del Prestige o El que quiera entender que entienda acerca de la homosexualidad, la tolerancia y la libertad de amar son una muestra de ello. Una pena porque podría haber llegado a ser un film mucho más redondo.

Al final, este interesante biopic crea un precedente a tener en cuenta (ya era hora). Quién sabe si dentro de unos años veremos algo parecido con otros grupos de rock español como Obús, Lujuria o Barón Rojo. Ojalá. ¡Larga vida al rock and roll, cabrones!

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Fotograma de ‘Fiesta pagäna’ (Foto: cineconn.es)
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LO MEJOR: LAS ESCENAS DE CONCIERTOS, TODA UNA DELICIA PARA EL FAN. Y LA TREMENDA INTERPRETACIÓN DE ADRIÁN LASTRA COMO TXUS DI FELLATIO
LO PEOR: EL EXCESIVO AMARILLISMO Y LA AUSENCIA DE PERSONAJES RELEVANTES EN LA HISTORIA DE MÄGO DE OZ COMO ZETA O JORGE SALÁN
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