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‘Valhalla Rising’, un viaje a los infiernos

Título original: Valhalla Rising

Año: 2009

Duración: 100 min.

País: Dinamarca

Dirección: Nicolas Winding Refn

Guion: Roy Jacobsen, Nicolas Winding Refn

Música: Peter Kyed, Peter Peter

Fotografía: Morten Søborg

Reparto: Mads Mikkelsen, Gary Lewis, Maarten Stevenson, Jamie Sives, Ewan Stewart, Alexander Morton, Callum Mitchell, Douglas Russell

Productora: Coproducción Dinamarca-Reino Unido; La Belle Allee Productions, NWR Film Productions, Nimbus Film Productions, One Eye Production, Savalas Audio Post-Production, BBC Films

Género: Aventuras. Drama

Ficha en Filmaffinity

No me malinterpreten. Valhalla rising, la película inédita de Nicholas Winding Refn (The Neon Demon) estrenada esta semana en nuestro país, no es un mal filme, pero tampoco una cinta accesible. Es un viaje metafórico, demencial y salvaje. Una experiencia visual, hipnótica y sensorial no apta para todos cualquier espectador.

Esta onírica película de ambientación histórica se rodó un año antes de saltar Winding Refn a la fama internacional con Drive (2011), un film con el que comparte su particular estilo; un protagonista introvertido con la audiencia, interminables planos fijos, imágenes desconcertantes y un guion con escasos diálogos.

Más que querer mostrar una película histórica donde la acción y la violencia juega un papel fundamental, el realizador hace una particular revisión de las mitologías vikinga y cristiana para reflejar, por medio de unos personajes enloquecidos, el miedo a lo desconocido y el fanatismo religioso.

Siglo X d.C. En una tierra dominada por la superstición y la espada, un misterioso esclavo tuerto y mudo, forzado a luchar hasta la muerte por su vida, se libera de sus cadenas y emprende un viaje hacia una tierra sagrada junto con un grupo de guerreros cristianos. Hasta aquí todo lo que podemos contar sobre su trama, más que nada porque no hay mucho más que contar.

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Fotograma de ‘Valhalla Rising’ (Acontracorriente Films)

Debido a su sencillez extrema, la película peca de falta de argumento que hile toda la narración. Aunque tampoco es su intención tenerlo. Sus primeros minutos de violencia pueden engañar al espectador y su ritmo lento llegar a fatigarlo. La película no va a mostrar acción por medio de batallas e incursiones como en productos de premisa similar como son Vikings o The Last Kingdom, sino introspección como un experimental y simbólico viaje a lomos de un barco, atravesando las nieblas de la razón y la cordura. Tal vez por ello pueda compartir con Tenet (Nolan, 2020) su premisa de no tener que entenderse, sino sentirse.

Valhalla rising cuenta con el reclamo protagonista de un estoico y soberbio Mads Mikkelsen (Otra ronda) que, al interpretar un papel sin mediar una sola palabra, demuestra la soltura y destreza actoral por la que es de sobra conocido. Un personaje enigmático de corte semi-divino, alegoría de un mundo que se consume por otro como un dios que desaparece por el olvido de su pueblo.

En el apartado técnico, Valhalla rising destaca por su cuidada labor de ambientación y fotografía. Rodada en su totalidad en las highlands escocesas, la película muestra unas imágenes tan admirables para la vista como indómito y hostil es el paraje. Escarpadas montañas, nebulosos mares y salvajes bosques que se funden con la historia como un personaje más en la película y que hará toda una experiencia poder ver la película en la gran pantalla.

Esta es una película tan salvajemente extraña como intensamente atractiva. Una curiosa alternativa a las películas de su género. No hay ningún Valhalla que valga ni reflejo de esplendor de una cultura pasada. No hay luchas épicas, gloriosas victorias o finales triunfantes. Solo un apabullante descenso al oscuro interior del alma humana.