‘Leviticus’, el terror a no ser aceptado

 

Título original: Leviticus.

Año: 2026.

Duración: 86 min.

País: Australia.

Director: Adrian Chiarella.

Guion: Adrian Chiarella.

Fotografía: Tyson Perkins.

Música: Jed Kurzel.

Reparto: Joe Bird, Stacy Clausen, Mia Wasikowska, Jeremy Blewitt, Ewen Leslie.

Compañías: Causeway Films, Salmira Productions.

Género: Terror. Fantástico. Thriller. Romance | Sobrenatural. Adolescencia. Homosexualidad. Thriller psicológico. 

—

Imagina que coges un poco de «Call Me by Your Name» y lo mezclas con algo de «It Follows», de esa combinación nace «Leviticus», una historia que nos presenta a dos adolescentes que se enamoran en un entorno marcado por la represión religiosa y los prejuicios. Pero lo que debería ser el comienzo de una historia de amor pronto se convierte en una auténtica pesadilla cuando una presencia sobrenatural empieza a perseguirlos, adoptando la forma de las personas que más quieren y convirtiendo sus propios sentimientos en su mayor amenaza. Porque, en este caso, enamorarse puede ser mucho más peligroso de lo que imaginaban.

“Leviticus” es una de las películas de terror más íntimas, pequeñas y, al mismo tiempo, más potentes de este año. Una historia desgarradora que no busca únicamente contar algo, sino también provocar, incomodar e impresionar a través de sus imágenes. Es una película que encuentra buena parte de su fuerza en lo visual, con una puesta en escena cuidada al detalle, una dirección que sabe perfectamente cómo construir tensión y una atmósfera que consigue envolverte de principio a fin. A esto se suman unas interpretaciones muy destacables y una narración que, por momentos, resulta tan cruda como emocional. Además, no tiene ningún reparo a la hora de mostrar su lado más desagradable, recurriendo a imágenes grotescas y a una violencia que no siempre resulta fácil de digerir, pero que encaja con la crudeza de la historia que quiere contar. Sin embargo, y a pesar de todas sus virtudes, hay algo que no termina de convencerme. Es una película que, aunque tiene momentos realmente potentes y sabe perfectamente cómo dejar imágenes grabadas en la memoria, nunca llega a alcanzar todo el potencial que parece prometer. Su premisa tampoco ayuda demasiado, especialmente porque no se siente especialmente novedosa y da la impresión de transitar por terrenos que ya hemos visto en otras ocasiones. No es algo que necesariamente la condene, porque sabe defenderse gracias a su personalidad visual y a la manera en la que aborda su historia, pero sí hace que algunas de sus decisiones pierdan parte del impacto que podrían haber tenido.

Y es precisamente ahí donde me quedo con una sensación agridulce. Durante buena parte del metraje consigue despertar un interés enorme, construye una propuesta con muchísima fuerza y deja entrever una película que podría haber sido todavía más especial. Pero, cuando llegan los créditos, tengo la sensación de que se queda a medio camino, de que ha estado a punto de dar ese paso que la habría convertido en algo verdaderamente memorable, pero nunca termina de hacerlo. Es como si me hubiese dejado con toda la miel en los labios, sabiendo que tenía entre manos algo mucho más grande de lo que finalmente consigue ofrecer.

Aun así, sería injusto quedarse únicamente con lo que le falta. “Leviticus” tiene suficientes virtudes como para destacar dentro del terror de este año: es visualmente arrolladora, incómoda, emocional y está dirigida con un mimo que se agradece muchísimo. Puede que no haya terminado de conquistarme tanto como esperaba, pero sí me ha dejado claro que estamos ante una propuesta que merece la pena descubrir. Una pequeña joya de terror que, con sus aciertos y sus limitaciones, consigue dejar huella.

Joe Bird y Stacy Clausen interpretando a Naim y a Ryan en Leviticus (Foto: Neon)
Nota de lectores0 Votos
0
LO MEJOR: LAS ACTUACIONES PROTAGONISTAS Y SU FUERZA EN LAS IMÁGENES.
LO PEOR: DEJARTE CON TODA LA MIEL EN LOS LABIOS Y UNA HISTORIA ALGO VISTA.
7