Inicio Especiales Ciclo Festival de Sitges: sangre, terror y risas

Ciclo Festival de Sitges: sangre, terror y risas

0
Festival de Sitges
Fotograma de 'Mon Mon Mon Monsters'

Empieza la cuenta atrás. Los adictos al cine fantástico y de terror señalan el mes de octubre en sus calendarios porque, aunque la pandemia siga expandiéndose y bajo la amenaza de un segundo confinamiento, el Festival de Cine de Sitges is coming.

Del 8 al 18 de octubre de 2020 probablemente las calles de Sitges no estarán tomadas por zombis -o quizá sí, si se ponen mascarilla y renuncian a su hambre de cerebros y/o de carne humana-. Pero lo que sí es seguro es que los amantes de este festival podremos disfrutar, ya sea por vía telemática o manteniendo la distancia social, de lo mejor y lo peor del género.

Ante la incertidumbre, e igual que los demás eventos del sector audiovisual, la 53ª edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña se ha tenido que adaptar a las circunstancias actuales. Será una edición distinta, en la que se seguirán las medidas de seguridad, se reducirá el aforo y se combinará la presencialidad con lo virtual.

Mientras esperamos a que nos lleguen más detalles, para rendir homenaje a este pedazo de evento os traemos una selección de películas con una buena dosis de sangre, terror y risas que han pasado por Sitges.

 

  • Mon Mon Mon Monsters (Giddens Ko, 2017)
Festival de Sitges
Fotograma de ‘Mon Mon Mon Monsters’

La profesora de Shu-Wei Lin, un estudiante de instituto víctima de bullying, lo castiga junto con sus acosadores a cuidar de ancianos que viven en los bajos fondos. Allí los adolescentes capturarán a una pequeña monstrua comehumanos y la convertirán en objeto de sus torturas. Con esta premisa, el director y novelista taiwanés Giddens Ko decidió apostar por el terror, un género que ya había tocado en sus libros y que retomó con la adaptación a la gran pantalla de su novela The tenants downstairs (2016).

Mon Mon Mon Monsters es una comedia negra con tintes gore que esconde un mensaje de denuncia social. Para transmitirlo el director decide llevar la historia y a sus personajes al extremo, incorporando dos monstruos caníbales en contraste con un grupo de adolescentes deshumanizados que infligen auténticas atrocidades a los más débiles.

Aceptando sus excesos y la sobreactuación de los intérpretes, nos encontramos ante un producto original que nos proporciona grandes secuencias, como la del autobús, y se cierra con un final apoteósico. No es una película para todos los públicos, ni mucho menos del gusto de todos, pero Giddens no sólo consigue entretenernos y sacarnos algunas risas, también nos hace reflexionar acerca de quiénes son los verdaderos monstruos.

Disponible en: Netflix

 

  •  Chicas con pelotas (Olivier Alfonso, 2018)
Festival de Sitges
Fotograma de ‘Chicas con pelotas’

Cuando su furgoneta se estropea, las Falcon, un equipo femenino de voleibol, se quedan atrapadas en medio del bosque con la mala suerte de toparse con una panda de caníbales sectarios que intentan cazarlas.

Los maratones de Sitges son como una ruleta rusa: hay películas que, sin saber de qué van, resultan ser gratas sorpresas; otras que, sabiéndolo, te decepcionan, y luego está Chicas con pelotas, la ópera prima de Olivier Alfonso. El encargado de los efectos especiales de maquillaje de Crudo (Julia Ducournau, 2016) se estrenó como director hace un par de años con esta comedia negra gore y, al igual que hicieron las Falcon en el film, le hincharon a palos.

Las críticas no fueron favorables con el director artístico y tacharon su film de ser un “quiero y no puedo”. Y es cierto: la película tiene un guion vacío, hasta el punto de que nunca llegas a empatizar con ninguno de los personajes, cae en clichés y hay momentos que roza el absurdo. Es violencia por violencia salpicada con las dotes artísticas de Alfonso. Sin embargo, siendo una película de serie Z y de corta duración, entretiene y nos arranca alguna carcajada.

Disponible en: Netflix

 

  • ¿Por qué no te mueres? (Kirill Sokolov, 2018)
Festival de Sitges
Fotograma de ‘¿Por qué no te mueres?’

El joven Matvey se presenta en casa de los padres de su novia con una misión: matar al patriarca de la familia. Pero no tardará en darse cuenta de que no es tan fácil cargarse a un policía de alto rango.

¿Por qué no te mueres? fue una propuesta arriesgada que acabó sonando con éxito en varios festivales internacionales. Para su primer largometraje el director y guionista ruso Kirill Sokolov cogió unos pocos personajes, los encerró entre cuatro paredes y dejó que corriera la sangre al más puro estilo tarantinesco.

La curiosa estética que evoca a Amélie (Jean-Pierre Jeunet, 2001) y las claras influencias de Sergio Leone, Park Chan-wook y Edgar Wright, tanto en la imagen como en el retorcido guion, hacen de este film una singular comedia negra que te atrapará hasta preguntarte: ¡¿por qué no te mueres?!

Disponible en: ninguna plataforma

 

  • Why don’t you play in hell? (Sion Sono, 2013)
Festival de Sitges
Fotograma de ‘Why don’t you play in hell?’

¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para hacer una buena película? Para los Fuck Bombers, un grupo de jóvenes cineastas cuya única meta en la vida es rodar una obra maestra, no existen límites. Y así, recuperando un guión que había escrito quince años atrás Sion Sono, el maestro japonés del gore y el exceso consiguió traernos una de las comedias negras más divertidas, descabelladas y salvajes de la década.

Con Why don’t you play in hell?, el director sella con sangre una personal carta de amor al cine de 35 mm donde incluye todo lo que más le gusta: yakuza, peleas con katanas y hasta un Bruce Lee de pega. Acostumbrados como nos tenía a comedias negras de la talla de Love Exposure (2009), en este film nos encontramos con un Sono completamente desatado, que no busca hacernos reflexionar ni contar una gran historia, simplemente nos muestra su pasión por el séptimo arte transmutada en tiros y sablazos.

Advertencia: cuando la veas no podrás sacarte de la cabeza el hit de la pasta dentífrica.

Disponible en: Filmin

Deja un comentario