la invitación

‘La invitación’, la música que alguna vez enamoro

 

Título original: The Invite

Año: 2026

Duración: 107 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Olivia Wilde

Guion: Will McCormack, Rashida Jones

Reparto: Seth Rogen, Olivia Wilde, Penélope Cruz, Edward Norton

Fotografía: Adam Newport-Berra

Montaje: Yorgos Mavropsaridis, Anthony Boys

Música: Devonté Hynes

Productoras: Filmnation Entertainment, Permut Presentations, Annapurna pictures

Distribuidora: Diamond Films

Género: Comedia, drama

Crítica en Letterboxd

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Reseña recogida, editada y extendida de la crónica de la Sección Perlak de la 74º edición del Festival de San Sebastián

En 2020, Cesc Gay estrenó la película Sentimental, basada en su homónima obra de teatro. En un mismo espacio retraba un matrimonio en crisis tanto emocional como sexualmente, interactuando con sus vecinos liberales. Fue una interesante y divertida reflexión sobre la liberación sexual que sin embargó se quedaba un poco corto en su último tramo dramático enfocado en el amor. Aquí es donde viene Olivia Wilde, quien en un extraño caso, decide profundizar más en los temas propuestos por la película española en su remake americano.

Como cineasta, Wilde muestra un gran manejo de los espacios en un precioso formato analógico. Ella sabe como convertir esta casa en un espacio cinematográfico los que la cámara se acerca y se aleja, conforme los personajes hacen entre ellos. Si en la original era un retrato sobre las diferencias entre una pareja sexualmente abierta, y otra más tradicional, aquí se opta por un retrato del amor moderno en la crisis de los 40.

De hecho sorprende que el remake se sienta más libre a la hora de hablar sobre el sexo de alguna natural. Es abierta a la hora de analizar la auto-represión sexual de las parejas de mediana edad a cierto punto. Un punto en el que la pasión se ha ido apagando en favor de una convivencia forzosa. No es el sexo lo que causa el morbo cómico, sino la situación en la que la curiosa pareja protagonista se ve sometida por la propuesta.Los cuatro actores muestran fuerza cómica, dramatismo, naturalidad y química en este espacio.

Olivia Wilde interpreta a una mujer neurótica y profundamente insegura. Edward Norton es carismático y divertidísimo en un personaje tranquilo y seguro de sí mismo. Penélope Cruz se luce con su presencia y hace un juego brillante en el intercambio cambio de idiomas que da una mayor frescura a la interacción entre los personajes. Seth Rogen, es quien más brilla en una interpretación que es junto a su serie The Studio, su mejor trabajo. Rogen aporta mayor complejidad y humanidad al personaje original encarnado por Javier Cámara. Le juega a su favor tener los diálogos que ofrecen las mayores risas y alguno de los momentos dramáticos más efectivos de su carrera.

El guion escrito por Will McCormack y Rashida Jones, quién es también una actriz ya experimentada en la comedia, es muy inteligente. Entrega diálogos dinámicos, ingeniosos y muy bien trabajados. También destaca un control de los tonos que sabe intercalar dos géneros como la comedia y el drama, a través del diálogo. Sí que es cierto que el principio a lo mejor abusa de la música para darle una intensidad que ya se conseguía con los diálogos. Pero esta se desvanece a medida que el filme decide ponerse más íntimo.

También cabe destacar que su plano final, es tal vez el más bello, romántico y conmovedor que uno verá en todo el año. La película comienza con una secuencia bella en la que vemos el inicio del romance de la pareja protagonista. A lo largo de la película se hace una reflexión sobre las decepciones de una vida adulta en la que uno fracaso como artista. El hecho de que el marido malhumorado sea un músico, se aprovecha mejor para explorar el personaje y la relación en crisis con su mujer.

Y en un simple plano, tras una noche de ruido que se ha vuelto cada vez más dramática e incomoda, solo son necesario las teclas de un piano para concluir. La música que enamoró en su momento, por fin vuelve a cobrar vida, y uno al menos recuerda en un plano que se va acercando cada vez más, la razón por la que uno se enamoró de esa persona. Ni todas las palabras ni razones del mundo, podrían explicarlo mejor.

Es uno de esos extraños casos en los que el remake supera a la original en todos los sentidos. Wilde aprovecha el material de la obra y película de Gay, y decide explorar todas sus posibilidades. Los cambios y las variantes se sienten bienvenidos, y aportan una mayor complejidad la cuál ha conseguido captar la atención desde su estreno en Sundance. Elegantemente dirigida, brillantemente escrita y poderosamente interpretada comedia hilarante y conmovedora que se coloca como una de las mayores recomendaciones del año. Inteligente, hilarante y conmovedora.

la invitación
Fotograma de ‘La Invitación’ (Foto: Diamond Films)
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LO MEJOR: OLIVIA WILDE APROVECHA TODAS LAS POSIBILIDADES QUE LE OFRECE EL MATERIAL, EL GUION Y SU REPARTO
LO PEOR: EL ABUSO DE LA MÚSICA EN EL PRIMER TERCIO PUEDE CORTAR LA TENSIÓN INICIAL
8