‘Hugo 24’, las 7 vírgenes madrileñas


Título original:
Hugo 24

Año: 2026

Duración: 91 min.

País: España

Dirección y guion: Luc Knowles

Reparto: Arón Piper, Marco Cáceres, Marta Etura, Greta Fernández, Javier Pereira

Fotografía: Iván Sánchez Alonso

Montaje: Rocío Pérez Lavilla

Música: Hernán Gonzalez, Alex de Lucas, Raúl Santos

Productoras: Dadá Films & Entertainment, Caramel Films, Clapham Films, RV Entertainment, Non Stop

Distribuidoras: Caramel Films

Género: Drama

Crítica en Letterboxd


Reseña recogida, editada y extendida de la crónica de la Sección Oficial de la 29º edición del Festival de Málaga

La nueva película de Luc Knowles tras Libélulas es un relato estilizado cuya fuerza cae en la humanidad de sus personajes. Se espera en todo momento que se torne en un thriller quinqui, pero sorprendentemente se mantiene hasta el final como un drama social. Este relato nos narra las 24 horas previas al cumpleaños de Hugo, un chico joven de barrio quién pronto debe madurar. Este retrato hace eco a un estilo de drama social juvenil, que se hizo popularizó entre finales de los 90 y los años 2000, aunque en este caso al hacer algo más simple y pequeño, sale un resultado más natural y real.

Knowles demuestra que es un cineasta con un pulso visual demasiado extremo y notorio para el tipo de historia que nos va a contar. El estilo es muy intenso y hasta exagerado, al igual que un un montaje realizado con imágenes crudas, que se pueden llegar a sentir fuera de tono. Hay ocasiones en las que se siente necesario estos recursos, pero al abusar de ellos, puede llegar a volverse algo monótono. Sin embargo afortunadamente, estos imperfectos personajes cargan con la fuerza de esta versión madrileña y más familiar del clásico de Alberto Rodríguez 7 vírgenes.

Aaron Piper y Mario Cáceres sorprenden con su química creíble en pantalla como el dúo protagonista. Uno siente esa amistad real fuera de la pantalla, y a pesar de que recuerda mucho a la dinámica de muchos personajes del cine quinqui social, es creíble debido a la honestidad. También Piper se relaciona muy bien con Marta Etura, cuya hermandad en sí se siente real al enfrentarse a una situación económica y de responsabilidad, tan extrema y real, como está. Es entre estas dos personas cercanas en las que Hugo reflexiona sobre su madurez y responsabilidades.

Estos delincuentes callejeros, sobre todo Hugo, se mueven por supervivencia y caos más que por maldad. Hugo quiere ser mejor persona de la que es, aún sí lo da todo por sus seres queridos. En sí el retrato social que ofrece puede pecar de simplista, pero también es necesaria su esperanza final, aunque sea un breve epilogo. Hay historias que en España siguen siendo atemporales, y depende de la honestidad que se le dé para que funcionen.

A pesar de la sobre-estilización la historia no tiene más pretensiones que mostrar un día creíble en la vida de un joven de barrio que quiere hacerse responsable. Su entorno, historia familiar y crianza dificultan ello, pero en la sencillez, es cuando el estudio de personajes se vuelve más efectivo. Al final, lo más pequeño y simple es lo que acaba ganando el interés sobre lo que se nos cuenta, ya que los personajes tienen el suficiente tiempo para desarrollarse como personas, y no unos estereotipos.

Knowles tal vez recurra a varios clichés del género, pero también entiende a sus personajes. Aaron Piper ha decidido encarnar a un personaje tan familiar como real, y lo suficientemente humano para crear una conexión con el espectador. Una pequeña película tan intensa como creíble. Tal vez se abusé en ocasiones, de imágenes crudas y algunos clichés sociales, pero los personajes son lo suficientemente creíbles y humanizados como para cargar con el relato. Una pequeña, imperfecta, cliché pero aceptable exploración social.

Hugo 24 » Academia de cine
Foto de ‘Hugo 24’ (Foto: Caramel Films)
Nota de lectores0 Votos
0
LO MEJOR: LA SIMPLEZA DEL RELATO BENEFICIA A LA HUMANIZACIÓN DE SUS PERSONAJES
LO PEOR: EL ESTILO EXAGERADO Y LA FAMILIARIDAD DE SUS CLICHES
6