Título original: Hokum
Año: 2026
Duración: 101 min
País: Irlanda
Director: Damian McCarthy
Guion: Damian McCarthy
Fotografía: Colm Hogan
Música: Joseph Bishara
Reparto: Adam Scott, Florence Ordesh, Peter Coonan, David Wilmot, Michael Patric
Compañías: Cweature Features, Imagenation Abu Dhabi FZ, Neon Films, Spooky Pictures, Team Thrives, Waypoint Entertainment.
Distribuidora: Neon
Género: Terror | Sobrenatural. Literatura. Familia. Brujería
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El terror actual ha dejado atrás muchos de los sustos fáciles para centrarse en atmósferas incómodas, silencios tensos y miedos más psicológicos. En los últimos años, directores de distintos países han demostrado que el género puede ser elegante, íntimo y profundamente perturbador sin depender únicamente de la violencia explícita. Dentro de esta nueva oleada destaca Damian McCarthy, cuya mirada se ha convertido en una de las más interesantes del terror actual. Comenzó con los cortometrajes hasta que en 2020 saltó al largometraje con “Caveat”, una ópera prima sencilla pero efectiva, además con un estilo ya muy claro y original, que seguiría perfeccionando en 2024 con su segundo largometraje titulado “Oddity”. Dos películas que funcionaron bien y que le dieron el salto a su tercer largometraje con más presupuesto y respaldado por una gran productora.
“Hokum” cuenta la historia de un escritor de terror visita una posada irlandesa para esparcir las cenizas de sus padres, sin saber que se dice que la propiedad está encantada por una bruja.
Para mí, estamos sin duda ante una de las mejores películas de terror de lo que llevamos de año. Damian McCarthy vuelve a demostrar que tiene una voz muy propia dentro del género, no solo por su manera de construir el miedo, sino también por la forma en la que entiende la puesta en escena y el poder de la imagen, creando momentos incómodos y perturbadores que resultan, y eso es algo que muy pocas películas consiguen de verdad hoy en día. Lo más interesante es cómo logra crear una atmósfera constante de tensión sin necesidad de recurrir continuamente al susto fácil. Damian McCarthy apuesta por un terror más psicológico y sensorial, donde el silencio, los espacios y la sensación de amenaza permanente tienen muchísimo peso. Además, sabe introducir pequeños toques de humor negro que funcionan sorprendentemente bien y que hacen que la película tenga personalidad propia. Esa mezcla entre incomodidad, terror y momentos casi irónicos crea una dualidad muy interesante que hace que la experiencia nunca se sienta plana ni predecible.
Desde el primer minuto consigue atraparte por completo. La película mantiene siempre una sensación de misterio que hace muy difícil apartar la mirada, y poco a poco va construyendo una pesadilla cada vez más extraña y absorbente. Todo termina desembocando en un tercer acto realmente potente, lleno de imágenes impactantes e ideas originales, donde Damian McCarthy se deja llevar por una visión muy personal y enfermiza del horror. Es un final intenso, inquietante y muy imaginativo, de esos que consiguen permanecer en la cabeza incluso después de terminar la película.
Como conclusión, «Hokum» es sin duda por el momento la película de terror del año, una pieza única que no ofrece nada nuevo al género pero si que presenta una película escalofriante, visualmente terrorífica y que termina de consolidar a Damian McCarthy como uno de los grandes cineastas del cine de terror actual.



