‘Yo no moriré de amor’, una historia dura, íntima y muy personal

 

Título original: Yo no moriré de amor

Año: 2026

Duración: 94 min.

País: España

Dirección: Marta Matute

Guion: Marta Matute

Reparto: Júlia Mascort, Sonia Almarcha, Tomás del Estal, Laura Weissmahr, Guillermo Benet

Crítica en Letterboxd

Marta Matute estrena Yo no moriré de amor, su ópera prima como directora y también como guionista. Basándose en su propia experiencia familiar, presenta una película dramática sobre la adolescencia que promete convertirse en uno de los estrenos más esperados de este año. La película, que se acaba de estrenar en la última edición del Festival de Cine de Málaga, conquistó tanto a público como a crítica. Tanto, que logró alzarse con la Biznaga de Oro como Mejor película y se reconoció el trabajo de su elenco con las Biznagas de plata a Júlia Mascort como Mejor actriz y Tomás del Estal como Mejor actor de reparto.

Yo no moriré de amor es una ficción autobiográfica con escenas muy emocionantes, intensas y tan cercanas que hacen que el espectador pueda conectar fácilmente con la historia que se está narrando. A sus 18 años, la vida de Claudia (Mascort) cambia por completo y se ve trastocada por la repentina enfermedad de su madre. Una noticia que irrumpe en sus vidas como una tormenta silenciosa. Ella no quiere ser una heroína, pero este hecho hará que tengan que redefinir los roles en una familia que parece que ya lleva un tiempo desconectada.

Entre el deber de cuida y el deseo de vivir su vida como cualquier otra chica de su edad, Claudia tratará de buscar una manera de vivir en esta nueva realidad que le ha tocado. Algo que, inevitablemente, transformará los vínculos entre toda la familia.

Yo no moriré de amor es una película sobre la identidad de uno mismo y de la búsqueda de esta, especialmente en la adolescencia cuando aún no tenemos la vida resuelta y mucha gente no sabe bien cómo tiene que seguir. Una de esas películas que son difíciles de olvidar. De esas que cuando sales de la sala de cine necesitas un tiempo de reflexión y pensar bien sobre lo que has visto porque toca muy a fondo. Arrasa emocionalmente con todo y te deja con un nudo en el estómago durante gran parte del metraje. Una película cruda por el tema tan cercano y realista que trata y por la manera que tiene de narrarlo desde la humanidad y la honestidad.

Sin adornos ni superficialidades, tal y como es, como la vida misma. Una historia dura pero que podría ser la de muchas personas y en ese reconocimiento reside también parte de su emoción e intensidad. Yo no moriré de amor tiene un guion sutil pero muy certero que hace que la película sea redonda. Además, todo ello elevado al máximo gracias a unas interpretaciones impecables. Sonia Almarcha destaca en todo momento como esa madre enferma de Alzhéimer con una interpretación brillante, silenciosa y cargada de emoción. Por su parte, la revelación de Júlia Mascort junto a Laura Weissmahr también muy naturales y contenidos. Junto a este reparto femenino encontramos también a unos magníficos Tomás del Estal y Guillermo Benet.

 

Yo no moriré de amor
Fotograma de ‘Yo no moriré de amor’ (Imagen: Elástica Films)
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Lo mejor: El reparto. Un guion sencillo, realista y crudo
Lo peor: Nada negativo a destacar
10