Inicio Maratón de series Castle: Billetes sobre guión

Castle: Billetes sobre guión

30
¿Qué le están haciendo a nuestra serie?
¿Qué le están haciendo a nuestra serie?
Oye, ¿qué le están haciendo a nuestra serie?

Como es sabido, Castle no está en sus mejores horas. Aunque en las últimas semanas ha habido una cierta mejora en los guiones, éstos aún dejan mucho que desear. Richard Castle (Nathan Fillion) y Kate Beckett (Stana Katic) están desdibujados, lejos de los grandes momentos que nos dieron en la cuarta temporada o sin irnos más lejos, el año pasado.  Por desgracia, la premisa de «un escritor y su musa luchando contra el crimen» está enterrada bajo capas, en según qué capítulo. En otros, se entrevé, y la verdad, es una alegría. Pero la irregularidad es una bala para cualquier guionista, y sin duda, el equipo de escritores de Castle parece haber perdido el timón de su propia serie. De sus tramas, de sus personajes. Ahora bien, ¿recae toda la responsabilidad sobre ellos?

Sin duda, no estoy aquí para exculparles de la más que innecesaria ruptura de Castle y Beckett y ni mucho menos para darles un golpecito en la espalda por escribir una trama como Locksat, que destruye la evolución de Beckett en las últimas siete temporadas y que deja a Castle prácticamente como un bromista tontorrón sin gracia. Para resumirlo, sí, los guionistas podrían haberlo hecho mejor. Mucho mejor. Pero quién también podría haberlo hecho mejor es la ABC, la cadena que retransmite la ficción y decide la continuidad de la misma. Como es sabido, los guionistas ponen la historia y en este caso la ABC, el dinero. Y ha quedado más que demostrado que unos billetes han sido suficientes para crear más guiones. Claro que cuándo se antepone el dinero a la creatividad, el resultado está lejos de ser bueno.

Al fin y al cabo, una serie es un producto creativo. Una idea llevada al papel, y luego a la pantalla, en ‘raciones’ semanales. Y cómo todo, tiene un final. Llega un punto que la historia está contada, y los personajes han completado su evolución. De nada sirve (o mejor dicho, de nada debería servir) añadirle parches encima, porqué ensombreces el trabajo que se ha hecho des del día 1 tratando de llevar una idea a algo más grande. En el caso de Castle es bastante claro que Locksat es un parche. En la sexta temporada, Beckett consiguió encerrar al asesino de su madre, William Bracken (Jack Coleman) dando por finalizada la trama. Y ahora, casi 2 años después, la idea ha sido calcar la misma trama poniendo un nuevo malo, que a decir verdad, nunca llegará a importar ni la mitad que Bracken. La época de Beckett persiguiendo sus demonios del pasado estaba por concluida, y volverla a ver en versión mala otra vez, no convence. Claro que es lo que pasa cuándo intentas alargar hasta la saciedad algo que ya estaba concluido, creativamente. Y de manera muy notable, además.

Al chaleco de WRITER también se le echa de menos.
Al chaleco de WRITER también se le echa de menos.

Lo mismo, a pequeña escala, ha pasado con el último episodio emitido hasta ahora, el 8×14, titulado «GDS». A grandes hechos, era un intento de arreglar el desastre monumental que nos ofreció David Amann cuándo escribió el 7×20, titulado «Sleeper» y que la teoría decía que nos iba a contar porqué desapareció Richard Castle a finales de la sexta temporada. La verdad, los que lo habéis visto sabéis que contó poco y cabreó mucho. Entonces, ¿qué pretendían con GDS? Con la trama de Castle tenían la oportunidad de renacer, de cambiar las tuercas y de darle a Castle la trama principal. Al final, no se hizo así, entre otras cosas, porqué nadie del equipo de Castle supo hasta Mayo de la existencia de la octava temporada. Sin esta información es difícil trabajar, y es más, es difícil trabajar bien. ¿Concluyes la trama a riesgo de quedar superficial? ¿O la dejas con un cliffhanger con la duda de si nunca llevarás a resolverlo? La trama personal de Castle estaba tan desgastada que poco podía arreglar un episodio de la peor temporada de Castle dónde además, la co-protagonista no aparece ni en un minuto. Total, las audiencias van tan bien que ya aparecerá en el siguiente, ¿no? No es tanto culpar por un capítulo malo, ni culpar a una serie mala. No, Castle tiene calidad y sólo hace falta ver las temporadas anteriores, en espacial la 3 y la 4.

Claro que por calidad que tenga, la serie también tiene su cometido. Un claro hecho es que el mismo creador de la serie, Andrew W. Marlowe, dejó la ficción tras la séptima temporada, entendiendo que él ya había contado todo lo que tenía que contar. Aún así, el dinero y las ganas de la ABC de renovar la serie (a día de hoy aún me pregunto porqué, si la tratan como una serie de tercera fila) se interpusieron a eso. El dinero se interpuso al adiós de escritores más veteranos, que conocían mejor la serie. ¿Sus sustitutos? Escritores novatos. Que en ningún momento les critico que sean novatos, sólo digo que se nota demasiado que no conocen la serie. Esto se traduce a unas tramas que no cuajan, y Castle y Beckett no están 100% en su sitio y a mil factores más, como que Ryan (Seamus Dever) y Esposito (Jon Huertas) no habían sido nunca tan prescindibles como ahora. Con todo esto, no es una sorpresa que las audiencias bajen, y mucho. No voy tampoco a hablar de los minutos que Nathan y Stana graban juntos ni de quién firmó la renovación primero o último. Porqué la verdad, considero que es criticar por criticar. ¿Influye, que graben menos tiempo juntos? Sí claro, Castle y Beckett se resienten de esto en la pantalla. ¿Es el gran motivo del declive de Castle? No por favor, sandeces tampoco.

4x07 'Cops and robbers'. Vale la pena revisionarlo alguna vez.
4×07 ‘Cops and robbers’. Vale la pena revisionarlo alguna vez.

En mi opinión, la sala de guionistas se vio acorralada por la renovación tras un final cerrado a la perfección como fue el de Hollander Woods (7×23) y se la jugaron, probando lo imposible. Intentaron que la octava fuese un reflejo de la cuarta (la época dorada de la serie,  por así decirlo) y como no podía ser de otra manera, no ha funcionado. El motivo es simple. La temporada 4 sí, fue maravillosa. La he visto y revisto y lo volvería a hacer. Pero ya está, ya pasó. No tiene sentido copiar (a malas) lo que hiciste en el pasado. Es poner un parche tras parche a tu serie y a tus personajes, cosa que la deteriora a niveles importantes. Y todo porqué a pesar de una publicidad desastrosa, ABC la quería un año más en su parrilla. Y sí, que los guionistas no le han echado mucha imaginación a la cosa.

Sí una cosa está clara, es que le están quitando la alma de la serie. La evolución de Beckett, por los suelos. El Caskett, estancado en algunos capítulos. Los guiones, mejorables. La serie está perdiendo su esencia. Y otra vez, la ABC ya ha avisado que hasta Mayo no decidirá el futuro de Castle. Y no le está haciendo ningún favor a una serie de la que ha repetido una vez y otra que la quiere muchos años en pantalla. Pero, ¿por qué? ¿Para seguir a la deriva? Están haciendo lo que peor se le puede hacer a un guionista/creador y a un fan empedernido: ir apagando su serie y dejando que sea esta octava lo que defina Castle cuándo en realidad, lo qué lo define, son las 7 temporadas anteriores.

 

 

Artículo anteriorRick and Morty: La locura hecha de oro
Artículo siguienteA los que molestan en el cine

30 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí