Berlín y la dama del armiño: Un spin off como mucho arte

Título original: Berlín y la dama del armiño.

Año: 2026

País: España

Dirección: Álex Pina (Creador), Esther Martínez Lobato (Creadora), David Barrocal, Albert Pintó y José Manuel Cravioto.

Guion: Álex Pina, Esther Martínez Lobato, David Barrocal, Lorena G. Maldonado, Itziar Sanjuan, Humberto Ortega, Luis Garrido.

Reparto: Pedro Alonso, Michelle Jenner, Tristán Ulloa, Inma Cuesta. José Luis García Pérez, Marta Nieto, Begoña Vargas, Julio Peña, Joel Sánchez,

Compañías:

Vancouver Media. Distribuidora: Netflix

Género: Serie de TV. Thriller | Crimen. Spin-off.

Sinopsis: Ansioso por dar un nuevo golpe, Berlín reúne a su banda en Sevilla y convierte a un ambicioso duque en víctima de su propio plan: robar una obra de arte de Leonardo da Vinci, «La dama del armiño».

 

Hace más de dos años, aquí un servidor, señalaba que la primera temporada de este spin off titulada La Casa de Papel: Berlínera un diamante por pulir. Sigo reiterando aquellas palabras, sobre todo después de ver lo que le hacía falta a una fórmula que parecía decaer: arte, mucho arte.

Sevilla tiene un color especiá

La ciudad de Sevilla es escenario y un personaje más en esta segunda temporada. Los colores, la pasión, la riqueza cultural, el arte, la música, los recovecos de los empedrados medievales y los arcos de herradura, todo forma parte de un telón de fondo que te engulle y te mete de lleno en la serie.

La ciudad del flamenco representa el tono de esta nueva producción; un ambiente pasional con bastantes toques de comedia pero con mucho arte para introducirnos en la tensión necesaria que carecía la anterior temporada. Y aquí debo hacer una mención especial a tres actores que encarnan esta frecuencia y se sintonizan a la perfección: Inma Cuesta (Candela), José Luis García Pérez (Álvaro Hermoso de Medina «El Duque de Málaga») y por último aunque no con tanta relevancia Luis Callejo como uno de los ayudantes de El Duque. El actor de Tarde para la Ira (2016, Raúl Arévalo) éste último consigue en sus pocas apariciones devolverle a la trama el peligro que corren los protagonistas, haciéndonos olvidar por unos minutos del humor, que aprovecho para decir, está mejor llevado que en la primera temporada, sin ser pesado ni repetitivo.

Candela interpretada por Inma Cuesta

Candela, interpretado por Inma Cuesta, atrapa desde su primera escena. Su fuerza en la mirada y la conexión con Pedro Alonso (Berlín), crean una tensión propicia para proponer sobre el guión un personaje cuyo espectador no sabe si fiarse del todo. Ya sabemos lo enamoradizo que es Berlín y su mala fortuna con las mujeres. Candela como la misma ciudad de Sevilla, está llena de laberínticas calles, de luces y sombras, de mucho arte que maquilla las malas intenciones de los que lo quieren todo.

La Dama del armiño: Un robo de elegancia, pureza y pasión

La pintura de Leonardo siempre ha sido alegórica, simbólica y una representación del gusto por el detalle, misterio y belleza. La Dama del armiño es un retrato de Cecilia Gallerani, amante del duque de Milán durante el 1490, Ludovico Sforza. El cuadro muestra equilibrio entre la pureza y el contexto carnal que esconde su historia. Una balanza entre la perfección técnica y las pasiones. Entre el amor y el deseo. Entre el arte y la vida.

El robo que plantea la banda de Berlín es un pretexto para adentrarnos en todas las ideas que genera el cuadro de Leonardo. A través de un ritmo adictivo e intenso, es divertido ver cómo la lógica deja espacio a lo emocional para aligerar un guión que no agobia con aspectos técnicos del robo. Esto crea una balanza equilibrada entre unas ideas bien planteadas con la locura surrealista de algunos diálogos, propiciados de manera coherente por las pasiones generadas entre personajes.

 

Hasta siempre Berlín. 

Pedro Alonso ya lo ha anunciado. Se despide del personaje después de diez años. Sospecho que ha querido despedirse a tiempo para no quemar lo que ya no sorprendía. Sigue manteniendo una esencia incontestable, pero esta vez ha sido apoyado por un reparto impecable. Berlín ha relucido gracias a su romance con Candela y a un villano que ha estado a la altura de lo que más representa el personaje de Pedro; el narcisismo y la obsesión por el amor y la belleza.

El personaje se despide bien, aunque se nota un sabor algo agridulce. No olvidemos que Berlín realmente ya se despidió de la mejor manera posible con una muerte memorable que hacía justicia a la evolución de dicho personaje en la serie original.

Lo que queda claro es que esta segunda temporada es una excusa para conectar con el universo de La Casa de Papel y seguir expandiéndolo. Después de esta segunda temporada y comprobando el poder que ha tenido Sevilla como escenario y personaje en todas sus facetas, no me extrañaría que la fórmula no muera si se incorpora un reparto de calidad en ciudades diferentes del mundo.

Sé que suena a locura pero, nunca se sabe con el equipo de Álex Pina (El refugio atómico, Sky Rojo) y compañía.

Sea como fuere, Sevilla con su arte y color ha salvado un universo que ya estaba muriendo. Y qué curioso, lo ha resucitado.

 

 

Lo mejor: Sevilla y las nuevas incorporaciones.

Lo peor: Final agridulce y escenas innecesarias de las tramas románticas.

Nota: 7,5/10