Un Salón fuera de serie

La Farga de L´Hospitalet acogió el pasado fin de semana un Salón del Cine y las Series que sorprendió a los numerosos visitantes que acudieron con una oferta amplia y variada de stands y actividades.

Imagen  del Salón del Cine y de las Series

 

Entrar en las instalaciones de La Farga de L’Hospitalet el pasado fin de semana supuso entrar de inmediato en un inmenso mundo de posibilidades para todos aquellos que aman las series y el cine. En su segunda edición, el Salón del Cine y las Series de Barcelona volvió a dejar un gran regusto en todas las personas que lo visitaron durante el fin de semana, unas 26.500 según datos de la organización (30% más que el año pasado), empezando a crear una tradición que promete hacer de este Salón uno de los más importantes a nivel nacional dentro de poco tiempo, si es que no lo es ya.

Y es que el inmenso recinto que acogió el Salón se vistió con sus mejores galas para recibir a las miles de personas que decidieron ir a pasar algún día del fin de semana viviendo en sus propias carnes el mundo del cine y las series a través de las múltiples opciones que ofrecía un evento variopinto y lleno de argumentos para hacer disfrutar, que acogió el concepto de variedad como su seña de identidad.

Nada más entrar, una figura a tamaño real de una Tortuga Ninja avanzaba lo que se venía encima: un mundo paralelo en el que el cine y las series tomaban el mando por encima de todo. No era un Salón más con múltiples stands y algún taller en el que la monotonía se hace dueña de todo. El Salón del Cine y las Series de Barcelona fue toda una experiencia para disfrutar durante horas.

Con un ambiente generalmente joven (aunque no faltaron los viejos rockeros e incluso las familias enteras), los pasillos que formaban los diferentes stands se encontraban repletos durante los tres días que transcurrieron entre aquellas paredes. Cientos y cientos de personas ‘callejearon’ curiosos entre los diferentes puestos que albergaban objetos de coleccionismo, de culto, o actividades varias.

Caricaturas, recreación de escenas de películas famosas, exposiciones o talleres de fotografía y doblaje. Estos son solo algunos ejemplos de las cosas que un visitante podía encontrarse en medio del salón de exposiciones barcelonés. Una amalgama de actividades para pasar horas y horas entretenido. Y todo, relacionado con las series y el cine.

Los clásicos siguen triunfando

Los soldados imperiales de Star Wars se pasearon por La Farga

De entre todos los títulos cinematográficos que estuvieron presentes de alguna u otra forma, Star Wars fue el gran protagonista. Con la excusa del reciente estreno de ‘Rogue One’, la nueva entrega de la saga, la famosa serie de películas concebida por George Lucas se mostró en todo su esplendor en el Salón. Soldados imperiales de la Asociación Catalana de Star Wars paseaban por el Salón haciendo las delicias de los fans, una gran exposición mostraba todo tipo de detalles sobre la saga, y a lo largo y ancho de la estancia, miles de detalles hacían referencia a uno de los mayores fenómenos que ha generado el cine en su historia.

Otro de los grandes alicientes fue otro habitual en este tipo de lares: Harry Potter. Con multitud de stands dedicados a productos del mago más famoso del cine, los amantes del mundo descrito por JK Rowling tuvieron también su espacio en el Salón catalán, pudiéndose comprar desde bufandas de cada una de las casas de Hogwarts hasta cervezas de mantequilla. Así mismo, el poder hacerse una foto en el andén 9 y ¾ fue otro de los atractivos del fin de semana.

Aunque la estrella de todo el fin de semana fue el DeLorean de ‘Regreso al futuro’ que presidió la exposición de coches de películas. Sobre todos los vehículos, el que conducían Marty McFly y Doc en la famosa saga de películas fue el que más atención recibió, siendo constante objeto de fotografías con los visitantes del Salón.

El cine desde su interior

Un DeLorean presidió la exposición sobre coches de películas

Más allá del mundo de las historias, el apartado técnico fue otro de los pilares del Salón. Como bien expresaron sus organizadores en la previa del mismo, se pretendía «hacer llegar a los visitantes el proceso completo de creación de una película o una serie», y así fue.

Charlas organizadas (con una asistencia más que notable) sobre aspectos técnicos, masterclasses y demostraciones varias salpicaron el fin de semana del Salón, tratando temás más que variados. Un croma presidía una gran zona del Salón dedicada al 3D, mientras que las cámaras y las enseñanzas sobre fotografía eran una constante a lo largo y ancho del evento, que tuvieron en su piso superior una amplia variedad de exposiciones y clases magistrales. Para los que iban más allá del simple visionado de series y cine también hubo un espacio en La Farga.

Así, el Salón del Cine y las Series de Barcelona diseñó un paisaje ideal para todos los amantes de este mundo, con todas sus variantes posibles. De los más eruditos de la técnica a los que denotan devoción por una saga concreta. De los que sienten placer al descubrir una nueva serie a los que visitan compulsivamente las salas de cine. Todos encontraron su sitio en L’Hospitalet el pasado fin de semana. Larga vida a un Salón fuera de serie.