Inicio Críticas ‘The Good Traitor’: diplomacia, equidistancia y Groenlandia danesas

‘The Good Traitor’: diplomacia, equidistancia y Groenlandia danesas

0

Título original: Vores mand i Amerika, The Good Traitor

Año: 2020

Duración: 110 min.

País: Dinamarca

Dirección: Christina Rosendahl

Guión:  Christina Rosendahl, Kristian Bang Foss, Dunja Gry Jensen

Música: Jonas Struck

Fotografía: Louise McLaughlin

Reparto: Ulrich Thomsen, Burn Gorman, Ross McCall, Denise Gough, Zoe Tapper, Pixie Davies, Henry Goodman, Mikkel Boe Følsgaard, Nicholas Blane, Levente Puczkó-Smith, Scott Alexander Young, Esben Dalgaard, Miri Ann Beuschel, Henrik Noél Olesen, Søren Sætter-Lassen, Hans Henrik Clemensen, Amber Fernée, Rosemary Aburrow

Productora: Nimbus Film Productions, Copenhagen Film Fund, Radio (DR), Det Danske Filminstitut, Nordisk Film, SF Studios

Distribuidora: Vercine

Género: Drama histórico | Familia | Política

Ficha en Filmaffinity

__

La biografía del embajador danés en Washington Henrik Kauffmann es otra de esas múltiples historias más o menos desconocidas. Una buena fuente de inspiración para tantas y tantas películas: cualquiera de los sucesos acaecidos durante la Segunda Guerra Mundial y el periodo de entreguerras.

Un díscolo embajador, interpretado por el actor danés Ulrich Thomsen, con su determinación se desmarcó de la actitud equidistante y en parte complaciente del entonces gobierno y monarca de Dinamarca. Como en otros lugares de Europa, prácticamente se hizo el pasillo de honor para la ocupación «pacífica» (invasión sin enormes derramamientos de sangre) del ejército nazi alemán.

A pesar de no tratarse de una ocupación tan hostil como en otras partes de Europa, el sometimiento de Dinamarca generó malestar a nivel internacional. O al menos eso pretendía el bueno de Kauffmann. Buena parte del argumento de la película se basa en los intentos del embajador danés en Estados Unidos por involucrar a los norteamericanos en la guerra. Pretendía asimismo que se reconociera a Dinamarca internacionalmente más allá de esa equidistancia e insignificancia política acentuada por la no sublevación ante los nazis. Equidistancia o connivencia disfrazada como neutralidad que desagrada al protagonista y su entorno.

Fotograma de la película, el embajador Kauffmann en la ONU

Desde el punto de vista de la Historia y la Geopolítica resulta bastante entretenida, ya que es un episodio poco tratado. Además para Dinamarca esta película puede haber supuesto una especie de descargo histórico para poner de manifiesto que no todos los daneses se quedaron de brazos cruzados y la cabeza gacha ante Hitler. Las argucias de Kauffmann a nivel diplomático y geoestratégico son de lo más llamativas. Sin embargo como buena película nórdica, no se exaltan en demasía por ese carácter sobrio tan típico. Algo similar o incluso menos digno de elogio desde un punto de vista estadounidense, sin dudarlo se hubiera expuesto de modo más espectacular y exagerado. No se van a encontrar caras conocidísimas de la actuación, pero sí una buena y solvente historia.

Las soluciones imaginativas y la astucia de Kauffmann sostienen una película en la que se ha decidido poner casi al mismo nivel de importancia una vida familiar y personal levemente escandolosa. El drama familiar puede ser relativamente atractivo en la película, sobre todo para aquellos que tengan menos interés en los temas históricos o políticos.

Fotograma de la película, el astuto diplomático que no sólo se dedica a beber champán

Realmente, la vida familiar de este señor resulta mucho menos apasionante que sus andanzas como diplomático. Aunque bien es cierto que no aburre en absoluto. Quizá distraiga y reste demasiados méritos a esas inteligentes sutilezas a nivel diplomático que implicaron sus labores como embajador. Reservas de oro, bonos del Estado, control de recursos naturales, bases militares geoestratégicas en Groenlandia… Toda esta parte daba para mucho más contenido narrativo que su relación marital.

En definitiva es una película suficientemente entretenida. Por un lado tiene aspectos históricos poco conocidos que le otorgan valor, y por el otro humaniza al protagonista sin caer en un relato de heroicidad y perfección demasiado propagandístico ni hollywoodiense.

El embajador Kaufmann (The Good Traitor) se estrena en cines este 4 de junio.

__

Lo mejor: el juego diplomático y los intereses estratégicos de un hecho histórico menos conocido de la Segunda Guerra Mundial.

Lo peor: los aspectos familiares distraen de la interesante trama política, acaparando demasiado metraje.

Nota: 7/10

Deja un comentario