Inicio Opinión ‘Ginny y Georgia’ y su (mala) evolución de personajes

‘Ginny y Georgia’ y su (mala) evolución de personajes

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Ginny y Georgia, es una serie creada en 2021 por Sarah Lampert para la plataforma Netflix. Esta serie cuenta con una temporada y se ha confirmado una segunda.

La serie nos presenta a Ginny (Antonia Gentry), Georgia (Brianne Howey) y Austin (Diesel La Torraca). Todos ellos con nombres de estado porque Georgia, la madre, es un poco friki con este tema. Esta familia está continuamente mudándose, ya que Georgia es de esas mujeres que saltan de marido en marido.

En uno de estos saltos, tras la muerte de su último exmarido, se mudan al norte de Estados Unidos. Se aprovechan de la buena herencia que les deja, aunque no van a contar con ella mucho tiempo.

La premisa en Ginny y Georgia es sencilla y, con el avance de las tramas, vamos viendo que Georgia tiene un pasado un tanto turbio y que está cargada de secretos, cosa que da dinamismo y tensión a esta serie cargada de clichés y mamarracheo adolescente.

Y bueno, ahora que he explicado de que va todo, llega mi momento favorito: Echar bilis sobre la de faltas y la cantidad de problemas que me he ido encontrando.

Primero, te venden a una Ginny mega feminista y empoderada, que señala el racismo y la misoginia… Pero luego termina pecando de lo que se queja como la que más. Y te lo podría comprar si se hiciese desde la construcción de personaje, donde se quiera reflejar a una persona así… Pero no, inconscientemente, te siguen vendiendo que es así, pero luego en sus diálogos y en su comportamiento, demuestra lo contrario. De hecho, hubo un momento en el que, por hacer la gracia y tal, Ginny soltó tremendo comentario machista que hizo saltar hasta a la cantante Taylor Swift.

Ginny y Georgia
Ginny en clase.

Después, tenemos a los amigos, que son los típicos adolescentes pijos que le caen bien la nueva alumna porque lo dice la trama. A mi no me la cuelan, esos tienen una pinta de ser los primeros que harían bullying del gordo a la nueva.

Es que de verdad, son todas tontas. Al principio, una de sus amigas, Max, me encantaba, era un personaje con mucho potencial. Pero como todo en esta serie, se la tuvieron que cargar. Con el avance de la historia se vuelve cada vez más estúpida y superficial. Que sí, que los adolescentes son así, pero qué pereza, a lo mejor me estoy haciendo vieja, quién sabe.

Y luego, está el triángulo amoroso, que es para darlos de comer a parte. Guionistas, por favor, dejad de maltratar a los adolescentes con relaciones mega tóxicas por tal de dar chicha a una trama. Que el triángulo de prota se enamora de buenazo y del malote a la vez, lo hemos visto en todas partes. Voy a crear una petición para que dejen de crear este tipo de contenido. Por favor, parad, que lo único que hacéis es alentar a las chavalas a que se vayan con el maltratador de turno de su instituto. Poned más relaciones sanas. Que el punto de esta serie, es el conflicto entre su madre y ella.

Y otro comportamiento, que cumple la regla de serie de adolescentes y que se nota que está hecha por adultos que odiaban su adolescencia, son las drogas y el alcohol. Hablan de ella como si de chuches se tratase, con una romantización y normalidad… Que sí, que los chavales en la vida real consumen porros y beben alcohol. Pero chicos, que menos que lo que mostréis explícitamente, sea consecuente, que estamos hablando de menores y hay leyes para protegerlos, que esa edad es muy influenciable… En fin.

Tras haber puesto un poquito verde a la trama, es hora de poner verde a sus protagonistas, aún más. Si las hubiesen hecho bien y no tan clichés, no estaría criticando tanto y les habría salido un dúo muy interesante:

Empezamos con Ginny, que, ay hija, no la aguanto. Se presentó como un personaje mega guay, peleona y que visibilizaba el mal de la sociedad, hasta que… Se enchocha por el intensito de turno. Pero bueno eso ya lo he criticado en la parte de la trama y, aunque me encante echar pestes de este tipo de arquetipo, debo pasar página.

Voy a hablar principalmente de la relación entre Ginny y Georgia, que para eso la serie va sobre ellas. Al principio se ve como, a pesar de 15 años de diferencia, hay una buena onda entre ellas. Pero, de repente, a Ginny se le va la olla porque al guionista le vienen bien y comienza a odiar a su madre. Y es que la odia a más no poder, que sí, que tu madre os ha mentido a tu hermano y a ti. Pero era para protegeros sobre su pasado.

Pero es que chica, que cuando por fin se abre y te cuenta movidas mega turbias de su pasado que son difíciles de contar, tu muy bien decir “uy que pena mamá”, y en el capítulo siguiente te meto tremenda puñalada trapera diciendo “qué mentirosa es mi madre”. ¿Esa niña piensa? ¿Tiene un mínimo de empatía? Que su pasado ha sido una basura, y se ha tenido que buscar las papas y tú ahora porque es una serie con misterio te dedicas a presionar y extorsionar a tu madre para que se abra de traumas que llevan ahí arraigados desde su adolescencia, un poco de cabeza, chica.

Ya a parte de su relación con su madre, Ginny tiene amigas estúpidas que lo que hacen es crecer su ego y creerse con la verdad absoluta sobre su madre. Encima la ayudan para acrecentar sus inseguridades y hacer que se autolesione. Guionistas estadounidenses, y en general, por favor, no os toméis las autolesiones tan a la ligera y os dediquéis a usarlo como el primer argumento que se os venga. Hacedlo con tacto y dando soluciones dentro de trama, no con un enlace al final del capítulo y ya. Que se agradece que se ponga ese enlace, pero hay otras formas.

Ginny y Georgia
Georgia desprendiendo su belleza.

Luego tenemos a Georgia, la MILF que todos deseamos, sí, pero que también se corten un poco. Una cosa es que la muchacha sea guapa y otra es que, después de lo que ha hecho y ha tenido que pasar, su única función sea la de hacer de mujer florero. Yo que sé, ponedla que se salga del tiesto, que luche un poquito, no que lo más “loco” que haga sea tener un rifi rafe con la pija del barrio.

El personaje se queda en nada, en plan, es que literalmente es un florero y lo único interesante es su pasado. La cantidad de cosas potentes que podrían haber sacado y es que simplemente está ahí pues, para hacer de vez en cuando una cosa que el espectador dice “uy lo que ha hecho”. Y como no, para mantener el buen estereotipo, la tienen que ligar con el alcalde para así seguir metiendo baza en eso de que esta mujer joven y guapa solo busca señoros ricos que la mantengan.

Es que, cuanto más lo pienso, más coraje me da Ginny y Georgia, porque habla de temas muy interesantes y tiene tramas con mucho potencial. Y el problema es que se quedan en eso, en la superficie, mostrando algo que hemos visto tres millones de veces en televisión.

Para finalizar, voy a hacer una confesión y es que, aunque me haya puesto a echar pestes de esta serie como la que más, yo me la tragué y me pienso tragar la segunda temporada.

¿Qué es más mala que un dolor? Sí. ¿Qué la disfruto como una buena señora seriefila que soy? También. No hace falta estar viendo constantemente obras maestras, viene bien un descanso. Eso sí, por favor, siendo consciente de la tremenda mamarrachada que estás viéndote.

 

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