stranger-things-5

‘Stranger Things’ (T5), un final tan honesto como sencillo

 

Título original: Stranger Things 5.

Año: 2025.

Duración: 50 min.

País: Estados Unidos.

Director: The Duffer Brothers, Shawn Levy, Andrew Stanton, Rebecca Thomas.

Guion: The Duffer Brothers.

Episodios: 8.

Música: Kyle Dixon, Michael Stein.

Reparto: Winona Ryder, David Harbour, Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp.

Compañías: Netflix, 21 Laps Entertainment.

Distribuidora: Netflix.

Género: Serie de TV. Thriller. Terror. Fantástico. Drama | Sobrenatural. Años 80. Monstruos. Secuela

Crítica en Letterboxd

La primera temporada de Stranger Things se estrenó el 15 de julio de 2016 en Netflix, creada por los Hermanos Duffer. En el momento de su lanzamiento no era una serie especialmente promocionada, pero en cuestión de días se convirtió en un fenómeno global gracias al boca a boca y al formato de estreno completo, que impulsó el binge-watching.

Su mezcla de ciencia ficción, terror y aventura con una fuerte nostalgia por los años 80 conectó de inmediato con varias generaciones. Revitalizando de forma masiva la estética ochentera: bicicletas, luces de Navidad, sintetizadores, juegos de rol, walkie-talkies y referencias directas a películas como E.T., Los Goonies, Poltergeist o Pesadilla en Elm Street.

Cada nueva temporada se vivió como un acontecimiento global, con récords de audiencia, campañas publicitarias gigantes y una conversación constante en internet. En términos de negocio, Stranger Things consolidó a Netflix como potencia creativa, demostrando que una plataforma de streaming podía producir eventos culturales al nivel de la televisión tradicional o el cine. La serie impulsó una nueva forma de consumir ficción: temporadas completas, conversaciones globales simultáneas y estrenos convertidos en eventos sociales. 

Después de casi diez años llega a Netflix el capítulo final de la serie, en este caso que acaba con cinco temporadas a sus espaldas. La temporada nos vuelve a ubicar en Hawkins, la cual sigue marcada por la apertura de los portales, y nuestros protagonistas comparten un único objetivo: encontrar a Vecna (Jamie Campbell Bower) y acabar con él. El problema es que no saben su paradero ni sus planes, y además el gobierno ha puesto la ciudad en cuarentena militar y ha intensificado la búsqueda de Once (Millie Bobby Brown), que se ve obligada a esconderse de nuevo. Para acabar con esta pesadilla, deberán estar todos juntos, una última vez.

stranger things
Fotograma de ‘Stranger things’ (T5). Foto (Netflix)

Stranger Things desde sus inicios ha sido una serie sorprendentemente completa. Ha sabido combinar bastantes géneros, momentos épicos, construir un universo reconocible poblado de personajes carismáticos y fácilmente identificables. A lo largo de sus temporadas ha ofrecido no solo una trama principal potente, sino también una gran cantidad de subtramas que, en mayor o menor medida, han aportado profundidad, matices y desarrollo emocional a la historia.

Ese equilibrio entre lo espectacular y lo íntimo ha sido, sin duda, una de las claves de su éxito. Sin embargo, tampoco se puede obviar que Stranger Things ha arrastrado ciertos problemas con el paso del tiempo. En más de una ocasión ha caído en la repetición de fórmulas ya conocidas, estirando conflictos que parecían resueltos o reciclando estructuras narrativas de temporadas anteriores, haciendo sentir algunos arcos innecesariamente alargados, con momentos claramente vacíos, decisiones cuestionables y no pocos agujeros de guion que rompían la tensión o restaban credibilidad al conjunto.

Esa sensación de estar avanzando en círculos ha hecho que, por momentos, la serie perdiera parte de su fuerza y frescura inicial. Por eso, tras cuatro temporadas y una avalancha constante de teorías, expectativas y debates, la llegada del tan esperado final se vivía con sentimientos encontrados. Y siendo sincero, pese al cariño que le tengo a la serie y al hecho de haber crecido con ella, debo admitir que yo mismo estaba algo cansado. Stranger Things se había hecho innecesariamente larga y, desde mi punto de vista, perfectamente podría haber terminado antes.

Aun así, como suele ocurrir en la vida, también hay que saber reconocer cuando uno se equivoca. Comencé la temporada cinco con pocas ganas, sin demasiada ilusión y con la sensación de estar ante algo prolongado más por compromiso que por verdadera necesidad narrativa. Pero poco a poco, con el paso de los capítulos, me fui dejando llevar de nuevo. Casi sin darme cuenta, regresé a Hawkins, a sus calles, a sus conflictos y, sobre todo, a sus habitantes. La serie consiguió reconectar conmigo, recordándome por qué en su día logró engancharme y por qué, a pesar de todo, sigue teniendo algo especial que la hace difícil de abandonar.

stranger things
Fotograma de ‘Stranger things’ (T5). Foto (Netflix)

Y ahora sí, con todo lo anteriormente mencionado, debo decir que la quinta temporada y, especialmente, el final de Stranger Things es más que decente. Se trata de un cierre sincero y honesto, tanto para los personajes como para la historia que se ha ido construyendo a lo largo de todos estos años. No busca sorprender a toda costa ni romper con lo establecido, sino ofrecer una despedida coherente, respetuosa y emocionalmente satisfactoria.

En ese sentido, funciona no solo como final de serie, sino también como un cierre simbólico para nosotros como espectadores, que hemos acompañado a estos personajes durante tanto tiempo. La temporada se apoya en la creación de momentos clave entre los protagonistas, dando espacio a conversaciones, reencuentros y pequeños gestos que terminan teniendo más peso que la propia acción.

Como ya es habitual en la serie, se logra un buen equilibrio entre la acción, la comedia y el terror, sin que ninguno de estos elementos eclipse por completo a los demás. Todo se siente pensado como una despedida consciente, más cercana a un abrazo que a un golpe sobre la mesa, recordándonos constantemente todo lo vivido y todo lo que ha ocurrido en Hawkins desde el principio.

No obstante, como era de esperar, no todo funciona a la perfección. Hay decisiones que resultan decepcionantes y aspectos que no terminan de estar a la altura de las expectativas generadas durante años. El mayor problema, y también el más frustrante, es el enfrentamiento final, después de presentar a Vecna como la gran amenaza definitiva y dedicar tanto tiempo a construirlo como un villano imponente, su derrota se siente sorprendentemente sencilla.

Falta tensión, falta épica y, sobre todo, falta la sensación de verdadero riesgo. El desenlace no logra transmitir la magnitud del peligro que se nos había prometido, lo que hace que el impacto emocional sea menor de lo esperado. A esto se suma que el final deja varios agujeros de guion y pequeñas subtramas sin cerrar, dando la sensación de que se optó conscientemente por un tono más complaciente. Se eligió un final “happy flower”, más amable y reconfortante, en lugar de uno crudo y realista que asumiera todas las consecuencias de lo ocurrido. Esto no es necesariamente algo negativo, pero sí es importante señalarlo: quienes esperaban un desenlace más oscuro, grotesco o devastador probablemente se sentirán algo decepcionados.

En cualquier caso y como conclusión, el final cumple su función principal: cerrar una historia que ha marcado a toda una generación. Puede no ser el desenlace más valiente ni el más impactante, pero sí uno honesto con el espíritu de la serie y con los personajes que la han sostenido desde el primer episodio.

Nota de lectores4 Votos
9.3
LO MEJOR: SU HONESTIDAD PARA CERRAR NO SOLO LA HISTORIA SI NO EL ARCO DE TODOS SUS PERSONAJES.
LO PEOR: SU FALTA DE EPICIDAD Y SU SENCILLEZ A LA HORA DE ACABAR CON LA AMENAZA.
7.5