Fotograma de Sophie Wilde en 'Háblame'.
Sophie Wilde en 'Háblame'. Fotograma de A24.

‘Háblame’, la curiosidad mató a la adolescencia

Título original: Talk to Me

Año: 2022

Género: Terror – Thriller | Sobrenatural

Duración: 95 minutos

País: Australia.

DirecciónDanny Philippou y Michael Philippou

Guion: Michael H. Beck, Danny Philippou, Bill Hinzman, Daley Pearson

Reparto: Sophie Wilde, Alexandra Jensen, Miranda Otto, Joe Bird, Otis Dhanji, Zoe Terakes…

Fotografía: Aaron McLisky

Música: Cornel Wilczek

Compañías: Causeway Films. Distribuidora: A24

Utilizar ‘gato’ me parece un cliché, como lo es en el cine las posesiones, pero ‘adolescencia’ me da vergüenza, o miedo, será porque aún pertenezco a ella y porque los personajes lo son y lo transmiten muy bien. Y que más da que existan clichés si los van a utilizar dos hermanos australianos que contradicen a la decadencia del cine de terror. Dos youtubers que debutan en el cine y, aunque lo sean, novatos no parecen. Y es que yo también soy algo cliché, utilizando refranes típicos que podrían definir mi necedad, como la de estos jóvenes, «ingenuos» y viciosos, que juegan con fuego y se queman. Y no niego que también me pasara a mí, porque vivan la hipocresía y las contradicciones de un crío de 19 años.

Porque Háblame no son solo sustos, también hay una historia que valorar, porque la hacen palpable, emotiva, orgánica… Sobre un grupo de adolescentes que descubren la nueva ouija, una mano embalsamada que, cuando la tocan, pueden ser poseídos y contactar con el más allá. Se ríen, graban al poseído, es decir, se lo pasan en grande y sin remordimientos. Pero todo recae en Mía, una joven marginada y traumada por la reciente muerte de su madre, que empieza a utilizar, malamente, la mano como método de encaje social y diversión hasta que se convierte en un método para curar sus heridas.

Fotograma de 'Háblame'.
Sophie Wilde en ‘Háblame’. Fotograma de Netflix.

Y así, estos adolescentes convierten este trance espiritual en una pseudodroga con el actual narcótico, las redes sociales. Y son chavales normales, como tú y yo, y creen haber encontrado algo trascendente en sus vidas, porque el tedio, el morbo y la tecnología se compenetran para sacar a esta generación de la melancolía y completa vacuidad, aunque les devuelvan, o lo mismo, o algo peor. Ahí está la especialidad de Háblame, con un ambiente melancólico e infernal y una narrativa imprevisible, consigue llevar esos clichés a otro nivel e impactar sobre el paradero de los adolescentes.

Los dueños del canal de YouTube RackaRacka crean unos personajes en una adolescencia difícil y extraña, donde no les importan el alcohol, la marihuana, la cocaína o los videojuegos, pero sí un buen chute ‘alucinógeno’ de espiritismo, donde la ficción pasa a ser real, y la alucinación es extremadamente, aunque peligrosa, muy estimulante. Sorprenden todos ellos en sus respectivos roles y esa impactante corporeidad en la coreografía, pero Sophie Wilde se lleva el protagonismo, por esa triste sobria mirada, significativa para un cautivador drama maternofilial, y por esos hinchados y poseídos ojos, reveladores de la oscura y satánica realidad en la que se adentra(n).

Los gemelos Danny y Michael Philippou dirigen Háblame desde una propuesta reiterada pero llena de propiedad. La motivación de contar desde el terror interno, más concreto, —un estilo que a la productora y distribuidora A24 le está saliendo a la perfección— y gore sobre la salud mental de esta generación de adolescentes señalando la soledad, las adicciones y el duelo, especialmente, el familiar, convirtiéndolo en algo tan real, humano y devastador es de aplaudir. Existe una mirada única e interesante que es potente y, encima, doble. A estos tíos, aunque hagan comedia y parodias de terror en Youtube —muy divertidas, por cierto—, me los tomaría muy enserio en el cine.

 

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LO MEJOR: Sophie Wilde, la coreografía y elevar los clichés a un grandísimo nivel.
LO PEOR: ¿Quizás algún elemento tambalea en su lógica?
9