76 BERLINALE

Berlinale 76: Deseo, política y el pulso del cine contemporáneo

La Berlinale vuelve a abrir el calendario de los grandes festivales de cine con una edición que, al menos sobre el papel, refuerza aquello que siempre la ha distinguido: su atención al presente. Frente a otros certámenes más preocupados por el prestigio o la alfombra roja, Berlín insiste en un cine que mira de frente a la realidad que lo rodea, con películas atravesadas por la política, la identidad y los afectos.

La programación de esta 76ª edición apunta a un cine de autor que no se refugia en la distancia ni en la abstracción. Hay muchas World Premieres, muchas primeras películas y una clara voluntad de poner el foco en relatos íntimos que, casi siempre, arrastran una dimensión colectiva. Historias pequeñas que hablan de algo más grande, y que confirman a la Berlinale como un festival menos interesado en marcar tendencia que en tomarle el pulso a la industria.

La Competición Oficial vuelve a ser el primer gran termómetro del año cinematográfico. Más allá de la carrera por el Oso de Oro, aquí empiezan a intuirse las preocupaciones, las formas y los nombres que van a marcar los próximos meses. Berlín no siempre señala el consenso, pero casi siempre abre el debate. La selección de este año parece inclinarse por un cine atento a lo cotidiano y a las relaciones, donde lo político aparece de manera orgánica, sin grandes gestos ni subrayados. Películas que miran de cerca a sus personajes y que confían en la ambigüedad más que en el mensaje cerrado.

Entre ellos está At the Sea, del húngaro Kornél Mundruczó, con Amy Adams al frente de un elenco potente en un relato sobre regresos y relaciones sensibles que promete ser una de las obras más comentadas del festival. Otra propuesta con perfil fuerte es Rosebush Pruning, del brasileño Karim Aïnouz, que reúne a un reparto internacional (Callum Turner, Elle Fanning) en un drama familiar de herencias y tensiones.

También genera interés Queen at Sea, con Juliette Binoche explorando la memoria y los vínculos familiares en un drama íntimo que se perfila como pieza sensible de la competición; y títulos como Soumsoum, la nuit des astres, de Mahamat-Saleh Haroun, prometen una mirada potente desde territorios menos explorados, mezclando lo poético con lo social. Otros nombres confirmados en la lista de 22 películas incluyen trabajos de cineastas como Alain Gomis (Dao), Angela Schanelec (My Wife Cries) o Anthony Chen (We Are All Strangers), todos ellos con trayectorias que despiertan curiosidad crítica.

Como suele ocurrir, esta competición no apunta solo al consenso, sino a la conversación: hay cineastas veteranos que exploran nuevas formas, voces con propuestas arriesgadas, y obras que probablemente dividirán opiniones. Su valor, más allá del palmarés, será lo que quede pendiente de discusión después de los primeros visionados.

Panorama y Berlinale Special: Un semillero de nuevas voces con presencia española

Panorama es, probablemente, la sección donde más fácil resulta descubrir a alguien por primera vez. Año tras año, Berlín la utiliza como un espacio para acompañar a autores y autoras que están empezando a construir su voz, con películas todavía frágiles, a veces irregulares, pero casi siempre honestas.

Iván & Hadoum
Fotograma de ‘Iván & Hadoum’ (Imagen: Avalon)

Es un cine que no llega cerrado, que se expone, y que conecta con el presente precisamente desde esa sensación de búsqueda. En ese contexto se presenta Iván & Hadoum, debut de Ian de la Rosa, que llega a Berlín como World Premiere. La película encaja de forma natural en el espíritu de Panorama: una mirada íntima y generacional que dialoga con el presente sin necesidad de subrayados. Su selección confirma, además, cómo el cine español encuentra en esta sección un lugar especialmente fértil para mostrar nuevas voces y relatos en primera persona.

Berlinale Special funciona como el espacio más visible y accesible del festival. Aquí conviven estrenos con mayor proyección mediática, autores reconocibles y propuestas que juegan con el género o el formato sin perder del todo el pulso autoral. Es la sección que conecta a la Berlinale con un público más amplio y donde el festival se permite ser, por momentos, un poco más evento.

Dentro de este marco, la presencia de las series confirma algo que Berlín lleva tiempo asumiendo: la ficción televisiva ya forma parte del ecosistema del festival. La selección de Ravalear (Not For Sale), creada y dirigida por Pol Rodríguez y dirigida por Isaki Lacuesta, refuerza esa idea y sitúa a la serie española en un contexto de visibilidad internacional, donde el formato seriado dialoga de tú a tú con el cine.

Antes de que empiecen las quinielas y los premios, la Berlinale 76 se perfila como un festival que vuelve a poner el acento en la mirada. Menos preocupado por el consenso que por la conversación, Berlín arranca el año cinematográfico proponiendo películas que observan, dudan y se exponen. Quizá no todas permanezcan, pero muchas de ellas servirán para empezar a pensar, y discutir, el cine que viene.

Ravalear, la nueva serie creada por Pol Rodríguez
Fotograma de ‘Ravalear’ (Imagen: HBO Max España)