Titulo original: Silencio
Año: 2025
Duración: 58min.
País: España
Directora: Eduardo Casanova
Guion: Eduardo Casanova
Fotografía: Marino Pardo
Música: Joan Vilà
Reparto: Lucía Díez, María León, Ana Polvorosa, Mariola Fuentes, Leticia Dolera, Carolina Rubio, Omar Ayuso
Compañías: Gamera Films, Apoyo Positivo, Eduardo Casanova
Género: Serie de TV. Fantástico. Comedia. Terror
—
Eduardo Casanova se atreve con todo sin perder una impronta tan magnética como personal. Desde dos largometrajes —siendo La piedad la producción maestra y la más vilipendiada—, hasta el documental Al margen, pasando por una multitud de cortometrajes y spots publicitarios, no es de extrañar que se adentre en Silencio, una miniserie de tres capítulos de poca duración pero de mucho contenido, comprimido como en un archivo zip, donde la sangre de su director desborda en un intento sobresaliente de crear una denuncia social.
Sin recurrir a lo fácil, hilvana una metáfora entre vampiros y humanos en la pandemia del SIDA, un paralelismo que podría haber caído en el cliché, pero que, como siempre, su talento innato consigue elevar. Si en La piedad comparaba a una madre con un dictador, resulta coherente que su manera de contar historias no sea apta para todos los públicos. Sin embargo, él es muy consciente de ello porque, en vez de intentar contentar al espectador en estos tiempos convulsos y políticamente correctos en los que vivimos, Casanova se mantiene fiel a sí mismo como pocos artistas del audiovisual español.
En Silencio juega con una comedia que no es su mayor baza, ya que se apoya en guiños de la cultura popular televisiva, bastante recurrentes en un encuentro entre copas y cigarros. Es cierto que le da respiro al tema, aunque él se suele manejar mejor en el humor ácido. Por ello, cuando se aleja del tono del primer capítulo —titulado La flor del infierno—, el discurso termina por calar de una forma absolutamente bella. Ver a las vampiras cantando Muera el amor, de Rocío Jurado, es una de esas imágenes que se quedan grabadas: solo eso ya justifica pagar la cuota mensual de Movistar Plus.
En lo interpretativo, estarían Candela Peña en Pieles, Ángela Molina en La piedad y ahora María León, que encarna el personaje más realista y mejor construido de Silencio, en un tercer capítulo casi teatral, con un guion perfecto que justifica la ambientación, la metáfora y el mensaje, porque, como diría su personaje, «lo que no se sabe engancha más que la heroína».
También brilla el trabajo técnico, con una paleta de colores y códigos inteligentemente elegidos, y con un vestuario y un maquillaje plausibles que refuerzan la identidad de cada personaje con originalidad exquisita. Pero si algo sorprende verdaderamente, es el final: un alegato, una propuesta que logra calar y que demasiada gente ha dejado a un lado. Indetectable = Intransmisible. Un mensaje que debería de ser eterno para huir de una vez por todas de los estigmas provenientes de la ignorancia. Y si alguien podía mostrarlo, sin duda es Casanova, con una obra perfectamente imperfecta, que no calla, sino que grita con valentía en una pequeña producción de talento desbordante.



