millers girl

‘Miller’s Girl’, abuso de poder (y Wattpad)

Título original: Miller’s Girl

Año: 2024

Duración: 93 min

País: Estados Unidos

Dirección: Jade Halley Bartlett

Guion: Jade Halley Bartlett

Fotografía: Daniel Brothers

Música: Elyssa Samsel

Reparto: Martin Freeman, Jenna Ortega, Gideon Adlon, Bashir Salahuddin, Dagmara Domińczyk, Christine Adams

Productoras: LionsGate Films, Good Universe, Point Grey Pictures

Género: Drama

Ficha completa en FilmAffinity

Pocas películas me habían recordado tanto a Crepúsculo (2008) como Miller’s Girl de la debutante Jade Halley Bartlett. No me gustaría que nadie entendiera esta observación como un reproche, por mucho que la nota que encontraréis al final de este texto opine lo contrario. El romance vampírico de Catherine Hardwicke se ha convertido en uno de los monumentos camp más indiscutibles del mainstream estadounidense, quizás por la sencillez con la que consiguió algo aparentemente imposible: trasladar la esencia del fanfic casero a la multimillonaria gran pantalla. Miller’s Girl es sin duda la resurrección post-COVID de ese espíritu desenfadadamente lujurioso, la vuelta a los escenarios de esos personajes dispuestos a exponerse a la muerte con tal de poder irse a la cama con su amado Nosferatu fosforito.

Explorar desde esta óptica la ópera prima de esta desconocida cineasta —este anonimato subraya aún más la esencia Wattpad— convierte el visionado en una experiencia acogedora. Su diseño de producción inexacto, a medio camino entre lo artificialmente teatral y lo innecesariamente gótico, hace aún más evidente que le poco importa a este relato a parte de explorar la (cuestionable) sexualidad de sus personajes —¡la película ocurre en un instituto en el que sólo aparecen en cámara dos profesores y dos alumnas!—. Los personajes son el epicentro de este terremoto de hormonas provocado por unos Martin Freeman y Jenna Ortega tan comprometidos a la causa como visiblemente cómodos en la guasa.

Miller's Girl
Martin Freeman y Jenna Ortega en Miller’s Girl (Foto: Beta Ficción)

Durante la primera mitad de metraje nos relacionamos con unos actores que se sienten como en casa y que parecen encontrar en esta versión de Lolita reimaginada por Tommy Wisseau una pista de baile. Como en todo buen fanfic, nada tiene sentido y eso nos encanta. Pero la pseudo-comedia acaba aterrizando en el thriller y es ahí cuando todo se echa a perder. Todo lo cuestionablemente ético del absurdo hedonismo que el tono autoconsciente podía llegar a perdonar te acaba golpeando en la cara, colocándote en el centro de un relato mayoritariamente reaccionario. Ese romance intergeneracional que justificaba el aura Wattpad de Miller’s Girl se convierte en una excusa perfecta —¡otra más!— para lamentarse sobre la cultura de la cancelación.

No se esperaba una tesis de género precisa, pero sí al menos que se señalara la naturaleza patriarcal y los abusos de poder en las jerarquías académicas como algo omnipresente. Poco que rescatar también en su retrato de las frágiles masculinidades escritoras —menos aún teniendo Anatomía de una caída en cartelera— o del descubrimiento sexual en la adolescencia, representado aquí desde una heteronormatividad asfixiante. Conforme avanza, Miller’s Girl deja de parecerse a Crepúsculo para acabar opositando a perfecta peli de tarde: femme fatales hiperbólicamente dramáticas, relaciones sexuales que rozan la ilegalidad y una dirección herméticamente televisiva. ¿Así se siente leer a Henry Miller?

Nota de lectores2 Votos
7.2
Lo mejor: esos breves instantes en los que el espíritu camp del fanfic parece asomarse
Lo peor: una representación de las dinámicas de poder pobre y reaccionaria
4