rondallas

‘Rondallas’, una nueva feel good movie de manual

 

Título original: Rondallas.

Año: 2025.

Duración: 112 min.

País: España.

Director: Daniel Sánchez Arévalo.

Guion: Daniel Sánchez Arévalo.

Fotografía: Rafa García.

Música: Federico Jusid.

Reparto: Javier Gutiérrez, María Vázquez, Judith Fernández, Tamar Novas, Carlos Blanco.

Compañías: Bambú Producciones, Mr. Fields and Friends, Studiocanal, Movistar Plus+, RTVE, AGADIC, ICAA, Televisión de Galicia (TVG), Xunta de Galicia.

Distribuidora: Beta Fiction Spain.

Género: Drama. Comedia | Comedia dramática. Música. Vida rural.

Crítica en Letterboxd

Las rondallas son agrupaciones musicales populares, muy ligadas a la tradición y a la vida comunitaria, formadas principalmente por instrumentos de cuerda, como guitarras, laúdes, bandurrias y, en algunos casos, mandolinas o percusión sencilla. No se trataba solo de hacer música, sino de reunir a la gente, compartir tiempo y mantener vivas las costumbres del lugar. Por eso, más allá del aspecto musical, las rondallas tienen un fuerte componente social y cultural.

La música de las rondallas suele basarse en canciones tradicionales, pasodobles, habaneras o piezas populares adaptadas a instrumentos de cuerda. El repertorio se transmite en muchos casos de forma oral, de generación en generación, lo que refuerza su valor como patrimonio cultural inmaterial, siendo una expresión de identidad colectiva, de memoria y de comunidad. Representa una manera de entender la música como algo compartido, cercano y profundamente ligado al territorio y a las personas que lo habitan.

La nueva película de Daniel Sánchez Arévalo (Diecisiete) pretende presentar las rondallas de una manera más cercana. La película cuenta como dos años después del trágico naufragio de un barco pesquero que sacudió a un pequeño pueblo marinero gallego, los habitantes del pueblo deciden que ya es hora de recuperar la ilusión y dejar el luto atrás. Por ello vuelven a unirse para poner en marcha la rondalla, una agrupación de música tradicional en la que participan desde niños hasta ancianos, con la intención de competir en un concurso contra los pueblos vecinos, pero sobre todo de empezar a mirar hacia delante de nuevo.

Rondallas
Fotograma de ‘Rondallas’ (Foto: Beta Fiction Spain)

Como ya es habitual en el cine de Sánchez Arévalo, Rondallas es una película profundamente simpática, cercana y fácil de disfrutar. Desde el primer momento deja claro que no pretende reinventar el cine ni ofrecer una propuesta especialmente rompedora, y quizá ahí radique gran parte de su encanto. No es una película perfecta, ni mucho menos, y tiene aspectos que no terminan de convencerme del todo, pero en su conjunto funciona como una obra pensada, ante todo, para hacer pasar un buen rato al espectador.

La película se apoya principalmente en la comedia, pero no se limita únicamente a hacer reír, la película se va introduciendo de manera progresiva temas más serios y emocionales, relacionados con las relaciones personales, las frustraciones vitales y el paso del tiempo. En un inicio, este giro hacia lo dramático puede resultar algo irregular o incluso poco convincente, pero conforme avanza la historia acaba encontrando su sitio y ganando peso. Poco a poco, se consigue empatizar con la historia, no tanto por lo que ocurre, sino por cómo afecta a los personajes.

Y es precisamente en la construcción de sus personajes donde la película encuentra uno de sus mayores aciertos. Sánchez Arévalo vuelve a demostrar su habilidad para presentar personajes aparentemente sencillos, pero llenos de capas y contradicciones. Cada uno arrastra sus propios dilemas, inseguridades y conflictos, lo que los hace creíbles y cercanos. Esa humanidad es la que permite que termines encariñándote con ellos y empatizando con sus decisiones, incluso cuando no siempre son las más acertadas.

En definitiva, Rondallas es una película honesta, amable y con un corazón muy claro. No aspira a ser más de lo que es, pero tampoco lo necesita. Su mayor virtud está en su calidez, en su tono cercano y en la sensación de estar ante una historia contada con cariño, pensada para conectar con el espectador desde lo cotidiano y lo emocional.

Nota de lectores0 Votos
0
LO MEJOR: SU HUMOR Y LA PROFUNDIDAD DE SUS PERSONAJES.
LO PEOR: SU POCA ORIGINALIDAD NARRATIVAMENTE HABLANDO.
6