‘Naza’, la película de horror tecnológico más aterradora del año es un documental

 

Título original: NAZA

Año: 2026

Duración: 80 min.

País: Reino Unido

Dirección y montaje: Yubal Abraham, Rachel Szor

Reparto: Yuval Abraham

Fotografía: Rachel Szor

Productoras: The Guardian, JW Films

Distribuidora: Elastica Films

Género: Documental

Crítica en Letterboxd

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En 2024, Bassel Adra y Hamdan Ballal, dos periodistas palestinos; y Yubal Abraham y Rachel Szor, dos periodistas israelíes, estrenaron ‘No Other Land‘. Un gran trabajo periodístico que documentaba a lo largo de 4 años, la ocupación del ejército de Israel de un pueblo de palestina cuya conclusión acaba en la violenta guerra continua. Ahora dos años y un Oscar después – el cual acabó siendo una jugada peligrosa para los periodistas palestinos – , los periodistas israelíes se reúnen en una azotea oscura para hablar con algunos de los soldados que estuvieron involucrados en las operaciones militares.

Las identidades de estos soldados permanecen en el anonimato, y uno se plantea al ver el documental como es que aceptaron salir. Uno puede pensar que tal vez sea remordimiento por los violentos crímenes de guerra, pero al escucharlos, uno puede observar su frialdad respecto al asunto. No tienen problema a la hora de admitir la involucración en un genocidio, pero esto es narrado con un tono frío.

Y eso es lo que precisamente la convierte en la película más perturbadora sobre el genocidio. Los cineastas israelíes muestran una enorme empatía y compromiso político con el pueblo palestino, pero aquí no hay dramatismos ni sentimentalismos y nisiquiera villanización. En estos soldados no se encuentran ni remordimiento ni orgullo, sino una frialdad por el trabajo militar y moralmente fío en el que se ven involucrados. Este trabajo periodístico se convierte en una inquietante mezcla entre el documental ‘Citizenfour‘ y la película ‘La zona de interés‘.

En esta azotea oscura se relatan avances tecnológicos perturbadores que hacen que resulte más fácil deshumanizar a los objetivos. Los NAZA, como ellos relatan, son esas personas inocentes que inevitablemente han sido asesinadas sin remordimiento, aún sin haber estado involucrados con el terrorismo de HAMAS. La IA que recopila datos, puede hacer el trabajo moral sucio. Estos militares solo deben apuntar a objetivos y puntos en un trabajo remoto. Más que hablar sobre vidas humanas, estos están simplemente jugando un videojuego – palabras textuales de uno de los soldados -.

Rachel Szor, quién está detrás de la cámara como co-directora y directora de fotografía, hace un trabajo brillante representando esta digitalización con su cámara. En esta fría noche se graba a una ciudad cuyas luces y edificios enormes brillan en una sociedad indiferente respecto a lo que está pasando. Uno puede ver a través de las ventanas de diversos apartamentos, la fría manipulación mediática y  el perturbador control humano de la tecnología. En la oscuridad de estos soldados es donde se encuentra la fría, cruel y vomitiva verdad detrás de un sistema lleno de un odio que se transmite.

Esto es un relato que no solo nos hace concientizar sobre el genocidio Palestino, sino que también sirve como una advertencia global respecto al avance de las tecnologías. Con la IA cada vez más presente, estamos en un punto que aún escribiendo ciertas palabras inocentes nos jugamos las vidas. Y da igual que uno sea un ciudadano fiel o seas un infante que se está criando en este mundo. En un mundo digitalizado, supuestamente libre, es donde se haya el mayor control, manipulación y deshumanización sistemática.

Eso es lo que realmente perturba de ‘NAZA‘, no sólo por lo necesariamente actual que se siente, sino la advertencia global que ni los propios cineastas habrían imaginado descubrir. Ahora estos dos periodistas valientes son perseguidos y se les va a revocar la ciudadanía Israelí. De hecho, el propio gobierno lanzó a Youtube, un documental propagandístico titulado ‘NAZA: The real story‘ en el que contradicen al testimonio, y glorificaban a dichos militares que se dedican a cumplir órdenes ciegamente.

Tal vez el odio étnico hubiera sido una explicación mucho más simple para la maldad, pero esto prueba de lo que es capaz de hacer una persona fría y sin moral por el mero hecho de un encargo laboral. Y aún así habrá personas que por un mero discurso globalizado y digitalizado, sean capaces de deshumanizar a otra persona por su etnia y país. Ya lo dicen en el documental: el genocidio Nazi del que se huyó hace 90 años, se ha sofisticado. Necesaria, perturbadora y real. La película más importante del año.

Días de Cine: Naza
Yuval Abraham entrevistando a un soldado israelí anónimo en ‘NAZA’
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LO MEJOR: LA FRIALDAD CON LA QUE SE TRATA EL TEMA LA CONVIERTEN EN UN TRABAJO ESPELUZNANTE, EFECTIVO Y NECESARIO.
LO PEOR: TAL VEZ EL DEVASTADOR FINAL ROMPE CON EL TONO FRÍO QUE SE HABÍA CONSTRUIDO. PERO UNO ENTIENDE POR QUÉ ES NECESARIO
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