Marty Supreme, Everybody wants to rule the world

 

Título original: Marty Supreme

Año: 2025

Duración: 150 min.

País: Estados Unidos

Dirección: Josh Safdie

Guión y montaje: Ronald Bronstein, Josh Safdie

Reparto: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion, Kevin O’Leary,
Tyler Okonma, Abel Ferrara, Fran Drescher

Música: Daniel Lopatin

Fotografía: Darius Khondji

Productoras: Central Pictures

Distribuidora: Diamond Films

Género: Comedia, drama

Crítica en Letterboxd

Josh Safdie sorprendió junto a su hermano Benny a finales de la década de los 2010 con ‘Good Time’ y ‘Diamantes en Bruto’, ambas siendo enormes éxitos de crítica y público que les consagró como alguno de los cineastas más prometedores de la actualidad. Desde entonces los Safdie han tomado caminos separados, por un lado Benny apareció en papeles secundarios en películas como ‘Oppenheimer’, y además debutó en solitario con su biopic deportivo ‘The Smashing Machine’.

Por otro lado, Josh se ha mantenido en las sombras, y es en el mismo año en el que su hermano debuta en solitario, que él regresa junto a su co-guionista y co-montador Ronald Bronstein con otro pseudo-biopic que se siente más cercana a la esencia de las películas que realizó junto a su hermano.

‘Marty Supreme’ es vendida como la historia de un hombre que lucha por un sueño, y en efecto es así, pero adquiere un tono menos sensible. Más que un drama deportivo, es un thriller de comedia negra sobre un egocéntrico que comete crímenes y actos moralmente cuestionables para cumplir el propósito de su existencia. Gran parte de la historia juega a contrarreloj, su ritmo es intenso y hasta en ciertas ocasiones roza el género criminal.

Esto va en sintonía con las anteriores trabajos que los Safdie hicieron: un hombre con ambiciones, cuyo plan sale mala y debe encontrar dinero para saldar una deuda en poco tiempo, aunque en este caso decide optar más por el humor negro y la acción que por el thriller psicológico asfixiante. ¿Pero funciona? La respuesta es sí.

Marty Supreme – FilmmagasinetFotograma de ‘Marty Supreme’ (Foto: Diamond Films)

El montaje de Safdie y Bronstein no te deja respirar por ningún momento, así como tampoco la intensidad del tono, pero afortunadamente no se sobrecarga ni se hace pesado. Sabe equilibrar muy bien los niveles y los cortes, manteniendo un constante suspense y estrés pero nunca al punto de abusar de ella, es una montaña rusa efectiva que te dejará pegado en el asiento.

La música es muy buena y saben meterla en los momentos justos sin sacrificar credibilidad y lo mismo sucede con el humor negro, metido de una manera bastante natural y muy efectivo. Esto último no es típico en un biopic deportivo, género al que no pertenece pero en el que se vende. Esta no es la vida del mejor jugador de ping-pong que haya existido, sino la historia de Marty Mauser.

Timothée Chalamet encarna a un personaje, inspirado en el campeón de ping-pong Marty Reisman, que es tan despreciable en su ambición. Es un ser egoísta que sería capaz de chantajear, mentir, traicionar, robar y hasta matar, para poder cumplir el propósito y sentido de su propia existencia. Está convencido de que no solo va a ganar, sino de qué es el mejor jugador del mundo. Puede sonar como un personaje desagradable al que acompañar, pero tanto Chalamet, en una actuación fuera de sus estándares, como el guión saben darle vida al carisma y la ambición del personaje y consigue transmitirlo al espectador.

Uno al final acaba animando a Marty a pesar de todo, porque al igual que él con los diversos personajes que le acompaña y con los que se encuentra, consigue convencer debido a su credibilidad y hasta humanidad como patán. Además ayuda que en gran parte de la película, obtiene lo que se merece, pero mantiene el interés de saber a dónde llegará este ser tan contagiado por su orgullo.

Marty Supreme' Review: Timothée Chalamet in Zippy Ping Pong OdysseyFotograma de ‘Marty Supreme’ (Foto: Diamond Films)

Pero esto mismo se aplica al resto de personajes, y es que aunque el foco esté en Marty, la mayoría de ellos, se mueven y actúan por sus deseos egoístas. Los sentimientos encontrados con el protagonista definen las acciones, en ocasiones contradictorias. De hecho, el único quién es completamente decente es el jugador de la selección japonés, quién no solo sabe jugar sino también competir, a diferencia del orgulloso Marty.

Sabe sacar el provecho de su gran y colorido reparto, el cual incluye figuras atípicas en la actuación cómo el empresario Kevin O’Leary o el cineasta de culto Abel Ferrara, así como la revelación que és Odessa A’zion o veteranas como Gwyneth Paltrow. Al final se podría decir que entre la ética cuestionable y las contradicciones de todos los personajes, es en donde se encuentra el equilibrio perfecto para la humanización

Aunque sí que es verdad, que hubiera sido más interesante profundizar en las razones o el motivo de ser del protagonista. Se hubiera agradecido el saber o insinuar de donde viene su pasión y talento por el deporte, o la compleja relación que tiene con sus familiares. Tratá de contar más bien la odisea de alguien quien no acepta un no por respuesta, quién necesita cumplir su misión a costa de lo que sea. Es una motivación válida, pero a la cual se le podría haber dado más trasfondo.

Aun así, Marty Supreme’ es una película muy efectiva y divertida, que te mantiene al borde del asiento y te deja sin aliento durante sus dos horas y media. Tal vez no esté a la altura de obras maestras redondas como ‘Diamantes en bruto’ pero muestra el enorme talento que poseen Josh Safdie y Ronald Bronstein, para trasladar su fórmula a otros géneros de manera tan orgánica.

Nota de lectores1 Vota
9.1
LO MEJOR: EL MANEJO DE SAFDIE EN LA TENSIÓN Y EL HUMOR NEGRO QUE MANTIENE EL INTERÉS
LO PEOR: SE DEBERÍA HABER PROFUNDIZADO MÁS EN EL TRASFONDO DE MARTY
7.5