Fotograma de 'The Monkey' (2025) de Ozgood Perkins

‘The Monkey’, el demonio de la culpabilidad

Título original: The Monkey

Año: 2025

Duración: 95 min.

País: Estados Unidos

Director: Osgood Perkins

Guion: Osgood Perkins

Fotografía: Nico Aguilar

Música: Edo Van Breemen

Reparto: Theo James, Tatiana Maslany, Christian Convery, Colin O’Brien, Adam Scott, Elijah Wood, Rohan Campbell, Sarah Levy, Osgood Perkins, Nicco Del Rio, Zia Newton

Compañías: Atomic Monster, Black Bear International, C2 Motion Picture Group, Range Media Partners, Stars Collective Films Entertainment Group

Género: Terror, Comedia

Ficha en Filmaffinitty

En su breve pero intensa novela titulada Cosmética del enemigo, Amélie Nothomb plantea un bizarro encuentro entre dos hombres en una sala de espera de un aeropuerto. Durante su larga conversación, uno de ellos se dedica a realizar varias confesiones, cada una más surrealista que la anterior.

La primera de ellas, la primera pieza de ajedrez en este inmenso efecto mariposa, es la confesión de un asesinato. Cuando era pequeño, el protagonista había deseado la muerte de uno de sus compañeros de clase y, al día siguiente, este había aparecido muerto a causa de una crisis cardíaca. En este preciso instante Nothomb invoca al «demonio de la culpabilidad», una abstracta criatura demoníaca capaz de convertir el deseo de asesinar en un asesinato en sí mismo.

Convencido de que su fantasía de muerte fue capaz de materializar una, nuestro personaje es consolado por su interlocutor: «Si fuera tan sencillo, no quedaría demasiada gente en nuestro planeta».

The monkey es una adaptación de un relato de Stephen King, pero sin duda rescata esa esencia lacaniana de la novela de Nothomb, aquella que convierte las fantasías intrusivas en culpa pirotécnica. Todo el mundo muere, pero no todo el mundo lo hace cuando yo activo los engranajes de este mono mecánico (¿o puede que sí?).

Osgood Perkins vuelve a tomar las riendas de una pesadilla materno-filial, esta vez dejando de lado los tonos ocres y la atmósfera traumática de Longlegs para poder coreografiar una película radicalmente festiva, una especie de Destino final orquestrada por un mono mecánico con ínfulas de Freud. Poco que echarle en cara a la faceta más desenfadada de Perkins, capaz de regalarnos un sinfín de inspiradísimos gags de pura comedia negra en lo que acaba por convertirse en un slapstick de género, en un cabaret de muertes dantescas al más puro estilo Feliz día de tu muerte o incluso Gremlins.

Fotograma de ‘The monkey’ (Foto: Beta Ficción)

Siendo fiel de nuevo a su inagotable generosidad —aquella que le llevó a regalar una idea de relato lovecraftiano en el prólogo de un libro de Houellebecq—, Stephen King le ha brindado a Perkins la posibilidad de descubrir en The monkey una nueva faceta de sí mismo (¡lo mismo pasa en Cosmética del enemigo!), una capaz de abordar el terror mainstream sin caer en las garras de los códigos jumpscare de la casa Blumhouse.

Hay mucho de Joe Dante y Sam Raimi en esta sangrienta y explosiva aventura neo-ochentera, pero sin duda también algo de la comedia posmoderna de Edgar Wright —en este sentido, maravillosos los cameos de Elijah Wood y Adam Scott— o esa mirada hiperbólica a la muerte contemporánea que M. Night Shyamalan posa, quizás involuntariamente, sobre The happening.

Resulta sorprendente que todas esos cines puedan caber en el cine de Perkins, a priori bastante ajeno a cualquier noción de descontrol. The Monkey despliega, precisamente, una explosión controlada, un espectáculo de circo tan desbordante como medido. No extraña encontrar el nombre de James Wan entre los productores de una cinta tan festivamente coreográfica, tan amablemente violenta. Lo que sí sorprende un poco más es estar reivindicando en estas líneas a Theo James como uno de los rostros más prometedores del cine de terror venidero, estelarmente carismático en su doble interpretación en The monkey, tan divertido como enérgico.

Por mucho que en ocasiones uno podría llegar a desear algo menos de metraje melodramático, un servidor suplica —de rodillas si hace falta— más metraje con Theo James disfrutando cada segundo de su paso por esta fiesta del exceso (por favor, The monkey – Theo James cut).

Nota de lectores0 Votos
0
Lo mejor: Descubrir la faceta más gamberra tanto de Osgood Perkins como de Theo James
Lo peor: En ocasiones uno podría llegar a desear algo menos de metraje melodramático
7.5