Llegan tiempos inciertos para la música del audiovisual. La aparición de las IA y las plataformas han transformado el sector de las bandas sonoras, y los compositores pelean por mantener su relevancia y no ser olvidados.
Joseba Beristain y Daniel Trujillo defienden esta lucha. Son los nuevos copresidentes de Musimagen, la asociación española que agrupa a los compositores de cine, series y otros formatos audiovisuales. Y su labor no se ha hecho esperar. Los primeros pasos de la nueva directiva se dieron en la gala de Premios Musimagen, celebrada el pasado octubre, en la que se galardonó la excelencia del sector.
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En esta entrevista, Beristain repasa los desafíos que enfrenta el gremio y la labor de Musimagen, revelando el estado de un oficio clave en la industria audiovisual española.
PREGUNTA: Dani Trujillo y usted son los nuevos presidentes de Musimagen. ¿Cómo recibieron esta responsabilidad y qué les gustaría aportar?
JOSEBA BERISTAIN: Nos enteramos de que la actual presidenta, Ana Vázquez, por temas personales, tenía que dejar la presidencia. En ese momento vimos peligrar la continuidad de la asociación, porque en realidad la presidencia requiere mucha dedicación y hay que estar dispuesto a aceptarlo, porque es también una responsabilidad.
A mí siempre me ha interesado el movimiento asociativo y ayudar a crear comunidad. Aunque tuviera interés en participar, yo solo no veía, tanto por la carga de trabajo que tengo actualmente, como porque hay muchos temas muy técnicos y muy complejos, como la relación con SGAE, que a mí se me escapaban.
Por otro lado, estaba Dani, que se encontraba en una situación parecida, aunque él sí controlaba más los aspectos legales y burocráticos. Así que dijimos: “Si tú te presentas, yo me presento, y lo podemos hacer entre los dos”. Y así fue. Nos presentamos conjuntamente y la gente votó a favor. Ahora somos los nuevos copresidentes de Musimagen.
P: ¿Cómo describiría la labor de Musimagen?
JB: Musimagen cumple diferentes funciones. La principal es mejorar las condiciones de trabajo de los asociados compositores del audiovisual. Dentro de esta labor hay varios aspectos.
Uno de ellos es la relación con SGAE, que fue, de hecho, el motivo original de la creación de la asociación hace ya más de veinte años: mejorar las condiciones de los repartos dedicados al audiovisual. Es un tema que, como todo en la sociedad, sigue cambiando y sigue estando vigente y es necesario que exista una asociación como Musimagen para mejorar las condiciones en la medida de lo posible.
Otra función importante es dar visibilidad a los músicos. A pesar de ser una labor fundamental dentro del audiovisual, tenemos la sensación de que no se le da la suficiente visibilidad o reconocimiento. En este sentido, hay multitud de actividades que se llevan a cabo: participar en conciertos, festivales, congresos, charlas y colaboramos con otras instituciones, siempre con el objetivo de visibilizar el trabajo de los socios de Musimagen en el sector audiovisual, en las bandas sonoras, incluyendo largometrajes de ficción, animación, documentales, cortometrajes, publicidad, videojuegos… todo lo que entra dentro del concepto más amplio de “audiovisual”. Y no puedo olvidarme de los Premios Musimagen, que dan visibilidad al oficio del compositor de bandas sonoras.

Por otra parte, tenemos la parte de formación. Porque Musimagen también se encarga una vez al año de organizar unos cursos que abarcan diferentes temas y disciplinas muy amplios, que me parecen muy interesantes porque los imparten profesionales del sector. Están dirigidos tanto a quienes comienzan su carrera como a quienes ya están consolidados en la industria.
Por último, trabajamos en la revalorización del patrimonio cultural. Musimagen está recogiendo y creando un archivo de bandas sonoras españolas, una base de datos que consideramos de gran valor histórico.
P: ¿Qué le ha llevado a dedicarse a la música?
JB: Es difícil responder a esta pregunta. Para mí, la música siempre ha sido parte de mi vida. En mi familia siempre ha habido mucha música: mi abuelo tocaba, dirigía y componía para la banda municipal, todos mis familiares cantan o tocan algún instrumento… Siempre ha sido algo como muy cercano.
Por otra parte, mi padre es fotógrafo y en casa siempre hemos tenido muchísima fotografía, entonces siempre he tenido una cultura visual importante. Y yo desde pequeño he sido amante del cine; tengo recuerdos relacionados con ir al cine, con películas concretas y con experiencias vividas en el cine. Entonces, digamos que mis intereses siempre han ido alrededor del arte y, especialmente, del audiovisual. Yo creo que la música ha sido mi manera de entrar en el mundo audiovisual.
P: ¿Por qué diría que es tan importante la música en un audiovisual?
JB: Esto nos puede dar para largo, pero yo creo que la música siempre ha estado en la expresión artística del ser humano, desde las cuevas, probablemente, hasta hoy en día, la música siempre ha acompañado a la narración: la comedia griega, las óperas, el teatro… Y cuando apareció el cine, el ser humano hizo lo que venía haciendo hasta entonces, que es, acompañar la narración con música. Hay ahí como una especie de necesidad, que creo que viene dada porque la música es el más abstracto de las artes y es capaz de llegar a los vericuetos más recónditos del alma, de darnos información y emoción que nos ayuda a estructurar las historias y a transformar la mirada del espectador. Cuando una persona ve una película, va a ver cosas diferentes dependiendo de la música.
Entonces, digamos que la música en el audiovisual es una herramienta narrativa muy importante y que si se sabe utilizar bien puede contar mucho. Hay gente que dice: “No, es que la música y el sonido son el 50% [del audiovisual]”; no lo sé, es muy difícil calcular los porcentajes, pero sí tengo claro que es muy importante en la narrativa . Si no lo fuera, no se utilizaría, eso seguro.
P: ¿Cómo está actualmente el sector?
JB: Yo veo muy difícil responder a esta pregunta. Hay gente a la que le va muy bien y tienen mucho trabajo, y otros que, en cambio, tienen dificultades para llegar a fin de mes y deben compaginar su labor compositiva con la docencia u otros trabajos.
Lo que sí es evidente es que el sector está sufriendo cambios constantemente. En pocos años, las plataformas han cambiado completamente la forma de distribuir películas. Y ahora tenemos la inteligencia artificial a la vuelta de la esquina, que va a suponer un cambio seguro. No sabemos aún si será aliada, enemiga o las dos cosas a la vez. No lo sé. Yo diría que ahora mismo el sector está en evolución. Sabemos más o menos de dónde viene, pero lo que no sabemos es adónde va. Esto solo los años lo dirán.
P: ¿Cómo fue la gala?
JB: Creo que fue muy bien. Fue una gala amena, por momentos divertida y por momentos entrañable. Hubo mucha música en directo, algo que nosotros reivindicamos siempre como una manera de reconocer el valor de la música en el audiovisual y el trabajo de los compositores y compositoras.
En resumen, yo creo que fue una fiesta de celebración de nuestro oficio y de nuestro amor al cine y a la música del audiovisual. Fue un momento muy agradable para estar con compañeros y, por otra parte, también una oportunidad de reivindicación y visibilidad de nuestra profesión para que los medios y el sector audiovisual nos tengan más en consideración.


