Título original: Los Domingos
Año: 2025
Duración: 116 min.
País: España
Dirección y guión: Alauda Ruíz de Azua
Reparto: Blanca Soroa, Patricia López Arnaiz, Miguel Garcés,
Juan Minujín, Mabel Rivera, Nagore Aranburu
Fotografía: Bet Rourich
Montaje: Andrés Gil
Productoras: Buenapinta Media, Colosé Producciones. Sayaka Producciones, Encanta Films,
Think Studio, Los desencuentros película AIE, Movistar Plus+
Distribuidora: BTeam Pictures
Género: Drama
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Reseña recogida, editada y extendida de la crónica de la Sección Oficial de la 73º edición del Festival de San Sebastián
Alauda Ruiz de Azua regresa con su tercer largometraje tras el éxito de su debut con Cinco Lobitos y recientemente con su aclamada serie Querer. Tras su triunfo en el Festival de San Sebastián llevándose la concha de Oro, estamos ante lo que podría ser perfectamente el fenómeno del cine español del año, sobre todo tras ver el éxito de taquilla e interés del público que ha cosechado en su primer fin de semana e innegablemente una de las favoritas a triunfar en los Goya de este año.
El tema que toca la cineasta aparte de ser complejo tampoco había sido tratado como tal en la sociedad española actual, la cuál estudios demuestran la decadencia de religión y fe entre los ciudadanos en estos tiempos. Lo que más llama la atención a los espectadores comunes sobre esta película es que creen que la historia irá hacia un rumbo, pero sin caer en giros ni dramatizaciones aunque, siguiendo la línea drama tradicional, llega a un lugar que provocará debate entre los espectadores.
No se trata de cine religiosos sino sobre fe. No es solo la historia de una adolescente que se quiere hacer monja y los conflictos que le llevan, sino de una adolescente quien va a alcanzar la adultez y ha crecido en una familia rota, así también como en un colegio muy religioso y ella sabe a quién es el único ser al que le puede mostrar amor y quien le puede hablar: Dios.
La historia es bastante melancólica no por los temas religiosos, de hecho Alauda muestra empatía hacia la chica, interpretada magistralmente por Blanca Soroa, quién sabe darle humanidad y credibilidad a su personaje al igual que a las monjas del convento apoyados por unos diálogos muy naturales, pero es la inevitable ruptura familiar lo que la hace tan devastadora. Nadie es capaz de comunicarse y esto se ve reflejado tanto en la dolorosa indiferencia del padre interpretado por Miguel Garcés como de la negación que tiene la tía interpretada por Patricia López Arnaiz.
Fotograma de ‘Los Domingos’ (Foto: BTeam Pictures)
El personaje de Arnaiz puede resultar un poco molesto pero es muy probable que sea intencionado, su vida se va derrumbando mientras ella reniega del amor de su sobrina. Ella no quiere dejarla ir ni perderla a ella también como está perdiendo a su familia, y al final acaba predicando sus ideales de la misma manera que ella duramente crítica durante toda la película a los religiosos, utilizando las mismas tácticas de manipulación
Fue inevitable pensar en Sacrificio, la última obra maestra de Andrei Tarkovsky. No es que sean películas similares, su formalidad es muy diferente pero ambas ofrecen una reflexión compleja sobre la disposición a la entrega y el sacrificio por fe. Desde el principio, la protagonista cede, dejándose caer ante los brazos de Dios por su necesidad de amar y sentirse amada, es lo único que puede hacer tras criarse con una familia rota.
Pero lo mejor es que se trata es una interpretación personal. No es una película abstracta o simbólica, es como ya se mencionó un drama familiar pero las interpretaciones de cada uno quien la ve son muy diferentes. Habrá gente que a lo mejor esté de acuerdo con la tía y la vea como la protagonista o quienes lo consideren una película a favor de la religión o en contra, y todas esas interpretaciones pueden ser perfectamente válidas. Alauda de manera muy inteligente, humaniza a sus personajes, deja que los conozcamos en su justa medida y que de ahí saquemos nuestras propias conclusiones.
Una de esas películas que creará discusiones y debates morales, seas religioso o ateo como es en el caso del servidor, no dejará indiferente pero no porque cree una polémica sino por la inteligencia y empatía que la cineasta demuestra en una obra con diálogos trabajados y unas actuaciones poderosas.


