simio cine de terror

El simio como amenaza: representaciones del mono en el cine de terror

Dentro del cine del terror existe uno de los subgéneros más utilizados en la historia del cine: el de los animales asesinos, el cual explota el miedo humano a que la naturaleza se rebele y rompa el control que creemos tener sobre ella.

Tiburones, serpientes, aves o insectos han protagonizado innumerables historias, pero uno de los casos más impactantes es el de los monos, simios y chimpancés. El terror asociado a estos animales surge, en gran parte, de su similitud con el ser humano. Los simios comparten rasgos físicos, comportamientos sociales e incluso expresiones emocionales que los hacen inquietantemente familiares.

Cuando estas criaturas son retratadas como violentas o asesinas, el miedo se intensifica, ya que no se trata de una bestia irracional, sino de un ser inteligente, capaz de aprender, planear y reaccionar con una lógica cercana a la humana. Esto rompe la barrera entre “ellos” y “nosotros”, generando una sensación de amenaza más profunda.

Y ya que este 6 de febrero llega a las salas de cine la película Primate de la mano de Paramount Pictures, un slasher con un chimpancé como asesino sediento de sangre. Así que, qué mejor momento para recomendar algunas películas en donde nuestro antagonista principal es un simio desatado.

primate
Fotograma de ‘Primate’ (Paramount Pictures)
  • Murders in the Rue Morgue (1932)

Para hablar de esto debemos remontarnos al principio de todo. En 1932 se estrenaba Murders in the Rue Morgue una película dirigida por Robert Florey y en donde contamos como protagonista a más ni menos que a Bela Lugosi. La película habla de un científico obsesionado con demostrar la cercanía evolutiva entre humanos y simios, teniendo como tema principal el de la ciencia llevada al extremo, donde la ambición intelectual se convierte en una amenaza moral y física.

Sinceramente el simio aparece poco tiempo en pantalla, pero aún así su presencia genera una presencia constante de peligro, demostrando que el terror no depende solo de la exposición directa del animal. Además que las muertes resultaron brutales teniendo una atmósfera oscura y desagradable. Convirtiéndose así en una pieza fundamental del terror cinematográfico con simios.

De todas formas y si somos justos con la historia, esta no fue la primera película como tal, ya que en el 1914 se hizó The Murders in the Rue Morgue. Que adaptaba el relato de Edgar Allan Poe, al igual que la película del 1932. El problema, es que esta película está perdida y no hay nada de ella, pese a eso sigue siendo documentada como la primera que se hizo con monos asesinos.

Murders in the Rue Morgue
Fotograma de ‘Murders in the Rue Morgue’
  • Link (1986)

Estrenada en 1986, Link una película británica de terror dirigida por Richard Franklin, esta se convirtió en una obra clave dentro del subgénero de monos asesinos, al actualizar este arquetipo clásico y dotarlo de una inquietante carga de realismo.

La historia sigue a Jane Chase, una joven estudiante que acepta trabajar como asistente de un excéntrico científico especializado en el estudio del comportamiento de los primates. El investigador vive aislado en una mansión costera junto a varios chimpancés entrenados, entre ellos Link, un simio extraordinariamente inteligente que actúa como líder del grupo. Cuando el científico muere en circunstancias misteriosas, Jane queda atrapada en la casa junto a los animales, especialmente bajo la amenaza de Link, cuya conducta se vuelve cada vez más dominante y violenta.

La película presentó una de las representaciones más sofisticadas del simio asesino en el cine. Su enfoque psicológico, su atmósfera opresiva y su antagonista inteligente la convierten en una obra fundamental que redefinió el subgénero, alejándolo del espectáculo monstruoso y acercándolo a un terror más realista y perturbador.

Link
Fotograma de ‘Link’ (Foto: Filmayer)
  • En las sombras del Kilimanjaro (1986)

En ese mismo año, desde Kenia llegaba su propia visión sobre simios asesinos titulada In the Shadow of Kilimanjaro. La historia cuenta como durante un período de sequía extrema que desestabiliza el ecosistema local. Un grupo de pobladores y turistas debe enfrentarse a ataques violentos de monos y simios, cuya conducta agresiva se intensifica a causa del hambre y la presión ambiental. Los animales se convierten en una amenaza constante, atacando sin piedad y poniendo en peligro la vida de todos los humanos cercanos.

Representando el lado más naturalista y brutal del subgénero de los simios asesinos. Su terror se basa en la amenaza de la naturaleza descontrolada y en el instinto animal, ofreciendo un contraste con películas de simios inteligentes y manipuladores. Es un ejemplo claro de cómo los monos y simios pueden generar horror tanto por su fuerza bruta como por la cercanía evolutiva con el ser humano.

  • Atracción Diabólica (1988)

Estrenada en 1988, Atracción diabólica (Monkey Shines) es una película de terror dirigida por el gran George A. Romero. La historia sigue a Allan Mann, un hombre que queda tetrapléjico tras un accidente, para ayudarle en su vida diaria un científico le proporciona una mona entrenado llamado Ella, modificado genéticamente para ser extremadamente inteligente y perceptivo. Al principio, la relación entre Allan y Ella es de confianza y compañerismo, pero la situación se complica cuando la frustración y los impulsos violentos de Allan comienzan a reflejarse en Ella.

Esta película representa un enfoque moderno y psicológico del subgénero de simios asesinos, combinando terror con drama humano y reflexiones sobre la ética científica y la dependencia emocional entre humanos y animales. La película transforma al simio en un instrumento de venganza y violencia, explorando cómo la combinación de inteligencia animal y manipulación humana puede desatar el horror. Su influencia se siente en películas posteriores donde el peligro animal se vuelve más mental, estratégico y moralmente complejo, consolidando a los simios asesinos como un recurso versátil del cine de terror.

Monkey Shines
Fotograma de ‘Atracción diabólica’ (Foto: Lauren Films)
  • Shakma (1990)

Estrenada en 1990, Shakma es una película de terror estadounidense dirigida por Donald G. Jackson y Jesse V. Johnson. La historia sigue a un grupo de estudiantes universitarios que participan en un experimento psicológico dentro de un laboratorio. Entre ellos se encuentra un babuino llamado Shakma, sujeto a estudios médicos y genéticos. Tras un incidente, el animal logra escapar de su jaula y comienza a perseguir y asesinar uno por uno a los participantes.

A diferencia de las películas anteriores, esta no actúa por vínculo emocional ni por inteligencia estratégica; su violencia es brutal, directa y física, lo que sitúa a la película dentro del subgénero del slasher con animales asesinos. La tensión surge del confinamiento en un espacio cerrado, donde los protagonistas son presa de la fuerza y velocidad del simio, generando un terror inmediato y visceral, representando el lado más sangriento y directo del subgénero de simios asesinos, donde el miedo proviene de la fuerza bruta y la violencia física del animal.

  • Congo (1995)

Estrenada en 1995, Congo es una película estadounidense dirigida por Frank Marshall, conocida por su enfoque en la aventura, la ciencia ficción y el suspenso. Aunque más cercana a la aventura fantástica, la película incluye elementos de terror relacionados con simios agresivos, consolidando al subgénero de monos asesinos en un contexto más moderno y comercial.

La historia sigue a un grupo de científicos y exploradores que viajan al corazón del Congo, buscando un diamante perdido y rastreando señales de una civilización antigua. Sin embargo, durante su expedición, se encuentran con gorilas altamente inteligentes y violentos, que protegen su territorio y los recursos de manera agresiva. Entre los peligros, los simios actúan como guardianes letales, atacando a cualquiera que invada su espacio, y obligan a los protagonistas a sobrevivir no solo a la selva y sus desafíos naturales, sino también a la amenaza constante de los animales.

Los gorilas de Congo son instintivos pero extremadamente fuertes, combinando terror físico y acción con un tono más aventurero, siendo así un hito en la evolución del subgénero de monos asesinos, fusionando terror animal, aventura y ciencia ficción. Su enfoque mezcla miedo instintivo con acción y exploración, mostrando que los simios asesinos pueden ser tanto terror psicológico, fuerza imparable o guardianes inteligentes de su entorno, adaptándose a distintos estilos cinematográficos.

Congo
Fotograma de ‘Congo’ (Foto: Universal Pictures)

El subgénero de los simios asesinos no solo entretiene; también cuestiona la relación del ser humano con la naturaleza, la ética de la experimentación y los límites entre civilización y animalidad. Su fuerza radica en combinar lo familiar con lo salvaje, lo cercano con lo inesperado, y lo racional con lo instintivo, convirtiendo a estos animales en símbolos del miedo primordial que sigue resonando en la imaginación cinematográfica.

En definitiva, los simios asesinos han demostrado ser protagonistas versátiles del terror, capaces de adaptarse a distintos estilos desde el suspense psicológico hasta la aventura y el gore consolidando un subgénero que sigue fascinando y perturbando al público.