«Hablar desde la verdad y no desde la distopía» David Uclés en Tenerife Noir.

Tenerife Noir acogió al escritor David Uclés el pasado viernes 13 en el Espacio Cultural de Fundación Caja Canarias, con un lleno absoluto y con un coloquio titulado «Memoria, ciudad y literatura», el autor de La península de las casas vacías (Siruela, 2024) y el reciente Premio Nadal La ciudad de las luces muertas (Destino, 2026) dio un recital de memoria histórica, sensibilidad, e identidad cultural.

Con mucho humor y verdad, el coloquio estuvo presentado y moderado por la periodista Raquel Toste, con la participación de Juan Cruz, periodista y escritor, y Ana Hardisson, filósofa.

Esta presencia multidisciplinar dotó de enriquecimiento el coloquio de principio a fin. Se tocaron muchos temas; Desde la memoria histórica y el respeto por la verdad, hasta el surrealismo de la última novela de Uclés, pasando por el sistema educativo y la situación actual del país.

Sin pelos en la lengua por parte de los ponentes, el tema de fondo en el que se basó la charla fue el eterno conflicto que aún hoy padecemos, la Guerra Civil Española. Diferentes generaciones allí presentes pero una misma conclusión: «No debemos hablar desde la distopía. Del qué hubiera pasado si el otro bando hubiera ganado. Debemos hablar sobre lo que ocurrió de verdad. Sin miedo» comentaba David durante el coloquio.

Uno de los aspectos de la actualidad que se trató, y que por mi condición de profesor de Historia de España de 2ºBachillerato, debo detenerme, es en cuanto a la polarización del país. Es sabido que llevamos unos años donde el ciudadano español no entiende de términos medios. En un aula puedo ver las dos Españas enfrentadas. Chavales de entre 16 y 19 años hacen la Guerra Civil sin ellos saberlo. Repiten patrones de los años treinta sin ellos saberlo. No respetan ni escuchan la opinión del otro, sin ellos saberlo.

En el coloquio se habló de un término filosófico y social que está atravesando nuestras pantallas y se inyecta como un virus en nuestras conciencias: la posverdad. 

Raquel Toste (Izquierda), David Uclés (Centro) y Ana Hardisson (Derecha)

Ana Hardisson dio en el clavo cuando dijo que «estamos en unos tiempos donde todo vale. Toda opinión es válida. Y no nos estamos dando cuenta que si esto es así, entonces se produce el efecto contrario, las opiniones y la verdad deja de tener valor» . Esta idea se ve en un aula de Bachillerato y también en la sociedad española en los últimos años. A raíz de que cualquier opinión es válida, los bandos de un lado y de otro se aprovechan para manipular la historia.

Esto es clave para entender por qué seguimos en guerra en este país. La posverdad ha llegado para contradecirnos en un sesgo de confirmación dirigido por las Redes Sociales, provocando el cero pensamiento crítico.

El libro La península de las casas vacías es un recorrido por toda España donde se hace un minucioso retrato de esos lugares donde se sufrió una guerra que todavía hoy se sigue viendo su sombra. Esa investigación que hace Uclés dignifica una novela cuyo realismo mágico no hace más que adentrarse en las heridas de un país que todavía no sabe convivir consigo mismo.

La cultura, el arte, el cine y la enseñanza tienen un arma muy poderosa para esclarecer el auge de partidos que utilizan el sensacionalismo y el maquillaje histórico; el poder de convencer y seducir a mentes abiertas que son capaces de cuestionar la realidad y preguntarse por la historia.

Y si el lector necesita titulares polémicos, al final de este artículo se encontrará con el enlace del coloquio completo. No seré yo quien se meta en el saco del clickbait aprovechándome de Uclés.