
El Festival Internacional de Cortometrajes de Sevilla (FICS) ha anunciado oficialmente el final de su actual etapa, tras tres años de actividad en los que se ha consolidado como un espacio de encuentro, exhibición y celebración del cine corto a nivel nacional e internacional.
La decisión, comunicada por su director, Nick Kremm, responde a una reflexión conjunta del equipo organizador y a una combinación de motivos personales y profesionales, así como a la necesidad de abrir nuevas etapas creativas. “Cerrar etapas bonitas es difícil, muy difícil, pero también forma parte del camino y del aprendizaje”, ha señalado Kremm en un video compartido a través de redes sociales.
Durante su recorrido, el FICS ha logrado cifras destacadas que reflejan su impacto en el sector: más de 500 cineastas participantes y más de 20.000 cortometrajes recibidos en sus convocatorias. Sin embargo, desde la organización destacan que el verdadero valor del festival reside en las experiencias compartidas, los vínculos generados y la comunidad construida en torno al formato corto.
El equipo del festival ha querido mostrar su agradecimiento a todas las personas e instituciones que han hecho posible el proyecto: desde cineastas y voluntarios hasta colaboradores y entidades que han apoyado su desarrollo desde el inicio. “Todo ha sido posible gracias al compromiso, al cariño y a la implicación de muchas personas que han creído en este proyecto”, ha destacado el director.
Lejos de suponer un punto final definitivo, el cierre del festival marca el inicio de una nueva etapa para sus impulsores, quienes continuarán desarrollando proyectos vinculados al sector audiovisual. Aunque los canales de comunicación del festival permanecerán activos, los correos oficiales serán desactivados progresivamente. El equipo ha asegurado que seguirá disponible y cercano a la comunidad que ha acompañado al FICS durante estos años.
“Esto no es un adiós. El festival termina, pero las personas que lo hemos hecho posible seguimos aquí, con las mismas ganas y la ilusión de seguir construyendo”, concluye en el comunicado Kremm.
El Festival Internacional de Cortometrajes de Sevilla se despide así reafirmando su compromiso con el cine y con la industria audiovisual, dejando tras de sí un legado de colaboración, descubrimiento y pasión por el cortometraje.


