Título original: DJ Ahmet
Año: 2025
Duración: 99 min.
País: Macedonia
Dirección: Georgi M. Unkovski
Guion: Georgi M. Unkovski
Reparto: Arif Jakup, Agush Agushev, Dora Akan Zlatanova, Aksel Mehmet
Música: Alen Sinkauz, Nenad Sinkauz
Fotografía: Naum Doksevski
Género: Drama. Romance
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Un coming-of-age es, por definición, una historia sobre la transición. Sobre el paso de la adolescencia a la adultez, sobre esos momentos que definen la identidad y marcan para siempre la vida de un joven. Es un género que habla de descubrimientos, de pérdidas, de primeras decisiones y de esa búsqueda casi instintiva de libertad que caracteriza a la juventud.
En el pasado Festival de Sevilla, varias de las películas proyectadas exploraban historias íntimas, tensas y llenas de melancolía, aunque muchas veces sin encontrar un lenguaje propio que las hiciera inolvidables. Pero DJ Ahmet, presentada en la Sección Oficial, fue otra cosa.
La ópera prima del macedonio Georgi M. Unkovski irrumpió con un aire fresco y una fuerza inesperadac omo una de las grandes sorpresas del SEFF 2025, destacando gracias a la notable (y premiada) interpretación de Arif Jakup, un joven obligado a dejar la escuela para trabajar en el campo y cuidar de su hermano pequeño (Agush Agushev). Ahora, tras su paso por el certamen sevillano y gracias a Filmin, aquellos que no pudieron disfrutarla en una gran pantalla tienen la oportunidad de hacerlo en sus hogares.
La narrativa de Unkovski se construye sobre el conflicto entre responsabilidad y deseo, entre obligación y libertad. Ante un destino inexorable, Ahmet encuentra refugio en la música electrónica y en el amor que nace por una chica (Dora Akan Zlatanova) que rechaza un matrimonio de conveniencia. Con todo ello, el macedonio logra capturar con soltura y respeto el choque cultural y la energía juvenil y el deseo de independencia de los protagonistas.
El film gana una autenticidad especial, al contar en su mayoría con un reparto de actores no profesionales. Entre ellos destaca la figura del padre (Aksel Mehmet), inicialmente presentada como una presencia autoritaria. Una fachada que, a medida que avanza la narración, se quiebra. Revelando a un hombre profundamente humano, abrumado por la necesidad de mantener a su familia. Una evolución que añade una capa emocional y convierte el conflicto familiar en un elemento central de la trama.
DJ Ahmet cuenta con varias escenas memorables, reforzadas por una potente banda sonora que combina ritmos electrónicos con música tradicional de los Balcanes, otorgando al conjunto una vibración propia y profundamente memorable.
Como conclusión, apuntar que Unkovski ha logrado algo poco frecuente. Construir una ópera prima que respira autenticidad, que sabe equilibrar ternura y crudeza, y que permite a su protagonista y al espectador descubrir, escena tras escena, que crecer no solo implica asumir responsabilidades, sino también aprender a escuchar al corazón y encontrar un espacio propio en el mundo.



