Título original: Lapönia
Año: 2026
Duración: 89 min.
País: España
Dirección: David Serrano
Guion: Cristina Clemente, Marc Angelet
Fotografía: Joan Bordera
Reparto: Natalia Verbeke, Julián López, Ángela Cervantes, Vebjørn Enger,
Blanca Ramírez, Adrián Gámiz
Fotografía: Joan Bordera
Música: Joan Martorell
Productoras: The Mediapro Studio, K2000
Distribuidora: A Contracorriente Films
Género: Comedia, drama
Crítica en Letterboxd
—
Reseña recogida, editada y extendida de la crónica de la Sección Oficial de la 29º edición del Festival de Málaga
David Serrano es uno de los directores españoles más experimentados, al moverse constantemente en teatro y cine, al igual que en diversos géneros como son la comedia, el drama y el músical. En este caso adapta una exitosa obra de teatro, situada en una cena navideña en Lapönia, a la gran pantalla. De manera atípica, en esta ocasión se comentarán los puntos negativos, para luego hablar de cómo los positivos salvan esta historia.
Para ser su siguiente película tras la maravillosa ‘Voy a Pasarmelo Bien‘, se siente un poco plana cinematográficamente. Serrano ha demostrado en otras ocasiones ser un director competente y con energía, pero en esta ocasión, se siente limitado. La cámara no aprovecha el espacio como es debido, por lo que visualmente la película no tiene mucho que destacar.
se llega a sentir, sobre todo en el principio, más como un telefilme que una adaptación para la gran pantalla. Incluso si optase por una narración más minimalista, se le podría haber dado la fuerza y sabiduría hacia los planos y el uso de ellos, ya sea por naturalismo o dinamismo. Algunos ejemplos muy efectivos serían las películas de Hong Sang-soo, ‘Mi cena con André‘ o ‘Blue Moon‘.

Tampoco ayuda el uso excesivo de la música, la cual no se siente consistente con el tono del texto. Es una música navideña muy tradicional y cursi, que tal vez podría funcionar como punto de ironía en sus gags. Esto tal vez que sea la intención, pero está muy mal metido y acaba siendo un factor muy distractivo.
Se hubiera beneficiado más, sí la hubieran utilizado menos y de manera sútil o bien, sí fuese ausente de está. Aun así, la banda sonora de Joan Martorell es muy plana, se siente como música navideña sin copyright que te podrías encontrar en una playlist de Youtube.
Pero aun a pesar de estos problemas, al ser una adaptación teatral, depende mucho en el texto y las actuaciones del reparto, para cobrar vida en la gran pantalla. ¿Son lo suficientemente buenos como para mantener el interés en la historia? La respuesta, afortunadamente, es sí.
Las actuaciones de Natalia Verbeke, Julián López, Ángela Cervantes y Vebjørn Enger son muy buenas. Crean unos personajes muy bien definidos y con un buen tono cómico. A pesar de sus disfuncionalidades, se sienten muy reales y cercanos, unos padres que te puedes encontrar en cualquier familia. Esto hace que cuando tengan que pasarse al drama, se sienta creíble y natural. Sí Serrano falla en el apartado visual, vuelve a acertar en esta ocasión, en su dirección de actores.
El guión, por su lado, al ser escrito por sus dramaturgos originales, se nota muy fiel a su obra original, pero plantea varios dilemas interesantes entre sus personajes. Los choques culturales entre las dos parejas paternas, cuestiona la moralidad de la mentira a favor de la inocencia o simplemente la verdad.

El personaje finlandés y su pareja española muestran una superioridad moral e intelectual ante la pareja turista, respecto a la educación de sus hijos. Mientras que unos padres optan por las tradiciones españolas con las que se han criado, estos deciden imponer su visión moderna a sus huespedes. Se cuestiona sobre no solo el tratamiento de los niños, sino si esta bien mentirles o no a favor de la inocencia infantil, pero en un acto moralmente deplorable.
Es a partir de este punto en el que se presentan dos extremos, en esta ocasión en los personajes interpretados por Verbeke y Enger, que muestran razón en sus puntos pero inconsistencias morales debido a su orgullo. Ellos arrastran a sus parejas y utilizan a sus hijos para encontrar la razón. De ahí también se puede observar en el personaje finlandés, un breve retrato interesante sobre la visión mezquina que varios europeos tienen de la sociedad española.
Es por ello que es inteligente el escenario navideño, una fiesta que debería unir, al final acaba desencadenando discusiones intensas sobre opiniones sociales y tradiciones, hasta que llega al punto de ponerse personal. A pesar del ego, cada personaje tiene sus inseguridades e imperfecciones, siendo en este único espacio donde el guión permite desarrollar sus relaciones. Cada una de estas se sienten completas y humanas, y el texto sabe equilibrar muy bien los tonos.
Una reflexión cómica y dramática sobre el ego, la paternidad, la inocencia y hasta incluso, la identidad española, que consigue mantener el interés. Se hubiera agradecido una puesta en escena más cinematográfica a la par de otras adaptaciones teatrales o incluso películas del cineasta. A pesar de ello, consigue mantener el interés debido a la inteligencia de su texto y el trato de los personajes.


