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‘Urubú’, la carta de amor de Alejandro Ibáñez a su padre

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Hace poco más de un año, Narciso Ibáñez Serrador, también conocido como Chicho, falleció y nos dejó un legado de películas maravillosas como La residencia e incluso programas de televisión como Un, dos, tres o Historias para no dormir. Una persona que marcó un antes y un después en el panorama audiovisual español.

Esta vez, de quien vamos a hablar es de su hijo Alejandro Ibáñez, que le ha dedicado una carta de amor a su padre mediante una nueva película llamada Urubú. Se trata de su primera película y es por ello por lo que podemos ver una cercanía muy obvia al cine de su padre y sobre todo a la película ¿Quién puede matar a un niño? 

Urubú cuenta la historia de Tomás (Carlos Urrutia), un fotógrafo que sueña con sacar una instantánea de un urubú albino en la selva del Amazonas. Tomás viaja con su mujer Eva (Clarice Alves) y su hija adolescente Andrea (Jullie D’Arrigo). De repente, Andrea desaparece y todo se convertirá en una sangrienta odisea en un lugar remoto donde nadie les podrá ayudar.

El debut como director de Alejandro Ibáñez parte de una premisa interesante, pero que poco a poco se desinfla. Con unas actuaciones un poco mediocres y un guión bastante flojo, Urubú se queda en territorio de nadie. Sin embargo, se compensa con la gran maestría técnica que presenta. Cuenta con una hermosa fotografía amazónica a manos de Diego Barrero Mielgo y Daniel Úbeda. Asimismo, la banda sonora funciona, pero a veces resulta un poco impostada.

Es cuando se pone más gamberra cuando de verdad luce lo que tiene que lucir. Incluso las actuaciones son mucho más acertadas en esos momentos extremos, mientras que cuando en la cinta pasan las cosas más comunes todo resulta forzado y no termina de funcionar.

Con motivo de su estreno en cines, hemos tenido la oportunidad de charlar con su director para que nos cuente como ha sido el rodaje y sobre su padre.

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Carlos Urrutia y Clarice Alves en ‘Urubú’

P: ¿Por qué cine y por qué ahora?

R: Mi equipo y yo hemos estado trabajando durante muchos años haciendo documental y no lo había hecho antes porque las comparaciones a veces son odiosas y uno no se atreve a hacer lo que ha hecho el maestro de mi padre, que es la ficción. Piensas que si haces algo así te van a hundir a críticas. Pero un año antes de hacer la película yo sentía que mi padre se iba a ir y quería hacer algo con él. El problema era que no me lo podía llevar a rodar a Brasil. Decidí hacer una película por y para él, porque al final la película no tiene ninguna pretensión más que el hecho por la que se hizo, para él. Cuando estaba terminando la película le dije que la había rodado y me dijo que estaba loco por no haberle llevado. Sin embargo, nos dejó antes de poder haberse sentado a verla conmigo.

P: ¿Cómo fue el proceso de rodaje en el Amazonas?

R: Al ya haber hecho documentales, era la tercera vez que rodaba en Brasil, nos facilitó un poco a la hora de pensar en la película porque ya sabíamos a dónde ir, con quién ir y cómo ir. Pero aún así es complicado, sobre todo cuando el 98% de la película son exteriores. Te enfrentas a una climatología brutal donde te puede empezar a llover y no parar en seis horas o el nivel de las aguas empieza a subir muy rápido y las localizaciones empiezan a desaparecer. Y luego los mosquitos, los bichos, de todo… Grabar allí es una aventura para todo el equipo.

P: En la película participan muchos niños, ¿esto complicó las cosas?

R: Sorprendentemente, todos los niños que salen en la película, excepto la niña principal, vivían en la selva y ellos lo vieron como un juego y lo disfrutaron. Fue un placer trabajar con ellos y nos trataron muy bien a pesar de irrumpir en su rutina. Lo vieron como algo festivo.

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El director Alejandro Ibañez

P: ¿De dónde surgió la idea para hacer Urubú?

R: Esto nace estando yo en Brasil, mi mujer es brasileña, y pensé que quería hacer algo para mi padre. Al principio iba a ser un cortometraje, pero luego decidí hacer un ¿Quién puede matar un niño? en la selva.

P: Claramente, estás muy influenciado por el cine de tu padre. ¿Cuáles son los elementos claves que tomas prestados de él para esta película?

R: Sobre todo, hacer un terror que no tiene monstruos. Un terror donde el espectador viaje en su imaginación. La imaginación es lo que más miedo puede dar a uno. Es como cuando te asustas en tu habitación y resulta que es la sombra del perchero. Este es el tipo de terror que he intentado plasmar.

P: ¿Tienes pensado cual va a ser tu próximo proyecto cinematográfico?

R: Ya hemos terminado el primer borrador del guión de mi próxima película y nuestra intención es el año que viene volver a Brasil y realizar la película. Esta vez ya no es homenaje y pretendo crear mi propia marca.

Lo mejor: la fotografía de un Amazonas salvaje y sangriento

Lo peor: que algunas actuaciones se noten que tienen muy poca experiencia.

Nota: 5

 

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