La serie del hortelano (II): el éxito mata

Después de ver qué es ‘la serie del hortelano’ hoy repasaremos algunas series que podrían haber acabado (mucho) antes

Ya os expliqué el otro día qué es ‘la serie del hortelano’, ese regalito que quieres que vea todo el mundo pero realmente es solo para ti. Hoy me pongo manos a la obra y primero os traigo algunos ejemplos de aquellas series que pasaron a ser un fenómeno. Las series que en realidad cumplieron el objetivo que cualquiera ser marcaría: conseguir éxito, una gran audiencia, firmar varias temporadas… Todo ideal en principio. El problema es que esto ha acabado alargando en el tiempo historias a las que les cogimos cariño en su día y que sabemos que tendrían que haber acabado hace tiempo haciendo que pierdan calidad, personalidad e incluso su propia esencia. Esto puede provocar sentimientos que van de la pena al odio absoluto (te estoy mirando a ti, Ted Mosby).

(Importante: en estas listas solo voy a incluir series que haya visto porque lo de hablar de algo sin saber, por lo que sea, no me mola. Así que si echáis en falta The Walking Dead, sugerida por varias personas, es que no la he visto)

 

Homeland

¿Os acordáis de esta? 8 Emmys y 5 Globos de Oro. Intrigas políticas, espionaje, terrorismo, dramas familiares, amores prohibidos… Dos temporadas fantásticas que encantaron a la crítica y al público. Dos temporadas en las que la espera por ver el siguiente capítulo te mataba. Dos temporadas en las que Claire Danes y Damian Lewis parecían las únicas personas que importaban en tu vida. Dos temporadas… que han acabado siendo siete.

Claire Danes llamando a su gente para ver cuántos años le quedan de contrato

Lo que podría haber sido algo corto pero que permaneciera en la memoria ha acabado convirtiéndose en algo que produce una mezcla entre pena e indiferencia. Ojo, que aún la nominan de vez en cuando a algún premio a Claire Danes (la verdad es que hace muy bien la carita de llorar enfadada) y a Mandy Patinkin (yo que sé, era Íñigo Montoya en La princesa prometida, se le coge cariño). Pero no nos engañemos, Homeland es el perfecto ejemplo de que cuando una historia se acaba no hay más que añadir y de que cuando uno de tus protagonistas abandona la serie es muy complicado mantener el nivel.

 

Como conocí a vuestra madre

“Hello darkness, my old friend…”

Bueno, qué decir de esto. Entramos a formar parte de la pandilla, nos enamoramos con ellos, nos ilusionamos con ellos, nos reímos juntos, repetimos sus coletillas… Que 5 años más buenos. El problema es que habíamos olvidado en ese tiempo que aún nos faltaba una madre por conocer y todavía tardaríamos 4 años más en conocerla.

El éxito de Como conocí a vuestra madre le dio casi una década en antena pero a costa de alargar tramas innecesarias: enamorar y desenamorar a Ted y Robin hasta el infinito, domesticar y asalvajar a Barney indefinidamente, presentarnos innumerables candidatas a madre de la familia Mosby. En mi opinión, lo peor de que esta serie se alargara hasta el infinito fue que destrozó la esencia de sus personajes, pero principalmente Ted Mosby.

Llora, llora, vas a ir al infierno igualmente

El encantador y romántico protagonista de las primeras temporadas al final solo era un niño egoísta, un tío que buscaba a la madre de sus hijos en cualquier mujer que le dijese “hola”. En cierto modo no se alejaba mucho de Barney: usar y tirar (por lo menos Barney era una parodia y sabías que no tenías que identificarte con él.

9 años para acabar odiando al protagonista y descubrir, una vez la conoces, que nunca se mereció conocer a la mujer de su vida.

Por lo menos siempre nos quedarán Lily y Marshall

 

Black Mirror

Un momento, Black Mirror se sigue emitiendo. ¿Qué hace aquí? Pues no sé si os habéis enterado pero lleva ya un par de años muerta. Es cierto que Netflix la pasea por ahí asegurando que sigue viva pero no os dejéis engañar, huele ya un poco bastante a estar entrando en estado de descomposición.

Bueno, esto ha sonado muy hater, lo reconozco, pero realmente lo pienso así. Las primeras temporadas, emitidas en Channel 4 son una auténtica maravilla. Dos temporadas de tres capítulos. Ya está. No hace falta más. Seis historias que provocaban que al espectador realmente le entraran escalofríos y que pensara hacia dónde nos estamos dirigiendo. La cuestión es que las premisas de estos capítulos no buscaban la distopía barata, trataban sobre personas al fin y al cabo y ya luego ocurría todo lo demás.

Yo no digo que Netflix tenga la culpa, sinceramente no sé quién la tiene, pero el cambio de plataforma no le ha sentado nada bien. Nosedive (T03 E01) es el ejemplo perfecto. La premisa más barata y facilona que se les podía ocurrir. Parece un relato escrito por ese chaval de tu clase de 3º de ESO que escuchaba My Chemical Romance y que decía que El club de la lucha es la mejor película de la historia.

Vaya, un capítulo en el que te cuentan que las redes sociales nos vuelven superficiales. ¿Cómo se les habrá ocurrido?

El resumen es que hemos pasado de ver Black Mirror a ver una serie que quiere ser Black Mirror. (Curiosamente San Junipero es el capítulo que menos quiere ser Black Mirror y creo que eso es lo que le hace el más Black Mirror de todos. Bueno, yo me entiendo).

 

Scrubs

De todos los casos que os traigo seguramente sea el menos grave de todos. Scrubs fue una alegría inmensa. En un mundo gobernado por Urgencias y Anatomía de Grey donde un hospital solo podía significar drama, Scrubs se paseaba demostrando que se puede hacer comedia con cualquier cosa. Ojo, que fuese una serie de comedia no significa que no tuviese la capacidad de emocionarte o de tratar temas serios y delicados.

Los personajes de Scrubs son todos memorables, desde JD y Turk hasta Ted y Laverne, pasando por el doctor Cox o el Conserje. Cada capítulo que veías deseabas que fuesen reales. Aún así, como toda serie con éxito, tiene sus altibajos, pero eso no impidió que el último capítulo de la octava temporada tuviese un cierre perfecto. My finale se llamaba el capítulo y habría sido redondo, el problema es que después salió la novena temporada.

Espera, espera, ¿el capítulo que lo cierra todo se llama My finale y no es el último de la serie? Los fans de Scrubs lo consideran como tal, pero nadie puede borrar que existió esa última temporada. Intentaron trasladar la serie a la facultad de medicina y renovar el reparto con estudiantes mientras que algunos miembros del reparto original ejercían la función de mentores. Tras 13 capítulos acabó la serie, ahora sí, de verdad de la buena.

Por eso no es un caso especialmente dramático. No es fácil mantener cierto nivel durante 8 temporadas haciendo que tus personajes sigan siendo ellos mismos. Pero esa temporada 9 estará ahí para que cuando la recuerdes hagas una mueca de lástima.

 

The Big Bang Theory

“O mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para verte convertido en un villano”

Esta frase de El Caballero Oscuro realmente se le podría aplicar a casi todas las series de este artículo, pero creo que a ninguna le queda mejor la palabra “villano” como a The Big Bang TheoryBueno, tampoco es que esta serie apuntase mucho a lo de “héroe”.

La historia de Leonard y Sheldon en principio era una serie sencilla, divertida, que no parecía hacer daño a nadie. Los personajes que formaban su núcleo funcionaban bastante bien e incluso extendieron algunas de sus coletillas entre sus fans. Esta  apariencia bondadosa e inofensiva no les duró más de 3 o 4 temporadas.

“Penny eres rubia, ¿cómo vas a saber algo de ciencia?”

The Big Bang Theory empezó a desarrollarse de manera que realmente sus personajes no son más que una panda de desgraciados que no tienen más remedio que estar juntos. Lo que parecía una panda de frikis con pocas habilidades sociales ha acabado siendo otra sitcom de tíos diciendo “hay que ver cómo son nuestras mujerzuelas”. Frikis que siempre habían sufrido bullying pero que en cuanto se ven en una situación de poder no dudan en practicarlo. Si nos vamos a lo más básico ya ha llegado a un punto donde ni siquiera la comedia está un poco trabajada (que tampoco es que en sus primeras temporadas hiciesen orfebrería, pero algunos golpes tenían). Os dejo a continuación lo que podría ser un diálogo entre Sheldon y Penny actualmente:

Sheldon: Acelerador de partículas *risas enlatadas*

Penny: ¿Qué? *Risas enlatadas*

Sheldon: Bazinga *MÁS risas enlatadas*

En definitiva, una auténtica aberración. Si realmente queréis escuchar un análisis de por qué esta serie es corrosiva corred a los 4 vídeos que le dedica Dayo en su canal.

¿Qué os parece la lista? ¿Cuál añadiríais vosotros? La semana que viene vendrá la tercera parte de ‘la serie del hortelano’ donde veremos qué series dieron forma a este término.