La magia del maratón de Harry Potter

El pasado mes de noviembre, el Aula de Cine de la Universidad de La Laguna (Tenerife) organizó un maratón con las ocho películas de Harry Potter.

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Entrada oficial del maratón Harry Potter

Multicines Tenerife llenó su sala número 2, los días 26 y 27 de noviembre, para acoger a los fans tinerfeños de la saga Harry Potter. Un maratón de 9 horas diarias que tuvo un gran éxito. Alrededor de 60 personas disfrutaron de ese pequeño viaje en el tiempo durante el fin de semana para rememorar la historia del joven mago.

Entusiasmados por el estreno de la nueva película del universo Harry Potter: Animales fantásticos y dónde encontrarlos, varios alumnos de diferentes facultades, aprovecharon la existencia del Aula de Cine de la cátedra para proponer esta actividad. Siendo una propuesta que contaba con un gran apoyo por parte del estudiantado, Aula de Cine ULL en colaboración con Charlas de Cine y Multicines Tenerife celebró el esperado maratón.

Un fin de semana definido por la mayoría de los espectadores como “mágico e irrepetible”. Y es que fue una gran oportunidad para poder ver en la gran pantalla las 8 películas con las que ha crecido toda una generación.  “Poder ver todas las pelis en versión original subtitulada en pantalla grande es todo un lujo”, afirmaba Olaya Feo, estudiante de psicología de la ULL.

Uno de los grandes momentos del maratón fue tras acabar la primera película, Harry Potter y la piedra filosofal.  Se encendieron las luces de la sala y en lugar de levantarse y salir durante la pausa, como hicieron durante las siguientes proyecciones,  todos los presentes, curiosos por ver las reacciones, miraron a su alrededor e incluso se levantaron sobre sus asientos para poder observar a los espectadores que se encontraban tras ellos. Fascinante. Una sala llena de desconocidos que se sonrieron, se dieron la mano,  rieron y se emocionaron. Una sala llena de desconocidos unidos por la literatura y el cine, que tras pasar dos horas y media juntos, se habían hermanado.

No sé si esa conexión que podía sentirse en el lugar se debía a la nostalgia de aquel año 2001, donde comenzaba la historia de “El niño que sobrevivió” o a los valores y sentimientos que universalmente, millones de niños y niñas han forjado a través de las novelas y  películas. No obstante, es sobrecogedor pensar que es posible llenar un espacio de extraños a los que les uno una única cosa, y que esta misma haga que saquen lo mejor de ellos.

De esta manera, reflexiono sobre lo transcurrido durante el maratón y,  es inevitable darse cuenta como con este proyecto no solo se ayuda a que los jóvenes, amantes del cine, puedan disfrutar de las ficciones que deseen de una forma adecuada si no que se ha creado un ambiente donde la gente, inundada por sus pasiones, confraterniza y es capaz de dejar de lado las diferencias y los prejuicios.

La idea de una sala de proyecciones que llame a la aceptación y a la tolerancia, a compartir y a realzar el espíritu crítico,  puede sonar idílico, sin embargo, puede que para los admiradores tinerfeños del séptimo arte, el Aula de Cine de la Universidad de La Laguna sea eso.