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Entrevista con Carlos Vermut: “Me gusta pensar que hago películas para la gente.”

Esta semana entrevistamos a Carlos Vermut, realizador madrileño que estrena en cines su nueva película, el drama Quién te cantará, con Nawja Nimri y Natalia de Molina

Carlos Vermut

Carlos Vermut en la presentación de Quién te cantará en Barcelona. Foto: Adriana Díaz

Si aún no conocéis el nombre de Carlos Vermut, apuntadlo bien. Con 38 años y tan sólo 3 películas (Diamond Flash, Magical Girl y la recién estrenada Quien te cantará), el director madrileño ya se ha posicionado como uno de los mejores -si no el mejor- director español actual. Con su última película  Vermut consolida un estilo y un universo muy propios y nos deja claro que una nueva forma de enfocar el cine español es posible. Y que él está aquí para demostrarlo.

Durante la presentación de la película en Barcelona, en 35 Milímetros tuvimos la oportunidad de hablar con él, y esto fue lo que nos contó:

P: Primero de todo: muchas felicidades por la película, me ha parecido maravillosa.

Carlos Vermut: ¡Vaya, muchas gracias!

P: Para empezar, me gustaría saber cómo consigues hilar siempre tan bien las historias de tus personajes. Creo que tienes un don para hacerlo.

CV: De verdad, muchas gracias. Da gusto cuando a alguien le gusta lo que haces. Muchas veces llegas a entrevistas en las que te dicen “las historias de este tío no tienen sentido”. Así que gracias, está guay que lo veas así.

Pero para conseguir coherencia con las historias, al final es con mucho trabajo. Me dedico mucho tiempo a escribir y planteo premisas que me parezcan interesantes de origen y después me gusta enredar las historias. Lo más difícil siempre es desenredarlo y colocar los bloques en ese lugar en el que todas las historias acaben conclusas, que tengan un final cinematográfico, cierta armonía, que todo encaje y que todo esté en su sitio.

Y al final es una cuestión de trabajo, no sabría decirte unas técnicas determinadas. A lo mejor, si tuviera que decir alguna, sería: escribir, distanciarme de la película y ser capaz de ver la película en su conjunto, ser capaz de entender la película en su totalidad. Escribo durante una temporada, dejo reposar el guión, me alejo y veo como lo siento. Si sigue funcionando al cabo de una o dos semanas es que voy bien y soy capaz de entender la película en su conjunto, y que todas las historias tienen una cierta coherencia. Y así es como trabajo, acercándome y alejándome.

quien te cantará

Eva Lorach, en Quién te cantará

P: Y los personajes, ¿cómo los trabajas? 

CV: Es siempre un diálogo entre lo que son y lo que hacen. ¿Qué más da que un personaje quieras escribirlo de una manera determinada si luego va a hacer cosas que lo van a definir de otra? Así, se convierte en un diálogo entre lo que yo quiero que sean y lo que ellos acaban haciendo (por requerimientos del guión o porque de repente del personaje te pide que tiene que actuar de esa manera). Una película como decíamos, es una sucesión de historias. Al final siempre quieres contar algo.

Puede que quieras hablar de un personaje concreto pero de repente, hay una idea que está por encima del personaje y que te parece más importante, entonces lo que hace ese personaje es más importante que lo que es él o ella. Y de golpe, cambia su manera de actuar y su forma de ser. Es un dialogo constante entre el ser del personaje, su personalidad, y lo que hace, para que haya una coherencia en sus actos. Es una cuestión de trabajo. […] Escribir, distanciarme de la película y ser capaz de ver la película en su conjunto, ser capaz de entender la película en su totalidad.

P: ¿Hay algún tipo de cambio entre que escribes el personaje en papel y lo trasladas a las actrices?

CV: Sí, sobretodo porque las actrices aportan una mirada o una manera de expresarse. Por ejemplo, una cosa que es más ambigua en el guion o que tiene un significado concreto, dicho o interpretado de otra manera cobra un sentido a veces distinto, a veces opuesto, a veces con un matiz diferente que se acerca a otro lugar. Afecta mucho e incluso altera mucho.

Y es bonito. Hay que estar abierto a la aparición de las actrices, sobretodo porque el personaje y la película empiezan a formar parte de estas personas, de todas las que trabajan en ella. De igual forma que la película, en el momento que se estrena, pasa a formar parte de los espectadores, y la completan a su manera, y la interpretan a su manera. Por lo tanto sí que afecta, y a mí personalmente me gusta estar abierto a esas alteraciones que sufren los personajes.

P: Nos contaba Eva Llorach que hubo un momento en la película en la que creía que su personaje era una psicópata. Y nos contaba que tú no querías que la enfocara desde el punto de la psicópata. ¿Por qué lo decides asi?

CV: La cuestión es que es irrelevante lo que Eva o yo pensemos, porque al final el personaje es el que hay. Si Eva cree que es una psicópata, esto tiene que ver con los sentimientos de Eva. O si yo pienso que Violeta (el personaje de Eva Llorach) está cumpliendo su sueño, todo eso es irrelevante. Lo importante es lo que hay en la película, no lo que sintamos nosotros.

Lo que pasa es que Eva necesita saberlo cuando tiene que hacer una mirada. Tiene que saber si va a poner mirada de psicópata, mirada dulce o mirada tierna. Yo lo que le pido a Eva, es que confíe en mí para que cuando vea la película en su conjunto, esa mujer que a priori puede parecer una psicópata, al final lo que parece es una mujer que está tan destrozada que ni siquiera le quedan sentimientos y lo que hace es vivir a través de la persona que admira, para poder descansar.

P: Porque ambas se mimetizan, la una con la otra…

CV: Sí, bueno, Violeta vive a través de Lila, y su sueño se cumple de alguna manera, ¿no?

P: Uno de los temas que a mi me ha gustado especialmente, es ver cómo llevan la película 4 mujeres. ¿Era tu intención desde el principio?

CV: Lo fui sintiendo así. No desde el principio, aunque sí que tenía claro que la protagonista era una mujer, una diva. Luego la imitadora tuve claro que iba a ser una mujer, me parecía una pareja interesante. Y después los personajes secundarios fueron mujeres porque también sentí que había una relación maternal tanto de Blanca (Carme Elías) con respecto a Lila (Najwa Nimri), como de Marta (Natalia de Molina) con respecto a Violeta (Llorach) y que ahí se producia un reflejo. Fueron mujeres por un tema de reflejo de los personajes.

P: A mí me ha parecido espectacular. Además, a nivel personal, creo que vas a ser el primer director español (si descartamos a Buñuel, que la ganó ex-aequo), que gane una Palma de Oro en algún momento. Creo que vas a ser tú.

CV: ¡Me alegro que pienses así! Tampoco es una cosa que ahora me preocupe. Los premios están bien porque ayudan a hacer películas, pero luego el día a día, de verdad te lo digo, tiene que ver muchísimo con el trabajo. Te lo agradezco, pero al final estás más preocupado de que las historias que haces sean buenas, que de si te premian o no por ellas.

A lo que me refiero, entrando en materia, es que conozco directores que están muy preocupados por los premios. Que viven siempre con la idea de llegar a Cannes y hacen películas solo para ir a Cannes. Y Cannes está muy bien, pero yo si tengo que elegir entre ser un director que vaya a Cannes pero que no me vea nadie o un director que llegue a más gente y sea menos de festival, pues me gusta más pensar que hago películas para la gente.

Yo también era muy “festivalero”, pero luego cuando vas haciendo películas, te encanta que la gente las vea. A mí me gusta mucho más la gente que los festivales, porque sientes su cariño.