Crítica – ‘Young Adult’

Título original: Young Adult

Año: 2011

Duración: 94 min.

País: Estados Unidos

Director: Jason Reitman 

Guión: Diablo Cody

Música: Rolfe Kent

Fotografía: Eric Steelberg

Reparto: Charlize Theron, Patton Oswalt, Patrick Wilson, Elizabeth Reaser, Collette Wolfe, Jill Eikenberry, Richard Bekins, Mary Beth Hurt, Kate Nowlin, Jenny Dare Paulin, Rebecca Hart, Hettienne Park, John Forest, Brian McElhaney, Brady Smith

Productora: Paramount Pictures / Mandate Pictures

Género: Drama. Comedia dramática.

Siempre que veo una película trato de saber lo menos posible sobre ella. Es lo bonito del cine, ponerte a ver una película y que te sorprenda poco a poco. Con ‘Young Adult’ pasa algo similar. El cartel mismo ya da una idea errónea de lo que es realmente la película, al igual que si le echamos un vistazo al tráiler. Pero vayamos por partes.

‘Young Adult’ nos presenta a Mavis Gary (Charlize Theron) una escritora de libros para jóvenes-adultos que se divorcia y atraviesa una crisis existencial que intenta superar volviendo a su pueblo natal. Para ello, trata de volver con su novio del instituto (Patrick Wilson), que ya está casado y es padre de un niño. Con todo y esto, Mavis encuentra un inesperado aliado en otro compañero del instituto (Patton Oswalt).

Con esta sinopsis podríamos decir que se trata de una simplona comedia con un final predecible, pero no es así. ‘Young Adult’ va desmantelando poco a poco la realidad de la protagonista, quien aparenta tener las cosas claras y ser una mujer fuerte, exitosa y decidida. Para ello, Diablo Cody, la guionista que nos regaló la emblemática ‘Juno’, vuelve a usar sus mejores armas con un guión realista y audaz que perfila concienzudamente las identidades de los personajes. Si bien desde un principio se reconoce la inmadurez del personaje protagonista, Diablo Cody consigue que, a lo largo de la película, entendamos el por qué de sus actos y se opte por tener una actitud empática hacia ella. Realmente está hecho para ser un personaje al que hay que odiar, pues se nos explica que en sus años de instituto fue la típica chica popular egoísta que no ha cambiado nada en la adultez, viéndose reflejado en los capítulos del libro juvenil que escribe: necesita de ese mundo que ya no le pertenece.

Un guión bien escrito necesita de un buen director. En este caso, Diablo Cody necesita al director Jason Reitman tanto como Reitman necesita a Cody. Ambos se complementan a la perfección y Reitman marca la película de forma directa, sin necesidad de pararse a explicar nada. El argumento es único y lineal, no hay necesidad de irse por las ramas con otros personajes, pues el centrar la historia en la protagonista facilita un desenlace realmente acertado.

El hecho de que Charlize Theron sea la protagonista de ‘Young Adult’ no es casual. Sí, tiene un físico de clásica niña popular de instituto norteamericano, pero lo importante de todo esto es que realmente se come la película. Theron acaba convenciéndote de que, efectivamente, su personaje no sabe ser feliz. Simplemente actúa como una niña caprichosa porque es lo que en ese momento ve como su escapatoria. ¿Su escapatoria a qué? A volver a empezar. A verse divorciada, sin éxito real en su trabajo y a tener que buscar el calor en gente que no ve desde hace años, simplemente porque es algo de lo que tiene buenos recuerdos. Pero, al fin y al cabo, los buenos recuerdos (o malos, pero son conocidos) son eso, recuerdos, y tarde o temprano se tiene que chocar con la realidad. Este camino de nostalgia e inseguridad está maquillado realmente bien por el guión (sí, volvemos a Diablo Cody) pues te implica completamente con las andanzas del personaje de Charlize Theron pero no caes en el por qué hasta el final de la película.

El presentar al personaje de Patton Oswalt como “aliado” de la protagonista puede suponer un efecto necesario pero, siendo sinceros, algo inverosímil. Pese a todo es algo que se acaba agradeciendo.

En conclusión, ‘Young Adult’ es una película, que, a título personal, ha supuesto una sorpresa y no hace más que resaltar el buen binomio que son Jason Reitman y Diablo Cody a la hora de crear historias aparentemente sencillas que desembocan en algo realista y profundo.

Lo mejor: Diablo Cody + Jason Reitman. (¿No se me nota?). Y Charlize Theron, siempre Charlize Theron.

Lo peor: Hay más películas de corte similar a ésta y eso puede “echar para atrás” al espectador.

Puntuación: 7,5/10