Crítica – ‘Maquia, una historia de amor inmortal’

MAQUIA

Póster español de Maquia

Título original: Sayonara no Asa ni Yakusoku no Hana o Kazarō

Año: 2018

Duración: 115 min

País: Japón

Director: Mari Okada

Guion: Mari Okada

Música: Kenji Kawai

Fotografía: Satoshi Namiki

Reparto: Manaka Iwami, Miyu Irino, Yôko Hikasa, Hiroaki Hirata, Yoshimasa Hosoya, Yûki Kaji, Ai Kayano, Misaki Kuno, Rina Satô, Miyuki Sawashiro, Tomokazu Sugita.

Productora: PA. Works

Género: Animación, drama, fantástico.

Fecha de estreno: 9 de noviembre de 2018.

Maquia proviene de una especie y mundo de leyendas, un grupo de seres dedicados exclusivamente a tejer el resto de sus vidas. El hilo de sus vidas y las de los demás seres del mundo forman telares que hablan por sí mismos de sus recuerdos y vivencias. La protagonista de nuestra historia se ve arrancada de este mundo de paz y armonía para comenzar su telar en un mundo completamente distinto al suyo. Maquia, una historia de amor inmortal, es la primera película de la directora Mari Okada, que a través de sus guiones para las series de animación Ano HanaToradora, ha sabido conducir a la perfección sus historias para llegar a los corazones de los espectadores, y en su primer film no ha hecho más que recalcar su estilo extremadamente emocional y emotivo.

Durante toda la película, Okada consigue mantener una ambientación armónica y lineal. Excepto en algunos puntos donde la magia y lo etéreo resurge mediante unos colores y animación que evocan al mundo procedente de Maquia, señalando lo inalcanzable que parece. Aun así, el estilo de dibujo y animación no destacan por su originalidad, ya que ambos buscan la belleza y limpieza en las imágenes. Presentando un estilo suave y delicado como la propia historia de Maquia, aunque presentando la crudeza y sinceridad necesaria cuando la directora lo requiere.

La fantasía domina en esta historia desde el primer momento hasta el último, dejando que por medio de dragones, reyes y reinas, y especies desconocidas, Mari Okada explore una visión sobre la guerra, lo que significa convertirse en una madre, la inmortalidad y el papel de la mujer. A través de los grandes ojos de Maquia, se reflejan todas sus emociones, su espíritu luchador, el amor que recibe y que está dispuesto a dar.

El amor y la historia que se transmite por medio de Maquia y el mundo de fantasía en el que vive, no es más que una representación del amor más real y puro que existe, el de una madre. Con el conjunto de su banda sonora en los momentos más indicados, sin llegar a sobrecargar las escenas, Maquia, una historia de amor inmortal. Evocando a una montaña rusa de sentimientos que consigue llegar a los corazones de todo espectador que esté dispuesto a formar parte del hilo de la vida de la película.

Lo mejor: La ola de sentimientos que maneja durante toda la historia.

Lo peor: Algunas tramas secundarias que no acabaron de resolverse.

Nota: 8/10