Crítica – ‘Lo que hacemos en las sombras’

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Título original: What We Do in the Shadows.

Año: 2014.

Duración: 86 min.

País: Nueva Zelanda.

Director: Taika Cohen (AKA Taika Waititi) y Jemaine Clement.

Guión: Taika Cohen (AKA Taika Waititi) y Jemaine Clement.

Música:Plan 9.

Fotografía: Richard Bluck, DJ Stipsen.

Reparto: Jemaine Clement, Taika Cohen (AKA Taika Waititi), Jonathan Brugh, Cori Gonzales-Macuer, Stu Rutherford, Ben Fransham, Rhys Darby, Jackie van Beek, Elena Stejko, Jason Hoyte, Chelsie Preston Crayford, Karen O’Leary, Mike Minogue.

Productora: Unison Films / Defender Films / Funny or Die / New Zealand Film Commission.

Género: Comedia. Terror. Falso documental. 

Desde ‘Nosferatu‘ (F.W. Murnau, 1922), a ‘Drácula de Bram Stoker‘ (Francis Ford Coppola, 1992), pasando por ‘Entrevista con el vampiro‘ (Neil Jordan, 1994) y los edulcorados protagonistas de ‘Crepúsculo‘ (Catherine Hardwicke, 2008) los vampiros siempre han sido un éxito asegurado en el cine. Con ‘Sólo los amantes sobreviven‘ (Jim Jarmusch, 2013) se alcanzó un punto de inflexión importante, hasta que llegó a las pantallas ‘Lo que hacemos en las sombras’. Su presentación en distintos festivales le ha valido un gran reconocimiento que se ha visto reflejado en premios como el de Mejor Película en el Festival de Sitges o el People’s Choice Award del Festival Internacional de Toronto, entre otros.

Dirigida, escrita y protagonizada por Taika Waititi (‘Eagle vs Shark’) y Jemaine Clement (‘Men In Black 3’), dos de los humoristas más conocidos de Nueva Zelanda, ‘Lo que hacemos en las sombras’ es una parodia a todo lo anteriormente visto que nos lleva a conocer a cuatro vampiros que comparten piso y que se tienen que acomodar al siglo XXI. Los famosos entresijos con los que cargan (como no poder recibir la luz del sol ni entrar a sitios sin invitación, además de tener que huir de los crucifijos y del ajo, entre otros) son llevados a la actualidad y tratados en un ambiente cotidiano propio del falso documental en el que está rodado.

Fotograma de ‘Lo que hacemos en las sombras’ www.blogdecine.com

‘Lo que hacemos en las sombras’ no proporciona un humor “facilón” pese a tener elementos propensos a ello. La película presenta un gran y original guión que se acompaña sabiamente de un humor que sabe cuándo hacer su aparición. No hay nada con calzador, no es una parodia tonta. Además, consigue pasar del “drama” que sufren en algún momento los vampiros protagonistas a una trama de amor sin necesidad de ser una película sobrecargada de distintos géneros: sabe qué mostrar y cuándo hacerlo. Ciertamente, no resulta una película excesiva (aunque, evidentemente, haya una gran cantidad de sangre) porque se amolda perfectamente a la atmósfera y se aprovechan bien las situaciones.

Los actores son todo un acierto y se muestran realmente cómodos en sus papeles. Los cuatro compañeros de piso (a los que más tarde se les unirán dos más) representan distintas épocas y los actores son partícipes de cada una de las emociones que transmiten, consiguiendo así un efecto muy realista que facilita la empatía con los mismos. Por esto, al ser personajes tan distintos entre ellos, habrá algún momento que se pueda tornar incluso conocido para el espectador. Además de vampiros, en esta película también interactúan humanos y hombres lobo. Lejos de ser un impedimento, se complementan perfectamente, regalando grandes escenas.

Fotograma de ‘Lo que hacemos en las sombras’ www.hoycinema.abc.es

El hecho de ser una película de poca duración es algo que se agradece pues, aunque es entretenida, llega un momento en el que no tiene mucho más que contar y alargarla implicaría estropear la trama de forma considerable.

En conclusión, ‘Lo que hacemos en las sombras’ es una película que se define como un soplo de aire fresco a las películas de vampiros de siempre. Además, se permite el lujo de cumplir con creces su cometido, el cual es entretener y divertir sin resultar pretenciosa.

Lo mejor: Se agradece que se arriesgue con un tema tan usado cómo son los vampiros y, además, salir tan bien parado.

Lo peor: Se podrían haber aprovechado aún más a los hombres lobo.

Calificación: 8/10