Crítica – ‘El viaje de sus vidas’

Título original: The Leisure Seeker

Año: 2017

Duración: 112 min.

País: Italia

Dirección: Paolo Virzì 

Guion: Stephen Amidon (Novela: Michael Zadoorian)

Música: Carlo Virzì

Fotografía: Luca Bigazzi

Reparto: Helen Mirren, Donald Sutherland, Kirsty Mitchell, Robert Walker Branchaud, Joshua Mikel, Christian McKay, Robert Pralgo, Joshua Hoover, Raul Colon, John Archer Lundgren, Elijah Marcano, Carlos Guerrero, Matt Mercurio,David Silverman, Richard Pis

Productora: Indiana Production Company / Bac Films / Rai Cinema

Género: Drama

Esta película ya la hemos visto. Muchas veces. Y mucho mejor. En una parcela como el de la crítica, hasta el más subjetivo punto de vista estará de acuerdo con esta manida frase. El viaje de sus vidas no aporta absolutamente nada nuevo, ni en cuanto a cómo narrar historias de Alzheimer, ni en sus previsibles giros, ni en el mensaje que quiere que quede en el espectador. Y el problema viene de que nos la sabemos de memoria, de principio a final, y solo se defiende por los dos monstruos que se colocan frente a la cámara para protagonizarla y por algún que otro gag suelto y bien traído. Aunque por desgracia, estos últimos se cuentan con los dedos de una mano y cuando aparecen saben a agua bendita.

El viaje de sus vidas es una road movie con más problemas que ventajas. Una de esas películas que tus padres te piden para “pasar el rato sin pensar en nada”, solo que en vez de un rato parece que esté pasando un día entero. Los personajes están tan claros desde el principio que sus secretos los conocemos desde que nos los presentan y cuyo destino parece inexorablemente unido a una manida fórmula que recitamos de memoria. Esto es un handicap importante cuando de lo que se trata es de crear algo nuevo, pero si lo que estás haciendo es un batiburrillo, por lo menos se exige que sepas estar a la altura del género que pisas.

Y ahí es donde patina principalmente la película. El viaje de sus vidas es una comedia que que produce pocas sonrisas y menos risas. Y si no fuera por Helen Mirren y Donald Sutherland el patinazo sería un estrambótico recorrido directo a la papelera de reciclaje. Con la credibilidad que se les da por supuesta, hacen cercanos a los personajes y le dan ese toquecito de verdad a la película. Lástima que las veces en que esto combina con un acierto en el guión sean tan pocas. Como pocas serán probablemente las personas que hablarán de esta peli

Lo mejor: Las dos actuaciones principales, suficientes de por sí como para salvar a la película de una catástrofe.

Lo peor: Cuando a una fórmula no le añades nada nuevo, siempre te saldrá el mismo producto. Esta película la hemos visto tantas veces que podemos recitar las escenas de memoria sin haberlas visto siquiera.

Nota: 5’5/10