Crítica – ‘El doctor de la felicidad’

Título original: Knock

Año: 2017

Duración: 113 min

País: Francia

Director: Lorraine Levy

Guion: Jules Romains

Música: Cyrille Aufort

Fotografía: Emmanuel Soyer

Reparto: Omar Sy, Ana Girardot, Alex Lutz, Hélène Vincent, Pascal Elbé, Audrey Dana, Chantal Lauby, Christian Hecq

Productora: Curiosa Films, Moana Films

Género: Comedia

Fecha de estreno:25 de mayo de 2018

El Doctor de la Felicidad, es decir Knock, interpretado por Omar Sy, muestra una comedia simple, pero resultona. Tras una breve presentación del pasado del protagonista, el espectador viaja con este a un pequeño y acogedor pueblo de Francia en los años 50. Aquí dará comienzo su carrera de médico Knock, dándose a conocer entre todos los habitantes de pueblo con visitas gratuitas a su consulta un día a la semana. Esto atrae a numerosos personajes en los que se centrará la trama de la película.

Omar Sy se desenvuelve a la perfección en su papel de embaucador, con tonos de comedia y despreocupación. Aunque parece que el actor se está empezando a encasillar en este papel, es algo que resuelve con mucha soltura durante el film, moviéndose con facilidad entre la comedia y el drama que toma en diversos puntos. No se pude decir lo mismo del resto de personajes. Varias figuras del pueblo, que acabarán actuando como una sola entidad, se caricaturizan en tópicos más que predecibles. Estas figuras del pueblo se mueven entre el alcalde, el farmacéutico y su esposa, el cura, la familia más apoderada, la pareja que se encarga del bar,… y resulta una verdadera lástima el poco desarrollo que tienen además de la superficie que muestran pudiendo definir a cada uno de ellos con un par de adjetivos.

En cierto momento de la película, se menciona la frase «La gente sana son enfermos que se ignoran», y esto abrirá un debate muy interesante que comenzará el comercio de la medicina y farmacéutica en el pueblo. Usando como placebo todo tipo de recursos médicos o rutinas, Knock es capaz de diagnosticar cualquier enfermedad en un simple estornudo, por lo que creará cierta dependencia en el pueblo que llegará hasta a abrir todo un comercio. Esta crítica sobre la medicina y las farmacias perderá cierto fuelle a medida que el film se centra en el amor y felicidad de manera algo forzada. Este uso “indebido” se entremezcla con la religión, puesto que el cura hará todo lo posible para demostrar que Knock solo quiere sacar dinero del pueblo, abriendo otro debate interesante que se verá desatendido con tal de encauzar el film a un forzado Happy Ending.

Lo mejor: El fácil seguimiento de la sencilla trama.

Lo peor: El desperdicio de la sátira sobre el mundo médico y farmacéutico.

Nota: 6/10